Yolanda Díaz atará en corto a las empresas con los becarios: límites por tamaño y compensación de gastos

El Gobierno ultima con patronal y sindicatos la cotización de los becarios para que generen derechos para cobrar una prestación por desempleo

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante su discurso este miércoles en un Desayuno Informativo, en Madrid. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Fin a los abusos a los becarios por parte de las empresas. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha marcado el objetivo firme de que el alrededor de medio millón de becarios existente en España obtenga una compensación mínima por sus gastos de material y desplazamiento, así como fijar límites en el número de becarios en función del tamaño de las empresas y que puedan cotizar para generar derecho al paro.

Estas son las líneas generales de las metas que están trabajando los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en sendas mesas de diálogo social con la patronal y los agentes sociales para tratar de lograr acuerdos en materia de derechos de estos becarios en el primer caso y de cotización en el segundo, a ser posible antes del verano, según señalan fuentes del diálogo social.

El Ministerio de Trabajo encabezado por Yolanda Díaz ya ha presentado su primera propuesta para la elaboración del Estatuto del Becario, en plena negociación en la mesa de diálogo social, para regular de forma que quede claro que los becarios deben culminar su formación profesional pero combatir, tal y como dijo la vicepresidenta, la «vergüenza» de que se pague por formarse o la de los falsos autónomos.

El Estatuto del Becario es un marco normativo que no se ha abordado hasta la fecha en la legislación española y que el Ministerio de Trabajo se comprometió a emprender en la reforma laboral. La intención es regular y mejorar las condiciones de los becarios que realizan prácticas no laborales en empresas, de los que no se dispone un dato exacto al no cotizar ni haber un registro estatal o control.

No obstante, un informe de CCOO calculaba en cerca de 500.000 el número de estudiantes en prácticas no laborales de un universo total de dos millones de estudiantes de universidad y FP. Aquellos con prácticas no remuneradas llegaron a rondar los 80.000, si bien los últimos datos del Ministerio de Trabajo reflejan que la cifra disminuyó en marzo a prácticamente 8.000 debido al parón por los confinamientos y la pandemia.

Límites por tamaño, derecho a vacaciones y compensación de gastos

El Ministerio de Trabajo se reunió con los agentes sociales la semana pasada, después de que la mesa empezara sus trabajos el 22 de abril, y trasladó una primera propuesta de Estatuto del Becario, a la que ha tenido acceso Economía Digital, y en la que se plantean importantes novedades para el colectivo.

El documento del Gobierno recoge derecho a una jornada y horario «que respeten los límites y descansos, incluidos días festivos y vacaciones«, fijados en las normas legales y convenios colectivos aplicables a cada empresa, y especifica que las actividades formativas de carácter práctico «no podrán desarrollarse en horario nocturno ni a turnos, ni podrán conllevar la realización de actividad formativa una vez cumplida la jornada y horarios previstos en el plan de formación».

Además, se fijan límites del número de becarios en función del tamaño de la empresa, de forma que se fijaría un solo becario para las compañías con una plantilla de 1 a 10 trabajadores; dos personas en prácticas en aquellas empresas de entre 11 y 30 personas; tres becarios en las compañías de 31 a 59 trabajadores y no podrá superar el 5% de la plantilla en aquellas empresas que cuenten con más de 60 trabajadores, según la propuesta de Estatuto del becario.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz. EFE/ J.J. Guillen

Conforme a la propuesta, las actividades formativas de carácter práctico «solo se podrán desarrollar en una empresa o en un organismo equiparado» y al amparo de «un acuerdo o convenio de cooperación con el correspondiente centro formativo autorizado».

También se recoge en el primer planteamiento del Estatuto una cuantía mínima suficiente de todos los gastos en los que incurran las personas becarias, tales como desplazamiento o manutención.

CCOO ha elaborado un documento marco para la regulación de las prácticas no laborales en el que recoge una batería de propuestas, como establecer una compensación mínima para los becarios del 50% del indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM), actualmente fijado en 579,02 euros mensuales, lo que supondría una compensación de 289,51 euros.

Fin a los falsos becarios

Tanto CCOO como UGT ponen un foco especial en eliminar el fraude mediante los falsos becarios, es decir, evitar que las personas que realizan prácticas no laborales acaben desempeñando la actividad similar a la de un trabajador.

El responsable de juventud de CCOO, Adrià Junyent, denunció que el fraude de los falsos becarios está «muy generalizado», y citó un eurobarómetro del año 2013 en el que se reflejaba que el 73% de las prácticas se realizan en fraude, ya que no se cumple la parte formativa, sino que acaban desempeñando el miso trabajo que los compañeros en nómina.

Por ello ven imprescindible definir con claridad qué son las prácticas no laborales en el Estatuto del Becario. El documento del Ministerio de Trabajo propone que se considere que existe una relación laboral cuando la actividad desarrollada en las prácticas coincide “en todo o en parte” con la de otro trabajador. También que se considere “finalidad formativa” cuando la actividad que hacen los becarios no requiere de una “especial cualificación” y no cuente con un plan de formación ni de tutorización.

Escrivá ultima la cotización de los becarios tras 7 meses de retraso

Entre tanto, el Ministerio de Seguridad Social que dirige José Luis Escrivá ultima la cotización de los becarios con en beneplácito tanto de la CEOE como de los sindicatos, según avanzan a Economía Digital en fuentes del diálogo social.

El acuerdo del Gobierno con los agentes sociales para la primera parte de la reforma de las pensiones suscrito en julio del año pasado estableció que en el plazo máximo de tres meses se deberá desarrollar un reglamento que garantice que la actividad de los becarios, incluso si no es remunerada, esté incluida en la Seguridad Social, fijando un descuento del 75% en la cotización de estas prácticas.

Tras siete meses de retraso, y conforme a los parámetros del acuerdo, fuentes sindicales explican a este medio que todos los estudiantes en prácticas deberán cotizar, tanto aquellos que realicen prácticas remuneradas, supuesto que ya está en vigor, como aquellas no remuneradas.

Fuentes gubernamentales apuntan que el Ministerio tiene preparado el texto y dicho reglamento podría llegar a suponer la inclusión de cerca de medio millón de estudiantes al régimen de cotización de la Seguridad Social, con las consecuentes contribuciones y adquisiciones de derechos de cara a futuras bajas, prestaciones por desempleo o pensión.

Se contempla, según el texto del acuerdo, «la realización de prácticas formativas en empresas, instituciones o entidades incluidas en programas de formación, la realización de prácticas no laborales en empresas y la realización de prácticas académicas externas al amparo de la respectiva regulación legal y reglamentaria, determine la inclusión en el sistema de la Seguridad Social de las personas que realicen las prácticas indicadas, aunque no tengan carácter remunerado«.