Acciona frena el juicio con sus empleados rebeldes para no readmitir a 500 trabajadores en Nissan

La compañía y alrededor de 60 asalariados ser verán las caras el 16 de marzo para dirimir si el ERE presentado en Zona Franca fue correcto

Trabajadores de Acciona se manifiestan frente al Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. EFE/Enric Fontcuberta

Mientras la administración y Nissan buscan inversores para la fábrica de la automovilística en Barcelona, las subcontratas de la compañía afrontan los despidos derivados de su adiós. Hasta 20.000 empleos indirectos están en juego. La principal afectada es Acciona, que aplicó un expediente de regulación de empleo (ERE) para 500 personas y ahora trata de evitar que un juzgado le obligue a readmitir a los trabajadores dados de baja.

La empresa que preside José Manuel Entrecanales deberá verse las caras el próximo 16 de marzo con parte de la plantilla que no rubricó el acuerdo del ERE. Los rebeldes son aproximadamente 60 empleados y su objetivo es claro: que el juez decrete el despido nulo y la empresa debe volverlos a contratar. El problema, el fallo puede obligarla a readmitir al medio millar de trabajadores afectados.

Según explican fuentes inmersas en el procedimiento, la vista se retrasó debido a que Acciona no presentó la información requerida por el magistrado en tiempo y forma. Así, la sesión prevista para finales de enero se aplazó al mes de marzo. Las mismas voces señalan que la compañía está buscando un acuerdo sobre la campana con los díscolos con tal de evitar una resolución en su contra.

De este modo, no se descarta que se alcance un pacto que evite la intervención del juez. Sin embargo, fuentes sindicales señalan que ahora mismo no contemplan este escenario y que están dispuestos a llegar a juicio.

El procedimiento genera multitud de incertidumbres para todos los actores implicados. Para empezar, un despido nulo obligaría a readmitir a unos trabajadores en un puesto que ya no existe. Nissan rescindió el contrato de prestación de servicios con Acciona y los empleados no podrían volver a desempeñar las mismas funciones. Más allá de saber la posición que ocuparían los empleados quedaría por ver si el fallo aplicaría a la totalidad de los empleados afectados por el ERE o solo a los que mantienen la demanda en pie.

Protesta de los trabajadores de Acciona en la fábrica Nissan de Barcelona contra el ERE. EFE

El procedimiento de una minoría podría terminar por afectar a la totalidad. Y es que el pasado mes de enero, la plantilla y la empresa sellaron un acuerdo que incluía el pago de 52 días por año trabajado además de la promesa de presionar a la Generalitat y al Gobierno para que los despedidos se tengan en cuenta a la hora de reindustrializar la planta catalana. Alrededor de 440 personas aceptaron los términos.

Sin embargo, parte del comité de empresa siguió con la demanda al entender que no existía un compromiso real para la recolocación. La mayor parte del personal, eso sí, estaba agrupada alrededor del Col·lectiu Ronda que, tras el pacto, optó por retirarse de la vía judicial.

Acciona fue la primera gran subcontrata afectada por el cierre de Nissan

Acciona y la plantilla llegó a un pacto después de varias semanas de protestas que bloquearon la producción de la fábrica de Nissan. La cotizada española no dudó en señalar a la automovilística japonesa y su actitud como los principales responsables del despido colectivo. El 10 de agosto se rescindió el contrato de prestación de servicios, el 3 de octubre se hizo efectivo el ERE y el acuerdo no se firmó hasta diciembre.

Mientras, Nissan formó a parte de su personal para que hiciera parte de las tareas del personal subcontratado. “Lamentando mucho la decisión, la única opción viable para Nissan es prepararse para la internalización de los servicios que hasta el 10 de agosto de 2020 nos venía prestando Acciona”, dijo el fabricante en un comunicado.

Ambas organizaciones se enzarzaron en un conflicto para dirimir el responsable final de la resolución del contrato. Lo que sí fue claro es que la compañía japonesa se negó a utilizar el personal de Acciona. Detrás del no de Nissan se esconde el excedente de personal provocado por las bajas producciones. Con el compromiso de mantener el empleo hasta diciembre de 2021 –fecha del cierre de la instalación–, a la firma ya le vino bien el adiós de Acciona para así poder dar salida a los asalariados desocupados.