Los sindicatos acusan a Nissan de llevarse maquinaria de Zona Franca antes de la venta

La plantilla de la automovilística amenaza con nuevas manifestaciones durante la campaña electoral en Cataluña si la reindustrialización no avanza más deprisa

Las protestas contra el cierre de la fábrica de Nissan en Barcelona se repitieron durante semanas en verano. / EFE

Con la producción en la fábrica de Zona Franca (Barcelona) al ralentí y una mesa de reindustrialización que avanza más lento de lo esperado, el enfrentamiento entre Nissan y sus trabajadores abre ahora un nuevo frente. La plantilla denuncia que la automovilística se quiere llevar maquinaria de la instalación catalana que sobre el papel debía estar a disposición del nuevo inversor que quiera ocupar el centro tras su adiós.

En una comparecencia realizada este lunes, el comité de empresa del fabricante japonés denunció “los intereses particulares” que contaminan el procedimiento de reindustrialización de la planta barcelonesa. Más allá de denunciar los intereses políticos en juego, los empleados advirtieron de que la empresa trata de mover máquinas del centro a otras fábricas del grupo.

“Por ahora ya se han llevado maquinaria de Renault y hemos impedido que cogieran alguna chatarra que querían transportar”, alertaron. “Han intentado llevarse maquinaria que es de Nissan a otras fábricas que tienen, pero se lo hemos impedido”, añadieron los representantes de la plantilla. Activos que debían ser parte de la oferta que administraciones y empresa hicieran al nuevo inversor podrían poner rumbo a otras fábricas. “Los activos se tienen que gestionar conjuntamente y no pueden llevárselos”, zanjó Miguel Ángel Boiza, representante de Comisiones Obreras.

El órgano fue incluso fue más allá: “Nissan garantizó la continuidad de determinados centros de trabajo que ahora ya no asegura”. Se refirió al departamento de Compras o de NDS, que teóricamente deben quedarse en Barcelona a pesar del cierre de la planta.

De este modo, el comité de empresa pidió a la automovilística que deje de poner palos a la rueda de la reindustrialización. “Necesitamos que tenga un papel activo”, añadió Miguel Ruiz, de Sigen-Usoc. Y remató: “Nissan es el principal culpable de la situación en la que estamos y debe actuar en consecuencia”.

Nissan Barcelona sale de la agenda política

No obstante, los sindicatos también acusaron a las administraciones de moverse según “sus intereses particulares”. Tras ocupar las portadas durante el verano, el cierre de Zona Franca ha caído a un segundo plano en la agenda política. “En un contexto de elecciones en Cataluña, ningún partido político ha mencionado el caso; este es el interés que tienen por la industria del país”, lamentó Ruiz.

Mientras, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y Ford ya hablaron abiertamente de su voluntad de captar una fábrica de baterías que abastezca “a todo el sur de Europa” con los fondos europeos. “Aquí no se ha hecho nada”, criticaron.

Ante tal panorama, el mensaje del comité fue unánime: “El que piense que el conflicto de Nissan se ha acabado está muy equivocado”. “No dudaremos en volver a las calles si el proyecto de reindustrialización no avanza. Y hacerlo durante la campaña electoral catalana es una opción que tenemos en mente”.