Bruselas reprende a España por el fiasco del Perte Chip: «Es un paso atrás en sus expectativas de soberanía digital»
La Comisión Europea insta a España a "acelerar los esfuerzos" en la asignación de fondos para proyectos estratégicos
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, participa en el acto ‘Con nuestra IA’, Mobile World Congress Barcelona 2026, en la Fira de Barcelona, a 3 de marzo de 2026, en L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Catalunya
La Comisión Europea reprende a España por el Perte Chip, una de las iniciativas estrella del Gobierno de Pedro Sánchez en materia de política industrial y tecnológica. Desde Bruselas consideran que el fuerte recorte sufrido a este paquete fondos públicos supone un «retroceso significativo respecto a las expectativas iniciales sobre liderazgo y soberanía digital» de España para convertirse en un actor relevante de la industria europea de semiconductores.
Así lo recoge el Informe de la Década Digital 2026 elaborado por la Comisión Europea, donde hace hincapié en el recorte ejecutado a la dotación inicial de 12.250 millones de euros —siendo el Perte con mayor dotación y el doble del asignado al vehículo eléctrico— para dejarlo en apenas 1.936 millones.
Una reducción de más del 80% que Bruselas atribuye a tres factores concretos. «España redujo el proyecto estratégico Perte Chip desde su importe inicial de 12.250 millones de euros hasta 1.936 millones debido a cambios en la situación geopolítica, falta de inversiones privadas y retrasos en la asignación de fondos», señala el documento.
Se trata de un proyecto estratégico que depende directamente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública que dirige Óscar López a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida coloquialmente como la ‘Sepi Digital’.
La autonomía tecnológica es también una prioridad para la UE tras las tensiones geopolíticas de los últimos años y las interrupciones en las cadenas globales de suministro.
En este contexto, los semiconductores son considerados un activo crítico para sectores como la automoción, la defensa, las telecomunicaciones, la inteligencia artificial o los centros de datos.
Desde el Gobierno se vendió esta movilización de fondos públicos europeos para la industria de los chips semiconductores como clave para la soberanía digital española y un impulso para poner al país a la vanguardia europea.
Cuatro años después de su aprobación, la realidad ha pasado por encima de las expectativas y la Comisión Europea se muestra decepcionada con los resultados obtenidos hasta la fecha por el Gobierno.
Según Bruselas, «la notable reducción de su programa estratégico emblemático de semiconductores, Perte Chip, supone un importante paso atrás respecto a sus expectativas iniciales sobre liderazgo y soberanía digital».
Bruselas pide más esfuerzo a España en sus proyectos estratégicos
El informe apunta especialmente a las dificultades para transformar los anuncios en proyectos efectivos y destacando la escasa movilización de capital privado en una industria que exige inversiones multimillonarias.
Sin la participación de grandes fabricantes internacionales y fondos especializados, los recursos públicos resultan insuficientes para levantar instalaciones de producción avanzadas o desarrollar capacidades industriales competitivas a escala global.
Por todo ello, Bruselas recomienda a España «acelerar los esfuerzos para asignar fondos públicos en proyectos estratégicos«, una observación que refleja la preocupación comunitaria por el ritmo de ejecución de determinadas iniciativas financiadas con recursos europeos.
La advertencia cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que, según el propio informe, el 87% de las medidas contempladas en la hoja de ruta nacional de la Década Digital finalizarán antes de que concluya 2026, lo que reduce significativamente el margen temporal para ejecutar proyectos pendientes.
El plazo para culminar la ejecución de los fondos europeos asociados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, del que forma parte el Perte Chip, termina oficialmente el 31 de agosto.
No obstante, el Ejecutivo asume que no se podrá ejecutar el 100% de los fondos europeos en tan breve plazo, que se acorta además al ser agosto un mes tradicionalmente inhábil para la Administración Pública y en buena parte de las empresas del país.
Así, publicó recientemente el el Boletín Oficial del Estado una orden ministerial donde explicaba los pasos a seguir para devolver los fondos en aquellos casos donde haya habido «incumplimiento total o parcial» de los hitos y objetivos previstos, según avanzó El Mundo.
Pone en valor las últimas inversiones
Pese al severo correctivo al Perte Chip, la Comisión reconoce avances concretos en el ecosistema español de semiconductores y microelectrónica y destaca las últimas operaciones.
El informe destaca las inversiones realizadas por la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), que ha movilizado más de 812 millones de euros en proyectos estratégicos relacionados con esta industria.
Entre las operaciones citadas figura la participación pública en la fábrica de diamantes sintéticos de Diamond Foundry en Extremadura, la empresa participada por el actor Leonardo Di Caprio y que cuenta con el suministro energético de Iberdrola, así como otras inversiones en empresas tecnológicas como Quantix, Sparc, Ideaded o Wooptix.
Bruselas también valora positivamente la participación española en la línea piloto europea de fotónica integrada, una infraestructura tecnológica destinada al desarrollo de chips fotónicos de nueva generación y en la que participan centros de investigación como el ICFO, la Universidad Politécnica de Valencia, el Centro Nacional de Microelectrónica y la Universidad de Vigo.
Contraste con el despliegue del 5G
La crítica al Perte Chip contrasta con la valoración que realiza la Comisión sobre las políticas de conectividad. España aparece como uno de los países más avanzados de la Unión en despliegue de fibra y cobertura 5G.
El informe atribuye parte de ese éxito a los programas UNICO, que han permitido extender infraestructuras digitales y redes móviles de nueva generación en zonas donde la inversión privada era insuficiente.
Bruselas destaca el avance de miles de emplazamientos financiados mediante estas convocatorias, pese a que en este apartado se espera una devolución millonaria del operador de telecomunicaciones Avatel antes de que finalice el plazo, tal y como adelantó este medio.
El informe de la Comisión Europea destaca, por tanto, que España mantiene posiciones de liderazgo en conectividad digital, pero afronta mayores dificultades cuando se trata de consolidar proyectos industriales de gran escala vinculados a tecnologías estratégicas.
El caso del Perte Chip se ha convertido así en el principal ejemplo de la distancia existente entre las ambiciones iniciales de soberanía tecnológica y los resultados alcanzados hasta la fecha.