El ladrillo no renuncia a los fondos europeos: Colonial y Merlin preparan proyectos verdes para seducir al Gobierno

Las dos socimis españolas quieren beneficiarse de la lluvia de millones a través de sus planes de descarbonización y digitalización

El Edificio Egeo, adquirido por Colonial por 79,3 millones de euros.

A pesar de que los fondos europeos de reconstrucción deben servir para modernizar la economía española, el sector inmobiliario no quiere renunciar a su porcentaje del pastel. El ladrillo fue tradicionalmente un refugio en el que gastar el dinero de la Unión Europea cuando no había suficientes proyectos innovadores, pero ahora quiere quitarse esta etiqueta. Las dos grandes socimis del Ibex ya trabajan en propuestas para seducir a la administración bajo el manto de la nueva economía verde.

Tanto fuentes de Colonial como de Merlin Properties explican a Economía Digital que tienen planes en marcha que encajan con las líneas maestras del Next Generation EU. Todavía no presentaron los Manifiestos de Interés (MDI) que algunos ministerios solicitaron en las últimas semanas, pero ya esperan las primeras convocatorias oficiales, previstas para la primavera.

Si bien con diferencias tangenciales, ambas compañías optan por proyectos similares, en línea con las pautas marcadas por la administración europea: economía verde y digitalización. Con diferente grado de concreción, ambas aseguran que estudian acudir a los procesos oficiales que lance la administración en los próximos meses.

Colonial presume de su apuesta ‘verde’

Consultado por este medio, un portavoz de Colonial admite que la cotizada dirigida por Pere Vinyolas mira “con interés y de forma proactivas” la iniciativa. “Lo hacemos desde la consciencia del papel principal que juegan en el sector inmobiliario la sostenibilidad y la movilidad”, añade. Y remata: “En los últimos años se ha creado un portafolio de oficinas sostenibles que incorporan máxima innovación en servicios y calidad”.

La compañía no habla todavía de proyectos concretos, pero recuerda que tiene el objetivo de recortar más del 75% de la huella de carbono para 2030. En el último Investor Day de la empresa, la sostenibilidad tuvo un papel protagonista: vendió al mercado los beneficios la rebaja de las emisiones que suponen las oficinas en zonas prime, su especialidad, frente a las ubicadas en áreas secundarias.

La organización recordó que en los últimos años reformó 16 edificios para reducir su huella ecológica. “Colonial cuenta con el mayor portafolio de edificios sostenibles de Europa, certificadas medioambientalmente en un 93%, muy por encima de la media del sector”, zanja la socimi de origen catalán.

Merlin Properties: de placas solares a sensores

Sí entra a valorar proyectos concretos Merlin Properties, la otra gran socimi del Ibex. Desde la compañía explican que tienen en marcha varias iniciativas que serían susceptibles de ser financiadas con los Next Generation EU. Por ejemplo: en 2019 la empresa comenzó a instalar paneles fotovoltaicos en sus inmuebles, desde los activos logísticos hasta los de oficinas o comerciales. El objetivo final es lograr energía para el autoconsumo de sus inquilinos.

Pero la de la sostenibilidad no es la única bandera que toma la cotizada dirigida por Ismael Clemente. Fuentes del grupo señalan que el plan Renazca para modernizar las torres de Azca, en Madrid, es perfectamente adaptable a los objetivos de los fondos europeos.

Y en el campo de la digitalización, Merlin piensa instalar sensores en sus edificios que ayuden a ganar eficiencia en su mantenimiento. “Otro proyecto en marcha es el de digitalizar toda la experiencia del usuario en nuestros inmuebles; desde la gestión de la reserva de salas hasta la ocupación de espacios de coworking”, detallan desde la firma.

Los fondos europeos, todavía en la casilla de salida

A pesar de que muchas empresas ya trabajan en proyectos y varias presentaron propuestas a la administración, todavía ninguna institución pública abrió alguna convocatoria oficial para acceder a los más de 140.000 euros que le tocarán a España. “Todavía estamos en la casilla de salida. Los Manifiestos de Interés (MDI) son ideas del mercado no vinculantes”, recuerda Carlos González, socio de Grant Thornton.

Para el ladrillo no habrá la barra libre de ayudas anteriores. “No serán protagonistas, solamente se podrán beneficiar iniciativas y infraestructuras muy concretas”, añade el consultor. Tocará esperar a que la maquinaria comience a rodar. Las primeras, probablemente del Ministerio de Industria, llegarán pasado el mes de abril.

En los Presupuestos aprobados por el Gobierno de Pedro Sánchez sí hay una partida, de 27.000 millones, prevista para gastar este mismo 2021.