Iberdrola gana más de 200 millones en tres meses con la subida de la luz

Los resultados de la mayor eléctrica española arrojan un gran incremento del negocio de renovables marcado por la hidroeléctrica en los meses de vaciado de los embalses

El presidnete de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. EFE

Iberdrola ha presentado este miércoles sus resultados de los nueve primeros meses del año, en los que ganó 2.408 millones de euros, un 10,8% menos. La compañía atribuyó el descenso, entre otras cosas, a los altos precios de la energía y al decreto de protección a los clientes ante la subida de la factura, que le costó 114 millones.

Sin embargo, un escrutinio detallado de las cuentas publicadas por la cotizada que preside Ignacio Sánchez Galán muestra claramente como la subida de los precios de la luz en el mercado mayorista, que ha pasado de una media de unos 50 euros el Mw/h a superar los 200 día sí día también, le da más de lo que le quita.

En concreto, le ha reportado más de 200 millones, según cálculos de Economía Digital teniendo en cuenta el incremento de beneficios de las áreas que se benefician de la subida de la factura eléctrico y la caída de las líneas de negocio afectadas negativamente por los precios récord del pool.

La compañía asegura que el real decreto del 14 de septiembre de medidas urgentes para mitigar el impacto de la escalada de precios del gas natural en los mercados minoristas de gas y electricidad ha restado 114 millones a su beneficio antes de impuestos y amortizaciones (ebitda), tributos de los que 84 han impactado en el negocio liberalizado en España y otros 30 en renovables.

Pues pese a ese impacto, el negocio de renovables, concretamente en España, es el que mejor comportamiento tiene en las cuentas de Iberdrola de enero a septiembre, y especialmente en el tercer trimestre. Y entre las renovables, la hidroeléctrica, la fuente que más polémica generó en verano, cuando se disparó el precio de la luz y la compañía vació embalses para aprovecharlo. Lo logró, como demuestran los resultados.

Dónde gana Iberdrola

El negocio de renovables en todo el mundo generó a Iberdrola unos ingresos de 3.900 millones entre enero y septiembre, un 33% más que en el mismo periodo de 2020. El margen bruto subió en el mismo porcentaje, mientras el ebitda se disparó un 71%, hasta los 3.042 millones.

Las subidas en España fueron incluso superiores: 1.655 millones de ingresos, un 87% más, y 1.593,5 millones de ebitda. Curiosamente, Iberdrola no detalla qué incremento supone dicho beneficio operativo, pero no es difícil comparar buscando el dato de hace un año. Entonces fue de 445 millones, tras bajar un 13,7% por la pandemia, por lo que lo ha multiplicado por más de 3.

Si nos fijamos solo en los datos para el tercer trimestre, el incremento todavía es más pronunciado. Es un dato que la presentación de resultados de la compañía presidida por Sánchez Galán tampoco incluye pero puede calcularse tomando como referencia los datos a 30 de junio y comparándolos con los del 30 de septiembre.

En los tres meses de verano, el negocio de renovables de Iberdrola en España facturó 590 millones, tuvo un margen bruto de 559 y un ebitda de 603 millones. En 2020, los ingresos fueron de 280 millones, por tanto, los ha duplicado, y el beneficio antes de impuestos y amortizaciones, de 50 millones, por lo que lo ha multiplicado por 12.

Iberdrola admite que su negocio de renovables en España se ha beneficiado de la mayor generación hidroeléctrica y el aumento de precios

Vayamos a ver las causas. Iberdrola admite que el crecimiento del negocio en España se debe a dos factores: “La mayor producción, impulsada por la generación hidroeléctrica (+30,9%) fundamentalmente, (…) junto con un mayor precio de venta al negocio comercial consecuencia del aumento de precios”. Blanco y en botella.

Además, se ha beneficiado de un recorte de gastos operativos y de la reversión de tributos entre 2013 y 2016 por una Sentencia del Tribunal Supremo, que le ha reportado un beneficio extraordinario de 417 millones hasta septiembre. Como hasta junio, cuando el TS ya había reconocido los dos primeros ejercicios (2013 y 2014) eran 265 millones, el impacto en el tercer trimestre es de 152 millones.

Por tanto, 152 millones de ebitda no serían por la subida de ingresos sino extraordinarios. Así, el incremento de ebitda atribuible al funcionamiento del negocio sería no de 603 millones sino de 451 millones de euros.

Dónde pierde dinero

El resto de negocios de Iberdrola tuvieron una evolución desigual en España. El de redes mejoró hasta los 1.250 millones de beneficio antes de impuestos y amortizaciones, un 3,7% más, por tanto bastante estable. El que se llevó la peor parte fue el de generación y clientes.

Este negocio vio caer su ebitda un 60%, hasta los 467 millones en los nueve primeros meses del año. Eso es una pérdida de 710 millones, por la subida del gas y del precio de la electricidad en el mercado mayorista, “con la producción ya vendida a precios cerrados”. Pero atribuible al tercer trimestre son 232 millones de caída del ebitda, pues hasta junio acumulaba ya cerca de 500 millones de bajada.

En resumen, si el crecimiento del negocio de renovables, favorecido por el precio del Mw/h disparado, fue de 451 millones, mientras que las pérdidas que le generó por la parte de comercialización fue de 232 millones, el resultado es que pese al discurso victimista de Galán, todavía ganó más de 200 millones en tres meses.

Los 114 millones de pérdidas del real decreto no son atribuibles a la subida de la luz sino a las políticas del Gobierno para paliarla, que como supimos este martes, ha terminado minimizando el golpe a las grandes eléctricas. Por ello, no las incluimos en el balance de pérdidas y ganancias atribuibles al precio de la electricidad en el mercado mayorista.

Porque gana o pierde con el precio de la luz según el negocio

Saber si Iberdrola gana o pierde con la subida de la luz es complejo porque en algunos negocios le beneficia y en otros le perjudica. Y es que la multinacional, como sus grandes competidores Endesa e Iberdrola, tiene negocio de generación y de comercialización, y en el primero gana y en el segundo, pierde.

Con respecto al primero, la subida del gas le afecta a los costes de producción solo de las centrales de ciclo combinado. Pero resulta que las que más generan no son esas sino precisamente las renovables, cuyo coste no varia venda el Mw/h a 20 euros o a 200. En el caso de la eólica y la solar, el coste de funcionamiento es cero; en el de la hidráulica, muy bajo.

La producción hidráulica es la que más crece, después de la solar, pero es de largo la que más produce, porque es la única de las renovables que Iberdrola puede decidir si genera más o menos. Y en plena escalada del precio, decidió abrir las compuertas de los pantanos para sacarle el máximo rendimiento, aunque supusiera dejar algunos embalses prácticamente vacíos.

Una imagen del embalse de Alcántara, en la provincia de Cáceres.

Por tanto, por ahí ganó pues cobró mucho más caro algo cuyo coste de producción no había subido y, además, trató de producir al máximo para maximizar dicho beneficio.

En cambio, en la venta minorista perdió, porque como comercializadora, tiene que comprar la electricidad en el mercado mayorista al precio que surge de la subasta, esos más de 205 euros que cuesta, por ejemplo, este jueves.

Iberdrola perdió con la subida de la luz en su negocio de comercialización, pero ganó más en el de generación

Si un cliente tiene un contrato por horas ligado al pool, como pasa con una parte importante de los clientes particulares, tendrá que soportar esa subida en la factura, por lo que en este caso, la comercializadora no sufre. Pero muchos clientes grandes, como industrias y empresas de todo tipo, que son los más codiciados porque gastan mucha más energía, tienen contratos fijos, por lo que la eléctrica no puede repercutir el encarecimiento y se ve obligada a asumir las pérdidas.

Según las quejas de Galán, esto es lo que le ha pasado con una parte importante de sus grandes clientes, por lo que la subida de la luz les costaría dinero. Parte de razón tiene, pero solo parte. La clave está en lo que no dice.

Xavier Alegret