La estadounidense Rivian se interesa por la fábrica de Nissan en Barcelona

La compañía, especializada en pick ups eléctricas, busca localizaciones en Europa para construir su primera planta fuera de América

Interior de la fábrica de Nissan Motor Ibérica en la Zona Franca de Barcelona. /Toni Albir

La comisión de reindustrialización de Nissan Barcelona tiene sobre la mesa 17 proyectos para dar un nuevo uso a la fábrica catalana una vez la automovilística japonesa baje la persiana, en diciembre. Con la creación de una planta de coches eléctricos como opción favorita, un nombre sobresale frente al resto de candidatos: el de la estadounidense Rivian, que busca localizaciones en Europa para abrir su segunda instalación tras la que tiene en Illinois.

Según ha podido saber Economía Digital, la compañía especializada en pick ups y furgonetas eléctricas es una de las interesadas para hacerse con los terrenos de la Zona Franca (Barcelona). La firma, participada por Amazon y Ford, ya envió la documentación necesaria tanto a Nissan como al Gobierno y la Generalitat, que le respondieron con las ayudas disponibles para poner en marcha el proyecto.

Sin embargo, la candidatura catalana no es la única que se analiza en las oficinas californianas. Bloomberg informó en febrero que Rivian también sondea espacios en Alemania (donde se instaló Tesla), Reino Unido y Hungría (donde el Gobierno ofrece importantes subvenciones a las marcas foráneas).

Con tal abanico de posibilidades, las fuentes consultadas por este medio no dan por sentado que la organización vaya a ser finalmente la escogida. Es de las opciones favoritas por la mesa, eso sí, pues desde hace meses las administraciones se inclinaron por tratar de convencer a un fabricante de eléctricos frente a inversores del sector de las baterías o de un hub de movilidad, tal y como avanzó este medio.

Rivian tiene un pedido de 100.000 furgonetas eléctricas de Amazon

Contactada por Economía Digital, una portavoz de la empresa declinó hacer comentarios.

El principal motor de Rivian para la búsqueda de una fábrica en Europa es un pedido de 100.000 furgonetas eléctricas hecho por Amazon. El rey de la distribución aspira a contar con 10.000 vehículos en 2022 y contar con la totalidad del encargo para finales de década. Por el momento, la producción comenzará en la fábrica que tiene en Illinois.

La furgoneta que Rivian producirá para Amazon.

En la capital catalana se podrían ensamblar las que se destinasen en el mercado europeo. Según añadía Bloomberg, JLL asesora a la automovilística en la búsqueda de localizaciones en Europa.

La empresa con sede en Irvine (California) está inmersa en una ofensiva de producto y lanzará una pick up y un SUV a lo largo del verano en Estados Unidos. Para septiembre plantea la salida a bolsa con una valoración potencial que supera los 50.000 millones de dólares (42.000 millones de euros al cambio actual).

Rivian aprovecharía las líneas de producción de Nissan

Para el proyecto de las furgonetas, la automovilística podría aprovechar la infraestructura existente en Barcelona. Durante años, Nissan ensambló en la Zona Franca la nv200 y su versión eléctrica, la eNV200. Por ello, parte de las líneas de producción existentes podrían ser útiles para la reindustrialización. Además, los trabajadores ya cuentan con experiencia a la hora de montar coches de cero emisiones.

De cara a la expansión de la marca, también es de valorar que el otro gran producto salido de la planta catalana eran las pick up, un terreno en el que Rivian se siente cómodo.

Coches eléctricos por encima de baterías

En un comunicado emitido el miércoles, la mesa de reindustrialización dejó claro que su apuesta pasa por convertir la instalación en una fábrica de eléctricos o en un hub de electromovilidad frente al otro proyecto estrella que se analizaba: una planta de baterías que nutriese, entre otros a Seat. Las fuentes sindicales consultadas dieron prácticamente descartada la opción de los cargadores.

Para empezar, por motivos laborales: una planta de automóviles es la opción que más empleos garantizaría; muy por encima de un centro de producción de celdas o de ensamblaje de baterías. En segundo lugar, por costes: de instalarse otra actividad habría que desinfectar el suelo de la fábrica actual y retirar todas las líneas de montaje existentes ahora mismo.

“Tener una fábrica de coches ya montada es un activo inestimable”, señalan en el sector

Además, el calendario aprieta. Nissan abandonará Barcelona en diciembre de 2021 y la única opción de reiniciar la actividad en enero de 2022 sería hacerlo de la mano de una empresa que no tuviera que desmontar la instalación, señala una de las fuentes consultadas.

“Lo más complicado de este tipo de procedimientos siempre es cuadrar el calendario del comprador con el del vendedor, y más en un proceso como este, que ya nació con retraso. Debió haber comenzado en agosto, cuando se firmó el acuerdo con la plantilla”, señalan en el sector

“Tener una fábrica de coches ya montada en Europa Occidental es un activo inestimable para automovilísticas que todavía no producen o tienen escasa implementación en Europa. Eso hay que ponerlo en valor”, añaden.