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Los sindicatos de Caixabank temen salidas forzosas por las condiciones del ERE

Los sindicatos plantearán mejoras en las reuniones del 27 de abril y el 5 de mayo, pero no descartan que haya movilizaciones

José Ignacio Goirigolzarri en la presentación de la fusión de Caixabank y Bankia. Foto: Caixabank

Los sindicatos de Caixabank temen que haya salidas forzosas ante las condiciones que ha planteado hoy el banco. La entidad quiere ejecutar un ERE para 8.291 empleados y cerrar 1.534 oficinas, según ha desvelado este martes.

“Estamos absolutamente decepcionados con el planteamiento de la dirección” explica el secretario general de CCOO en CaixaBank, Ricard Ruiz, a Economía Digital. “Las condiciones hacen muy difícil que haya salidas voluntarias y sino mejoran, habrá salidas forzadas”, asegura.

Se han propuesto indemnizaciones por grupos de la edad, pero en todos los casos son inferiores a las del último ERE de Caixabank en 2019, e incluso han empeorado las condiciones de salida de Bankia en 2012, cuando el Estado tuvo que rescatar a la entidad, asegura.

Por ejemplo, a los mayores de 63 años se les ofrecerá una indemnización de 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades y a los menores de 55 años, 25 días por año trabajado hasta un máximo de 18 mensualidades.

Asimismo, la dirección del banco les ha adelantado que los mayores de 50 años no podrán superar el 50% del total de adheridos voluntariamente al ERE. De manera que habrá un máximo de 4.100 trabajadores en este rango de edad que podrán salir de manera voluntaria.

Si concluido el periodo de adhesiones voluntarias no se llega al cupo, se aplicará la “meritocracia”. Es decir, saldrán los que peor desempeño o valoración tengan dentro del banco.

El sindicato mayoritario considera que las condiciones distan mucho de las declaraciones del presidente, José Ignacio Goirigolzarri y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, quienes habían asegurado que se priorizarían las salidas voluntarias.

“No lo vamos a consentir, vamos a negociar y a plantear alternativas, pero no descartamos movilizaciones”, advierten. Se ha propuesto una rebaja de condiciones salariales y una modificación del horario “que solo perjudica a la plantilla y nos parece una falta de respeto”.

Ruiz considera que son desproporcionadas después un año tan difícil, marcado por la pandemia del Covid-19, donde la plantilla trabajó incluso de manera presencial y después de que Caixabank haya cerrado el ejercicio con uno resultados considerables a pesar de las circunstancias.

“Nosotros no hemos decidido fusionarnos, han sido ellos quienes han querido crear el mayor banco de España, pero como siempre es la plantilla quien paga las consecuencias”. En el encuentro de este martes ya han quedado fijadas las siguientes reuniones, que se celebrarán el martes 27 de abril, así como la primera semana de mayo, en concreto el día 5.

“Vamos a llevar una contrapropuesta porque parece que van a aprovechar el ERE para recortar derechos a la plantilla, como los pluses por horario partido o las aportaciones a planes de pensiones”.

En la misma línea, el responsable del sindicato financiero de UGT a nivel estatal, Victoriano Miravete, ha explicado a Efe que el ajuste planteado por el banco es “inasumible” y deja “poco margen” a la negociación.

Rechazan cuestiones como que la mitad de los afectados por el ERE deban ser forzosamente menores de 50 años. En su opinión, esta condición y las indemnizaciones ofrecidas hacen que sea inevitable poder llevar a cabo el proceso de salidas de manera voluntaria.

¿Qué dice Caixabank?

La dirección del banco ha comunicado que, tras un detallado análisis de las necesidades de la red comercial y de los servicios corporativos, ha llegado a la conclusión de que es necesario poner en marcha este ERE.

Se trata del mayor ERE en la historia del sistema financiero español, y el mismo viene motivado “por las duplicidades y sinergias derivadas de la fusión y las circunstancias actuales del mercado”, según explican.

La nueva Caixabank asegura que la voluntariedad será el criterio preferente en este proceso de salidas, pero estará limitado al cupo de excedente identificado en cada territorio o área funcional. De no cubrirse las 8.291 salidas de manera voluntaria será la meritocracia lo que “garantice el equilibrio generacional”.

Durante la reunión, han planteado también el compromiso de la entidad con un plan de recolocación y acompañamiento de todas las personas afectadas para facilitar su incorporación y adaptación a un nuevo puesto de trabajo. Sobre esto darán más detalle en próximas reuniones.

El banco pretende, como norma general, que los empleados mantengan su remuneración actual, salvo que las nuevas condiciones acordadas supongan una mejora, en cuyo caso se aplicará con la progresividad que se acuerde. Estas nuevas condiciones serán también las que se aplicarán a los nuevos empleados que se puedan incorporar en el futuro.

Aunque no se han concretado fechas sobre cuando empezarán las salidas y el cierre de oficinas, los sindicatos apuntan a que la gran mayoría llegará tras la integración tecnológica, prevista para noviembre. Aunque residualmente podrá haber algún cierre de oficina.