Prorrogar la vida de la nuclear hasta 2035 ahorraría 1.400 millones anuales a la industria española
Cataluña, País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana serían las más beneficiadas, según un estudio de Deloitte
Central Nuclear de Almaraz
La extensión de vida de las centrales nucleares españolas supondría un ahorro de 1.400 millones de euros anuales para la industria. Es una de las conclusiones del estudio realizado por Monitor Deloitte ‘La contribución de la energía nuclear a la competitividad industrial en España’. El análisis establece también una reducción del precio de la electricidad en 15 euros por megavatio hora (MWh) para 2035 en caso de mantener operativas las instalaciones nucleares.
El estudio, presentado este jueves en la sede de la CEOE, destaca que en un contexto en el que la seguridad de suministro es mucho más importante ahora de lo que era en 2019, el despliegue de renovables y almacenamiento (baterías y bombeo) avanza a un ritmo inferior al previsto entonces.
Es por ello que la extensión de la vida útil de las centrales nucleares españolas se presenta como «un elemento clave para la seguridad del suministro y el crecimiento económico».
“La competitividad de la industria y nuestra autonomía energética pasan por extender el funcionamiento de nuestro parque nuclear. Un sistema energético predecible y fiable es clave para poder ofrecer precios estables y asequibles de la energía, lo cual es una de las grandes demandas de la industria», ha destacado Laureano Álvarez, socio de Energía de Monitor Deloitte.
En esta línea, el responsable energético de la consultora ha puesto el foco en que algunas previsiones «no se han cumplido», por lo que hay que aprovechar «las tecnologías y recursos con las que ya contamos y que darían fiabilidad al sistema».
Desde Deloitte aseguran que la energía nuclear es un «elemento crítico» para la industria española, que emplea a 2,2 millones de personas a nivel nacional.
Según el documento, el coste energético para la industria española asciende a 15.500 millones de euros, una cifra elevada a lo que se ha de sumar la alta volatilidad de los precios debido a la fluctuación de las materias primas.
Tomando como base 2019, año en que las propietarias de las centrales (Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP) pactaron con el Gobierno el cierre escalonado hasta 2035, los costes se multiplicaron por 2,2 en 2022 y por 1,4 en 2023, según apunta el informe.
Con la nuclear se reducirá el precio de la electricidad 15 euros/MWh
Así, los costes energéticos suponen, de media, el 25% del beneficio operativo de las empresas industriales, cifra que supera ampliamente dicha media en sectores electro-intensivos como la metalurgia, la química, la cerámica o el papel.
Es por ello que, según los cálculos realizados por los autores del estudio, la reducción del precio eléctrico en caso de mantener operativas todas las centrales nucleares se reduciría en unos 15 euros/MWh respecto al escenario de cierre.
Esta caída del precio se traduciría en un «ahorro para la industria» de aproximadamente 1.400 millones de euros anuales para el sector. De hecho, el informe explica que en algunos subsectores como la metalurgia, la química o el papel, el ahorro podría representar entre un 6% y un 24% de su beneficio neto.
En cualquier caso, este ahorro «podría gastarse en inversiones de equipos, generación de empleo, pago de impuestos o dividendos», ha apuntado Álvarez.
Las comunidades más beneficiadas por este escenario serían Cataluña (280 millones), País Vasco (170 millones), Andalucía (165 millones) y Comunidad Valenciana (150 millones), que representan el 53% del empleo industrial en España.
A nivel geográfico, el consumo industrial se concentra en estas cuatro comunidades, que representan el 60% del total debido a clústeres electrointensivos muy localizados.
Pero hay otras comunidades con consumos inferiores a la media como Extremadura o Cantabria, que están incrementando de manera significativa su demanda eléctrica debido a planes de desarrollo industrial y la electrificación de procesos.
Aumento del consumo de gas, más caro que la nuclear
El estudio destaca así que el perfil de consumo de la industria es continuo y plano (24/7), con necesidades que superan las 6.000 horas anuales en muchos casos.
Es por ello que, frente a la intermitencia que pueden dar otras tecnologías, la nuclear ofrece un «respaldo firme» que requieren los procesos industriales. En 2024, aportó el 20% de la electricidad en España, operando un total de 7.700 horas equivalentes.
Otro de los puntos que analiza el informe es el coste económico para España que supondría indirectamente cerrar las instalaciones nucleares por un aumento del consumo de gas.
El análisis de Deloitte señala que la generación nuclear actúa como un «seguro» ante la volatilidad de los precios del gas y los derechos de emisión y recuerda que, durante la crisis energética de 2022, la operación del parque nuclear evitó costes adicionales al sistema por valor de 5.000 millones de euros (0,4% del PIB).
Desde el punto de vista medioambiental, Deloitte subraya que el mantenimiento de la potencia nuclear es clave para los objetivos climáticos. La extensión de la vida útil de las centrales evitaría así la emisión de 14 millones de toneladas de CO2 anuales en 2035.
«Asimismo, esta energía libre de emisiones es fundamental para la producción de nuevos vectores energéticos, como el hidrógeno verde y los combustibles renovables», concluye.