Renault: De Meo incrementa los recortes a 3.000 millones y eleva la inquietud en España

La compañía reducirá producción y recortará el gasto, pero asegura que se apoyará en las fortalezas de la producción en España, Marruecos, Rumanía y Turquía

Medio año después de tomar las riendas de Renault, Luca De Meo ya tiene listo el plan para sacar a la empresa de los números rojos. El dirigente transalpino fue un paso más allá en los recortes previstos y elevó la factura hasta los 3.000 millones en costes fijos y una reducción de 600 euros de costes variables por vehículo. Con la negociación del nuevo convenio colectivo sobre la mesa, los trabajadores españoles miran con recelo los proyectos de la empresa.

La firma del rombo anunció este jueves su plan estratégico 2021-2025. En el texto, avanzó que la nueva Renault venderá menos coches, pero tratará de que obtener mayor margen por ellos. De los 4 millones de unidades comercializadas en 2019 se pasará a los 3,1 millones para 2025.

Durante la presentación, De Meo añadió que el grupo se impondrá ahora una “estricta disciplina de costes”, lo que le llevará, entre otros, a reducir el gasto en i+D y a eliminar tres de las seis plataformas con la que cuenta actualmente. También se reducirá el número de motorizaciones, que pasará de ocho a solamente cuatro.

Con el ajuste y el lanzamiento de hasta siete modelos eléctricos, Renault aspira a obtener unos márgenes del 5% y hasta 6.000 millones de flujo de caja en 2025. En 2023, el margen debe alcanzar el 3% y el flujo de caja los 3.000 millones, según los planes de la compañía.

España mira con recelo el ‘plan De Meo’

El exceso de capacidad productiva implicará recortes en las fábricas. Las españolas parece que no serán de las más damnificadas. “Queremos aprovechar nuestra competitividad en España, Marruecos, Rumanía y Turquía”, señaló De Meo. Y añadió: “El plan es bueno para España, tenemos ideas para traer nuevos productos a las plantas”.

Las adjudicaciones eran una moneda de cambio indispensable para los sindicatos a la hora de aprobar el nuevo convenio colectivo en el país. A la espera de reunirse el viernes con el presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos, hubo un matiz que les puso en alerta: “Los nuevos modelos dependerán de la competitividad que sean capaces de negociar en el país”, apuntilló De Meo.

Fuentes sindicales lamentan que el discurso “siga siendo el mismo” a pesar del cambio de consejero delegado. A falta de concretarse los ajustes previstos para las plantas de Valladolid y Palencia, no se mueven de su postura previa: “No nos gusta el recorte del coste por coche que plantean, pero desde el comité de empresa no negociaremos un nuevo convenio sin adjudicaciones sobre la mesa”. La buena noticia es que las plataformas que sobrevivirán al recorte están disponibles en España.

De este modo, empresa y sindicatos retomarán el viernes la negociación del marco laboral, suspendida desde diciembre a la espera del plan anunciado esta semana. En las primeras conversaciones, la compañía exigió a la plantilla una congelación salarial, recorte de pluses e incrementos de jornada.