Renfe tendrá los certificados para operar en Francia desde comienzos de 2023

La compañía española operará sola, sin la Sociedad Nacional de Ferrocarriles, en las líneas Lyon-Barcelona y Marsella-Barcelona

Renfe. Imagen: Europa Press.

Renfe debería obtener de aquí a finales de año los certificados y las autorizaciones para operar en solitario, sin la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF), en las líneas Lyon-Barcelona y Marsella-Barcelona, lo que haría teóricamente posible que comenzara la explotación comercial a principios de 2023.

Luc Cébulski, director general del Establecimiento Público de Seguridad Ferroviaria (EPSF), uno de los órganos implicados en la atribución de esas autorizaciones, ha considerado verosímil este viernes que Renfe opere desde comienzos de año esas dos líneas, que van a desaparecer al menos temporalmente esta semana con el fin de Elipsos, la filial común de Renfe y de la SNCF. Cébulski puntualizó que, para comenzar a operar una vez obtenidos los certificados necesarios, la compañía ferroviaria española tendría que llevar a cabo una serie de «recorridos en blanco» (circulación con trenes vacíos) para la formación de los conductores de los trenes.

Renfe, que ya tenía un certificado de seguridad para operar entre España y Francia, después de que SNCF anunciara en febrero su intención de poner fin a la cooperación con Elipsos y de explotar en solitario el corredor París-Barcelona, se decidió por su parte a retomar las otras dos líneas de la filial común: Lyon-Barcelona y Marsella-Barcelona.

En junio hizo una demanda ante la Agencia Ferroviaria Europea, que es la competente para los recorridos internacionales, para ampliar su certificado de seguridad, un procedimiento que implica un periodo de instrucción de cinco meses.

Sin embargo, ese dosier «no estaba reglamentariamente completo» -precisó Cébulski- y eso retrasó la presentación formal del expediente hasta julio, con lo que se aplazó igualmente el periodo de los cinco meses de instrucción. El EPSF, que debe intervenir en el procedimiento de autorización, tiene previsto dar su dictamen la semana próxima y «las señales son positivas», ha avanzado su director general.

Autorizaciones a finales de diciembre

Al final, será la Agencia Ferroviaria Europea la que tenga la última palabra, pero si no hay sorpresas, el proceso podría estar terminado «al final del mes de diciembre». Con todas esas autorizaciones en la cartera, Renfe tendría el camino abierto para iniciar sus operaciones rápidamente si utilizara los mismos trenes Alstom que hasta ahora ha dedicado con Elipsos para cubrir esas dos líneas Lyon-Barcelona y Marsella Barcelona.

En caso de que quisiera recurrir a trenes Talgo, sin embargo, abordaría un proceso «bastante largo» de autorización, ha previsto Cébulski, puesto que habría que esperar unos cinco meses una vez que presentara el dosier, cosa que no ha hecho de momento.

El gestor de las infraestructuras ferroviarias francesas, SNCF Réseau, ha indicado que ya ha atribuido a Renfe los surcos o derechos de circulación para operar en solitario las líneas Lyon-Barcelona y Marsella-Barcelona. Aunque la compañía ferroviaria española ha manifestado su interés por extender su actividad en Francia también al corredor Lyon-París (el que tiene más tráfico y en el que la SNCF tiene ya la competencia de Trenitalia), no ha solicitado todavía las autorizaciones reglamentarias.

El director general de EPSF ha hecho notar, a ese respecto, que ellos aconsejan a los operadores «ir gradualmente» para que haya una adecuación entre los medios disponibles y las líneas demandadas.

Francia niega cualquier proteccionismo

Sobre los reproches de las autoridades españolas a otros países de la Unión Europea por la falta de reciprocidad a la hora de dar entrada a operadores exteriores en su red ferroviaria, Cébulski asegura que en el caso de su país «hoy no hay ningún freno ni proteccionismo para cualquier empresa que quiera entrar en el mercado francés».

«La legislación -ha insistido- es la misma para todos los operadores». Simplemente, ha querido puntualizar que hay «especificidades en cada red» como los sistemas de señalización que pueden dificultar la homologación y certificación para operadores extranjeros. En cualquier caso, ha confirmado -sin dar nombres- que hay otros operadores que también han solicitado operar en Francia: «Estamos en plena apertura a la competencia».