Renfe y Ouigo contemplan subidas de precios si el Gobierno no baja los cánones 

Los operadores de alta velocidad piden que Adif reduzca los cánones para que el tren vuelva a ser sostenible y no un transporte de élites

Un tren de Renfe

La liberalización del sector ferroviario ha traído más competencia a Renfe, que era el único operador del mercado de alta velocidad hasta hace un año, y a priori, mejores precios. Pero esta situación puede cambiar en solo unos meses si Adif, que depende del Gobierno, no baja los cánones que cobra a las empresas por circular por sus líneas

Estos cánones se redujeron temporalmente con motivo de la pandemia, concretamente, disminuyeron entre un 11% y un 22% en la alta velocidad el año pasado. Pero a partir de enero de este 2022 han vuelto a su tarifa habitual, la que estaba estipulada para 2021. 

Fuentes del sector aseguran que a Renfe y Ouigo “se les hace muy difícil sostener los precios bajos durante mucho más tiempo si la situación no cambia», de mantenerse, auguran subidas. Además, recuerdan que con la liberalización, lo que se pretendía es atraer más gente al tren porque hay más oferta y precios competitivos, pero los costes son muy elevados y les resulta muy difícil mantenerlos en el tiempo.  

«Si queremos que la liberalización sea un éxito y que el tren sea uno de los medios principales de transporte de pasajeros, no podemos tener tarifas de 100 euros porque no atraes a las familias. Volveremos a convertir la alta velocidad en un producto de élite cuando lo estábamos democratizando”, añaden.

Actualmente existen tres operadores en España (Renfe, Ilsa y SNFC) y cuatro marcas (AVE, Iryo, Avlo y Ouigo), así lo recordaba este mismo jueves el presidente de Iryo y ahora también presidente de la nueva asociación de empresas ferroviarias de transportes de pasajeros. El escenario es muy distinto al de hace apenas dos años gracias a la liberalización del sector, que tiene como objetivo ofrecer a los pasajeros más oportunidades para moverse por el país.

Carlos Bertomeu destacaba que la meta de los operadores está en alcanzar los 50 millones de pasajeros desde los 23 millones de usuarios que utilizaron el tren de alta velocidad en 2019. Unas cifras asumibles si se tiene en cuenta que España cuenta con la mayor red de Europa de alta velocidad y antes de la pandemia fue el segundo país del mundo por llegadas de turistas, con 80 millones antes de la pandemia.  

Pero también él considera que los cánones son elevados. Asimismo, destacaba que el transporte de viajeros por tren se quedó fuera de las ayudas del Gobierno por la crisis energética a consecuencia de la guerra de Ucrania, y por lo tanto “es necesario emprender una batalla” para que bajen los costes a estas empresas.  

“El coste de la energía se ha disparado y ya ha tenido impacto económico en la cuenta de resultados, somos de los pocos sectores a los que no se nos ha tenido en cuenta» comentaba, “o se bajan los costes para neutralizar el impacto o veremos qué pasa pero sostenible no es” afirmaba. 

El presidente de Renfe, Isaías Táboas, también revelaba este jueves que actualmente, los cánones representan el 44% de los costes de la empresa pero podrían reducir en más de 30 euros el precio de los billetes de AVE en el corredor Madrid-Barcelona si Adif redujese en un 53% dichos cánones. 

A su juicio, tendría más sentido seguir el ejemplo de Italia, que en 2015 decidió reducir los cánones – que estaban al mismo nivel que ahora en España- y consiguió aumentar la demanda de pasajeros en un 120%. Una idea que también apoyaba el presidente de Iryo, que empieza a operar en España después del verano.  

Cristina Hidalgo