Victor Grífols deja la presidencia de la farmacéutica tras perder la mitad de su valor en bolsa en tres meses

El consejo de administración de la farmacéutica nombra a Steven Meyer como presidente ejecutivo en su lugar

De izquierda a derecha, Victor Grifols Roura, Raimon Grifols y Victor Grifols Deu.

Grifols cierra una era. El presidente de la farmacéutica, Victor Grífols Roura, se retira y deja la presidencia de la compañía tras ocupar el cargo durante 21 años, según ha informado la empresa en una comunicación a la Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMV). En los últimos tres meses, Grifols ha perdido la mitad de su valor en la bolsa.

Desde ahora, Grífols Roura pasará a ser presidente de honor y consejero dominical «por sus méritos, su inapreciable conocimiento del sector y su extraordinaria dedicación a la Sociedad». Tras presentar su dimisión, el consejo de administración ha nombrado en su lugar a Steven Mayer, que tomará funciones ejecutivas.

Según el texto, estos nombramientos tienen como función «reforzar la gestión, a acelerar ejecución del plan estratégico de la sociedad, seguir mejorando la excelencia operativa y aumentar el valor para los accionistas, con especial énfasis en la reducción de los niveles de deuda y la mejora de la generación de caja».

De hecho, los acciones de la farmacéutica especializada en hemoderivados no han hecho más que caer a lo largo de este año, hasta situares a niveles de hace más de 10 años. Sólo la semana pasada perdieron el 13% de su valor. Apenas, unos minutos después del anuncio de la renuncia del presidente, valían 8,98 euros.

Aunque Grífols Roura actuaba como presidente sin funciones desde 2017, el nombramiento a la cabeza de una empresa familiar de un directivo fuera del clan se traduce como un mensaje a los mercados. La compañía pretende reconducir estas cifras mostrando una profesionalización de su dirección. La semana pasada ya intentó calmar a los inversores anunciando cambios en la dirección hasta que, finalmente, el presidente se ha retirado.

Los meses crudos de la farmacéutica empezaron durante la pandemia. Mientras otras empresas del sector disparaban sus negocios, Grífols veía como caía drásticamente la recolección de plasma, su materia prima, durante el confinamiento. En 2021, terminó el ejercicio con unos beneficios de 182,8 millones de euros, el 70,4% menos de los registrados en el primer año de la pandemia.

Por otro lado, la compra del grupo alemán Biotest a principios de año, por un valor de 1.400 millones de euros, disparó la deuda de la multinacional hasta los 9.000 millones. El incremento de las deudas y los malos resultados derivados de la pandemia han mantenido inquietos a los inversores desde entonces.

En la dirección des de 1987

De 72 años, Victor Grífols Roura se convirtió en el CEO del fabricante de medicamentos en 1987, cuando sucedió a su padre, Victor Grófols i Lucas. Durante sus primeros años en la cabeza de la empresa lidero la reestructuración del grupo.

Grífols Roura dejó el mando ejecutivo de la compañía a su hermano Raimon Grífols y su hijo Víctor Grífols Déu el 1 de enero de 2017, y desde entonces ambos ejercen como coconsejeros delegados. «He pasado la mayor parte de mi vida liderando Grifols. Hoy es una compañía sólida y en buenas manos, por lo que es el momento de retirarme», ha asegurado Víctor Grífols Roura en un comunicado.

Por su parte, Steven Mayer, un antiguo codirector de Cerberus Global Private Equity y presidente del comité de inversiones de Cerberus Capital Management, ha sido durante más de diez años consejero independiente de Grifols. El consejo de administración ha delegado en Steven Mayer «todas las facultades legal y estatutariamente delegables para dirigir la sociedad».

El nuevo presidente cuenta con amplios conocimientos y experiencia en el sector de la salud y en la industria de los medicamentos plasmáticos, ya que dirigió el equipo que adquirió y gestionó Talecris Biotherapeutics tras su escisión de Bayer Healthcare.