Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank, en la presentación de los resultados del primer semestre de 2019. EFE
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Espera superar las 600 oficinas 'Store' en junio de 2020, más de un año antes de lo previsto, y rentabilidad y productividad más alta que las tradicionales

Cristina Triana

Economía Digital

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank, en la presentación de los resultados del primer semestre de 2019. EFE

Madrid, 26 de agosto de 2019 (04:55 CET)

Caixabank sigue buscando caminos para preservar los compromisos de rentabilidad adelantados al mercado en su plan estratégico. Con un escenario de tipos de interés más negativo que cuando dio a conocer su hoja de ruta en noviembre (entonces se esperaba que el BCE subiera elevara el precio del dinero), el banco se está concentrando en acelerar el plan de reestructuración de su red, que ha venido acompañado de un ajuste de más de 2.000 empleos, tras asumir todo el impacto en sus resultados del primer semestre. Caixabank espera ahora tener en marcha las más de 600 oficinas 'Store' comprometidas para diciembre de 2021 en junio de 2020; es decir, 18 meses antes de lo previsto.

Según datos del banco, este modelo de oficinas urbanas, más grandes, con un mayor número de empleados y que dan servicio a más clientes, es más rentable que el tradicional. Caixabank calcula que la productividad de estos centros es un 19% más alta y que su actividad comercial también es más elevada; lo que permite que el margen por empleado aumente un 9%.

Estos centros, a medio plazo, deberían ayudar a mejorar la eficiencia del grupo y, por tanto, ayudar a situar el ROTE (retorno sobre el capital tangible) por encima del 12% en diciembre de 2021, que es el anunciado a los inversores. En junio, sin tener en cuenta el impacto de los costes de reestructuración, la rentabilidad del banco todavía se encontraba lejos de dicho objetivo; con este ratio en el nivel del 9,4%.

Durante el primer semestre, Caixabank ya precipitó la puesta en marcha de oficionas Store. Concretamente, alcanzó las 405, un 43% más que en diciembre de 2018. De acuerdo con su plan estratégico, esperaba reducir su red de oficinas por debajo de las 3.640 en 2021, manteniendo sin cambios el número de centros rurales (1.076) y recortando más de 800 en las ciudades, donde ampliaría la presentación del modelo Store. 

El impacto del ahorro de costes del ERE ya se notará este año, dado que todas las salidas se han hecho efectivas en agosto (en el caso del ERE del Santander, por ejemplo, son progresivas). Caixabank espera, por tanto, ahorrar 80 millones este año; que aumentarán a 200 cada ejercicio a partir de 2020. Ese cambio le ha valido revisar a la baja su objetivo de crecimiento de costes para 2019, hasta el 3%.

El cierre de oficinas, constante en el sector

Caixabank ha reducido su red de oficinas en más de 3.400 en diez años; en parte como digestión de numerosas adquisiciones en España (en la última década ha comprado Banca Cívica, Barclays España, Banco de ValenciaCaixa Girona). Esta contracción es un parámetro común en todo el sector, de manera que en la última década, la banca española ha cerrado más de 20.000 centros, en un proceso que no parece que haya tocado suelo. De hecho, el propio Gonzalo Gortázar, durante la presentación de resultados de los seis primeros meses de 2019 no se atrevió a cerrar la puerta a que se puedan ver más ajustes en el futuro, aunque no durante la vigencia de su actual plan estratégico

Los supervisores continúan insistiendo en que los bancos necesitan mejorar sus rentabilidades (un hándicap con la actual política de tipos de interés) y una de las vías es insistir en la rebaja de costes. La reducción de red y de plantilla ayudan a conseguir este objetivo, aunque los menores beneficios que conllevará que el BCE mantenga los tipos de interés en negativo, complica a la banca con menos músculo en resultados poder llevar adelante reestructuraciones tan profundas como las aprobadas por Caixabank y el Santander en los últimos meses.

La competencia de las entidades nativas digitales, con niveles de rentabilidad más altas y por tanto más competitivas en un mercado de márgenes muy reducidos, es otro punto a tener en cuenta y sobre el que el Banco de España invita a la reflexión a la banca española. 

"La digitalización y la innovación tecnológica en los servicios financieros ofrecen nuevas oportunidades para ganar en eficiencia, nuevas líneas de negocio y nuevos canales para llegar a los clientes", apuntaba recientemente Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España.  "En su planificación estratégica, los bancos deben asegurarse de que están preparados para alinear sus productos y servicios con la necesidad de la sociedad", apuntaba.

En materia de digitalización, el banco presidido por Jordi Gual también está acelarando sus planes. Caixabank ya ha alcanzado los 1,1 millones de clientes adheridos a los centros inTouch (servicio de gestores remotos); por lo que el banco también espera adelantar un año su objetivo de alcanzar los 2,6 millones de clientes adheridos.

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