Alcoa: la plantilla exige que negocie la venta de la alúmina para detener la huelga

El comité de empresa traslada una propuesta a Alcoa para detener la huelga que pide a la compañía negociar la venta de las dos plantas, aluminio y alúmina, a la Sepi

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El comité de empresa de Alcoa ha trasladado a la multinacional una propuesta para poner fin a la huelga indefinida en San Cibrao (Lugo). Los representantes de la plantilla piden a la multinacional que negocie la venta de la planta de aluminio y de la alúmina, las dos que conforman el complejo industrial, al Estado, que ya se había ofrecido a adquirir las instalaciones a través de la Sepi durante el proceso de negociación abierto el pasado año.

La propuesta, planteada en una reunión telemática este viernes, pone el foco en el que había sido el gran obstáculo para la venta de la factoría a Liberty: el control sobre la planta de alúmina, que Alcoa no quiso vender ni tampoco aceptó las condiciones que pedía el grupo de Sanjeev Gupta para garantizarse el suministro.

La multinacional norteamericana se comprometió a estudiar el planteamiento del comité y transmitir una respuesta, que de ser afirmativa tendría que ser refrendada en referéndum por la plantilla.

Alcoa tiene que ser «flexible» y negociar «de buena fe»

En virtud del acuerdo, si fuera finalmente aprobado, Alcoa “iniciará y mantendrá un proceso de negociación para la venta de la planta de aluminio de San Cibrao y de la refinería de alúmina” a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi)” y enviará “una propuesta en términos generales” -a la Sepi o alternativamente al Ministerio de industria- “no más tarde del 27 de enero”. La decisión final sobre la venta será de la compañía.

 Añade la propuesta que el “proceso de negociación” para la venta del complejo industrial de San Cibrao debe ser “abordado” por Alcoa “en términos comerciales y sociales razonables”, diferentes a los que dieron lugar a la “venta fallida” en las anteriores conversaciones con la Sepi, con “graves consecuencias” para la empresa. Los tribunales consideraron que la compañía actuó con mala fe durante la negociación del ERE, tumbando los despidos y la pretensión de la compañía de detener las cubas de electrolisis.

En ese sentido, para evitar un situación similar, Alcoa se comprometería a “ser flexible y a negociar de buena fe con la Sepi”, con el fin de “buscar la continuidad de la planta de aluminio y de la refinería de alúmina de San Cibrao”.

Además, la empresa se comprometería a informar sobre “la evolución de dicho proceso” a la “representación de los trabajadores”, a la Xunta de Galicia, al Ministerio de Industria y a la Abogacía del Estado, en una “mesa multilateral” con una “frecuencia máxima de quince días”, aunque la primera reunión se plantea con el plazo máximo de un mes.

Reanudación de la actividad en la fábrica

En la propuesta de acuerdo que plantea el comité también se aclara que “solamente” pararán “aquellas cubas que impliquen un riesgo potencial para la seguridad de las personas o la instalación” e, “inmediatamente”, se procederá “al rebrascaje, reparación o en su caso sustitución de las cubas que se paren por cualquier motivo”.

Una de las protestas de los trabajadores de San Cibrao

Del mismo modo, Alcoa se comprometería “a continuar con normalidad la producción de aluminio y de alúmina”, además de no “llevar a efecto actuaciones que impliquen de facto la paralización de la planta o causen daños en la misma” para hacerla “poco competitiva y atractiva a los efectos de su venta”.

Además, la empresa también aceptaría el compromiso de “no adoptar durante el proceso de negociación ninguna medida extintiva de carácter colectivo, sustentada en las mismas, similares o diferentes causas” a las argumentadas “en el expediente impugnado”, pendiente todavía del “recurso de casación”.

Refuerzo de la plantilla

Otra de las condiciones que pone el comité de empresa pasa por el compromiso por parte de Alcoa para contar “con recursos adicionales”, según las necesidades, para la producción y el mantenimiento del complejo de San Cibrao, hasta “alcanzar los efectivos teóricos con los que contaban estas instalaciones a fecha 1 de enero de 2020”.

La compañía también debe comprometerse a la incorporación a plantilla de los trabajadores temporales que cumplan los requisitos, en función del acuerdo suscrito en febrero de 2019, en el plazo máximo de un mes y con reconocimiento retroactivo de salario y antigüedad.

El arbitraje, la última vía

A cambio, desde la firma del acuerdo, si la empresa acepta esas condiciones, quedaría suspendida la huelga indefinida convocada por el comité, que comenzó el pasado 4 de octubre.

Si no fuese posible llegar a un acuerdo a través de las propuestas intercambiadas, el comité le propone a la empresa solicitar “conjuntamente” una mediación o arbitraje por parte del AGA para “solventar de forma definitiva la situación presente”.

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