Alcoa negocia con el Gobierno para abaratar su factura por el gas

El presidente de la multinacional ensalza a la planta de aluminio de San Cibrao por ser la que opera con menores costes de todo el grupo y avanza conversaciones con el Ejecutivo central para buscar un plan b a la escalada del gas que ha provocado recortes en su factoría de alúmina

Roy Harvey, presidente y CEO de Alcoa

Roy Harvey, presidente y CEO de Alcoa

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Alcoa mantiene sus planes para San Cibrao pese a cosechar nuevos números rojos. La multinacional estadounidense hizo públicos este miércoles sus resultados de entre los meses de abril y junio. La compañía cerró este periodo con unas pérdidas por valor de 102 millones de dólares (unos 91 millones de euros al cambio actual), una cifra que se suma a los 206 millones de euros que ya se había dejado en el primer trimestre del año.

De esta forma, Alcoa roza los 300 millones de euros en pérdidas en la primera mitad de un año que será el último del parón programado en su planta de aluminio de San Cibrao. Las cubas de electrólisis permanecen apagadas desde enero de 2022 y, tras el acuerdo alcanzado con los sindicatos tras una posterior modificación de las condiciones, está previsto que se reinicien en enero de 2024 previa inversión de 181 millones de dólares.

Para entonces, su presidente, Roy Harvey, espera que la factoría comience a operar «a unos niveles relativamente modestos de producción», con el compromiso de que se encuentre operando a pleno rendimiento para «octubre de 2025». Será entonces cuando la planta produzca en torno a las 228.000 toneladas a las que asciende su capacidad instalada.

Además, Harvey destaca que la de San Cibrao es «la que menores costes tiene al margen de los de la electricidad». «Por eso estamos trabajando muy duro para encontrar una forma de rebajar esos gastos a lo más bajo posible, incluyendo los contratos de suministro de energía renovables (ppa) que hemos cerrado», ha precisado Harvey.

A vueltas con la alúmina

El mandatario de Alcoa también ha pasado revista a la situación de la otra planta de la compañía en San Cibrao. Se trata de la de alúmina. La factoría lleva casi un año operando a mitad de su capacidad ante la escalada de un gas natural que le llega a través del gasoducto de Mariña y que colma sus necesidades energéticas.

La crisis desatada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia provocó una escalada en su precio y forzó estas restricciones de producción. Ante esta situación y con el reinicio con el aluminio a la vuelta de la esquina, Roy Harvey asegura que mantiene conversaciones con el Gobierno central para buscar una solución.

«Estamos trabajando junto al Gobierno español para tratar de encontrar un alivio en los costos del gas natural. También estamos buscando diferentes formas de traer otros suministros. Así que hay mucho que podemos hacer», ha defendido Harvey. La multinacional ya había solicitado a finales del año pasado autorización a la Xunta de Galicia para sustituir progresivamente el uso de gas natural en la factoría de alúmina por fuel.

Se trataría de un momento a la inversa del que efectuó en 2015, cuando la puesta en marcha del gasoducto de A Mariña permitió a la factoría dejar atrás el fuel para comenzar a emplear un gas natural de cuya cotización ha venido dando voz de alerta la propia Alcoa. «La refinería ha experimentado un aumento significativo en sus costes de gas natural, que han pasado de aproximadamente 45 dólares por tonelada de alúmina producida a principios de 2021 a un precio de alrededor de 245 previsto para el tercer trimestre de 2022», subrayaba en verano de 2022 como justificación para el recorte de producción a la mitad.

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