Así reflotó SAIC la histórica MG: de la quiebra a reinventarse con el coche eléctrico
Tras integrarse en Rover Group y posteriormente en BMW, la marca formó parte de MG Rover Group hasta su quiebra en 2005. Ese mismo año fue adquirida por Nanjing Automobile y, desde 2007, pertenece al gigante chino SAIC Motor, que impulsó su expansión internacional y su apuesta por la movilidad eléctrica
La llegada de SAIC Motor a Ferrol supone un nuevo capítulo en la estrategia de expansión internacional del gigante automovilístico chino, propietario de la histórica marca MG desde 2007. La posible implantación industrial del grupo en Galicia llega en un momento de fuerte expansión internacional para SAIC Motor, compañía que en apenas dos décadas ha pasado de ser un actor principalmente centrado en el mercado chino a convertirse en uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo. Parte de ese crecimiento ha estado ligado a la recuperación y transformación de MG, una histórica marca británica que logró reinventarse bajo el paraguas del gigante asiático hasta convertirse en uno de los nombres con mayor proyección dentro del mercado de los vehículos eléctricos.
Los orígenes de la marca se remontan a 1924 cuando comenzó a operar como una división de coches deportivos de Morris Garages, compañía propiedad del magnate William Morris. El gerente de la compañía, Cecil Kimber, comenzó a aligerar los chasis y mejorar sus motores para que pudieran competir en carreras locales. El primer modelo de la serie fue el MG 14/28, modelo que llegaba a alcanzar una velocidad máxima de 105 kilómetros por hora.
La consolidación de MG como referente mundial en el segmento de los roadsters, automóviles biplaza descapotables, llegó en la década de los 50 y los 60 con modelos emblemáticos como el MGA, equipado con un motor de 1.498 centímetros cúbicos del que llegaron a venderse más de 100.000 unidades en sus siete años de vida.
Otro de los vehículos que marcó un hito importante fue el MG EX181, también conocido como Roarin Raindrop, con el que la firma batió en 1957 el récord de velocidad de la mano del piloto de Fórmula 1 Sir Stirling tras alcanzar los 395 kilómetros por hora en las llanuras de Bonneville. Dos años más tarde este modelo volvió a superar su propia marca cuando otro piloto de F1, Phil Hill, superó los 410 kilómetros por hora.
Cinco años más tarde lanzaría al mercado el MGB, uno de los deportivos británicos de mayor éxito que permaneció en producción durante varias décadas cuyas ventas llegaron a superar las 500.000 unidades.
Cambio de manos de MG
En los años siguientes MG pasó a formar parte del conglomerado British Motor Corporation (BMC), uno de los mayores conglomerados automovilísticos del Reino Unido que, tras la integración de otras emblemáticas marcas como Austin, Morris, Jaguar o Rover pasaría a denominarse British Leyland Motor Corporation.
La década de 1970 estuvo marcada por una profunda crisis en la industria automovilística británica. Factores como la creciente competencia internacional o los conflictos laborales afectaron a numerosos fabricantes del país, y MG no fue una excepción. Aunque la marca logró mantener la producción de sus modelos deportivos y conservar parte de su prestigio, fue perdiendo la fuerza que la había convertido en un referente durante las décadas anteriores. Este proceso culminó a comienzos de los años ochenta con uno de los acontecimientos más significativos de su historia: el cese de la producción del legendario MGB.
A principios de los noventa, en manos de Rover Group, la marca experimentó un periodo de revitalización con modelos como el MG F, el primer deportivo de la firma totalmente nuevo desde 1962. “La expectación ante su lanzamiento fue enorme. Era innovador: tenía un motor central y suspensión de gas. Y a la gente le encantó: rápidamente se convirtió en un éxito de ventas en gran parte del mundo”, explican desde la compañía en su página web.
En 1994 BMW se hizo con el control de Rover Group en una operación que alcanzó los 800 millones de libras y que pretendía fortalecer la presencia de la casa alemana en diferentes segmentos del mercado y ampliar su cartera de marcas. Seis años más tarde BMW decidió desprenderse de gran parte del grupo británico que terminaría por ser adquirida por un grupo de inversores que creó MG Rover Group. A pesar de los esfuerzos, la compañía continuó enfrentándose a importantes dificultades financieras que le llevarían a declararse en quiebra en 2005.
Llegada de SAIC Motor
Tras superar la oferta de SAIC, el fabricante chino Nanjing Automotive adquirió MG Rover así como la filial de producción de motores Powertrain. El nuevo propietario anunció un ambicioso plan para relanzar la marca tanto en el mercado asiático como en el europeo. Dos años después SAIC culminaría su propósito absorbiendo a Nnajing Automotive en una operación que alcanzó los 2.095 millones de yuanes, casi 270 millones de euros al cambio. MG pasó entonces a estar bajo la batuta del gigante chino iniciándo una etapa en la que abandonó su dependencia exclusiva de los deportivos y amplió su oferta hacia segmentos con más demanda como los SUV, los vehículos híbridos y los eléctricos.
En la movilidad sostenible es uno de los puntos en los que la firma ha conseguido diferenciarse ofreciendo versiones con un alto nivel de equipamiento pero a unos precios más asequibles que otras marcas del sector.
El desarrollo de la tecnología eléctrica ha sido una de las grandes apuestas de SAIC en la última década llegando a destinar más de 18.500 millones de dólares, casi 16.000 millones de euros al cambio, al I+D en esta área. “Este ambicioso esfuerzo ha dado como fruto la obtención de más de 26.000 patentes válidas y el desarrollo de los “Siete Pilares Técnicos Principales”, una base tecnológica que consolida el liderazgo de SAIC Motor en la transformación de la movilidad. La versión 3.0 de estos pilares impulsa avances decisivos en áreas como sistemas de propulsión eficientes, baterías de estado sólido, arquitectura de software Full-Stack, nuevas arquitecturas electrónicas y conducción autónoma”, explicaba en junio del año pasado la compañía.
El impulso de estas tecnologías ha llevado a MG a alcanzar una posición destacada en el sector llegando a situar a principios de este año uno de sus modelos, el MG4, como el segundo modelo eléctrico más vendido en China.
Los planes de SAIC en Galicia
La Xunta oficializó este lunes el desembarco de SAIC en la comunidad y ha declarado la iniciativa del grupo como un Proyecto Industrial Estratégico. Tras la reunión semanal del Consello, el presidente del Ejecutivo gallego y la conselleira de Economía, María Jesús Lorenzana, han explicado los detalles del proyecto, que creará en torno a 2.300 empleos en la comunidad.
Las previsiones de la compañía es que la planta, que requerirá una inversión inicial de 200 millones, esté operativa en 2028. El proyecto se repartirá entre Ferrol, en el puerto exterior y la zona logística de Mandiá, y As Pontes. El objetivo de producción en esta fase es de 120.000 vehículos al año, con su arranque en dos años.
El próximo año será el de inicio de las obras. En Ferrol se crearán mil empleos directos, y otros tantos indirectos, mientras que en As Pontes serán 300 los nuevos puestos de trabajo.