Astillero San Enrique afronta su pulso con el Puerto de Vigo tras perder más de tres millones en dos años
El Puerto de Vigo debatirá este viernes la caducidad de la concesión de Astillero San Enrique, que ha acumulado números rojos por valor de 3,4 millones de euros entre 2023 y 2024
Instalación de velas fijas de succión en un buque ro-ro realizada en el astillero vigués San Enrique, del grupo Marina Meridional
Match ball para Astillero San Enrique. El consejo de administración del Puerto de Vigo abordará este viernes la declaración de extinción por caducidad de la concesión de sus terrenos. Esta se rubricó en 2022 por un plazo de 15 años siempre y cuando cumpliese con la hoja de ruta marcada en materia de inversiones.
El Puerto de Vigo debatirá este viernes la caducidad de la concesión de Astillero San Enrique, que ha acumulado números rojos por valor de 3,4 millones de euros entre 2023 y 2024
Marina Meridional, empresa controlada por el empresario gallego José Alberto Barreras, movió ficha de esta manera y permitió blindar la actividad en estas antiguas instalaciones de Factorías Vulcano en el barrio vigués de Teis. Sin embargo, casi cuatro años más tarde, el Puerto de Vigo amenaza con asestarle un golpe casi definitivo con la caducidad de su concesión.
Y es que Astillero San Enrique cifra en 12,94 millones de euros el valor neto contable de la concesión, de acuerdo a los cálculos realizados por la tasadora Gloval Valuation. Así figura en la memoria anual de la empresa a la que Economía Digital Galicia ha tenido acceso a través de la plataforma Insight View. Su valoración supera a los 6,78 millones de la rúbrica «construcciones», los 5,71 millones de euros de sus terrenos o los 1,68 millones que salen de la suma de su maquinaria y sus elementos de elevación y arrastre.
De acuerdo a las cuentas anuales de 2024 (las últimas disponibles), Astillero San Enrique contaba con unos activos por valor de 29,5 millones de euros y un patrimonio neto de 18,15 millones de euros. Esta última cifra representa un descenso del 9% respecto a los 19,94 millones de euros que se contabilizaban al término de 2023.
Este descenso se debe, principalmente, a las pérdidas por valor de 1,79 millones de euros que se anotó en 2024. Estas se suman a los 1,61 millones del ejercicio anterior, haciendo así unos números rojos totales de 3,4 millones de euros en dos años.
En medio de estas dificultades para regresar a la senda de la rentabilidad, la compañía ha justificado ciertos retrasos en las inversiones «por causas propias de la complejidad industrial y puesta en marcha de un modelo de negocio nuevo». Estas circunstancias le habrían impedido ejecutar los más de dos millones de euros en inversiones que prometió en su momento para acometer obras en las instalaciones, comprar maquinaria, colocar placas fotovoltaicas, así como para dotarse de medios anticontaminación o adecuar las redes de suministro.
Los argumentos de Astillero San Enrique
En este sentido, Astillero San Enrique ha solicitado al Puerto de Vigo que posponga la tramitación de la caducidad y que le otorgue un «plazo razonable» para que se auditen «las inversiones ejecutadas», se «verifique el estado operativo y carga actual de trabajo» y se «constate la evolución económica y la proyección sólida del astillero».
Además, la compañía ha reivindicado su iniciativa para evitar el cierre definitivo de estas instalaciones en las que ya trabajan unas 80 personas, frente a las 28 que lo hacían en 2022. Por aquel entonces, Astillero San Enrique proyectaba un volumen de negocio de 10 millones de euros hasta 2026 para, una década después (en 2036), instalarse en el entorno de los 14,7 millones de euros.
De acuerdo a los datos que la empresa ha hecho públicos a través de un comunicado, su facturación en 2025 fue de más de 9 millones de euros y la previsión «confirmada» para 2026 es de 14 millones, que pueden crecer hasta 25 ó 30 millones «con los nuevos contratos en negociación». Sobre este punto, la firma pone en valor sus encargos para la construcción de una rampa ro-ro para Ferrovial y el Puerto de Santander, así como la fabricación de estructuras metálicas y bloques para otros astilleros o servicios de reparación de gran calado para navieras nacionales e internacionales.
El astillero que José Alberto Barreras controla a través de la sociedad Marina Meridional también tiene proyectos para la fabricación de estructuras para Dragados Offshore, y un proyecto pionero de fotovoltaica marina flotante para Naturgy. Además, la firma asegura que en estos momentos se encuentra «en fase final de negociación» de otros dos proyectos. Se trata de un crucero explorer por 40 millones de euros y un ferry para Noruega por 83 millones de euros.