Audasa (AP-9) repartió casi tanto dividendo como la gran autopista de Portugal, también en manos de APG y Swiss Life

El gestor de autopistas luso Brisa, participado en un 83% por los mismos dueños que Itínere, acordó distribuir 124 millones entre sus socios frente a los 100 que Audasa comprometió a Itínere

Recorrido de la AP-9 a su paso por el Puente de Rande

Recorrido de la AP-9 a su paso por el Puente de Rande

Audasa, la compañía que explota la AP-9 gallega, y Brisa, que opera más de 1.500 kilómetros de autopistas en Portugal, comparten dueños, a los que riegan con jugosos dividendos. La primera depende de Itínere, en manos del fondo holandés APG y la aseguradora Swiss Life que, a su vez, también comparten la mayoría accionarial del grupo luso. Ambas compañías acordaron repartir este ejercicio, una vez más, millonarios pagos a sus socios a cuenta de los resultados de 2025. La primera, prácticamente la totalidad de sus ganancias el pasado ejercicio, de más de 100 millones de euros. La segunda, casi 125 millones.

De este modo, tanto Galicia como Portugal, o más bien sus autopistas, se han convertido en gran fuente de beneficios para empresas de Holanda y Suiza. Ese reparto, además, evidencia el peso de la AP-9 en el negocio de sus propietarios.

Los dividendos de Audasa

La dueña inmediata de la AP-9, Audasa, cerró el año pasado con un beneficio histórico de 100,8 millones de euros, disparando sus ganancias un 11,7% con respecto a 2024. Según la información remitida a la CNMV, la compañía destinó prácticamente la totalidad de beneficios a dividendos para su matriz Itínere.

En concreto, en su última memoria anual, indicaba que a finales de septiembre del año pasado, su consejo de administración acordó la distribución de un dividendo a cuenta de los beneficios de 2025 de 64 millones de euros, equivalentes a 1,9633 euros por acción. No obstante, en este documento de cierre del año también exponía que, en esa altura, tenía pendientes de distribuir los 36,81 millones de euros restantes, de modo que su payout, el porcentaje de su beneficio neto destinado a dividendos, sería, en conjunto, del 100%, lo mismo que ocurrió en 2024, cuando abonó más de 90 millones de euros a su matriz.

El control de Itínere

Su matriz, Itínere, después de varios movimientos corporativos, se encuentra en manos del fondo de pensiones de Países Bajos, APG, y de la aseguradora Swiss Life, que retendrían en la actualidad paquetes accionariales equivalentes al 62,4% y al 37,4% del capital.

Además de la AP-9, Itínere también gestiona otros viales de pago en España: Aucalsa (AP-66), Audenasa (AP-15) y Autoestradas de Galicia, la AG-55 entre A Coruña y Carballo y la AG-57 entre Vigo y Baiona. En cualquier caso, ninguna de ellas tiene el peso en el negocio de la Autopista del Atlántico, cuyos dividendos aportados evidencian su posición como gran motor de beneficios.

En su reciente junta de accionistas, Itínere, nutrida en gran medida por la AP-9, dio luz verde a un reparto de dividendos de 109 millones de euros.

Los números de Brisa

Esa cantidad no dista mucho de la que acordó repartir el grupo Brisa entre sus accionistas este año, con cargo a los resultados de 2025. En concreto, según la documentación consultada por Economía Digital Galicia, el consejo de administración del grupo luso acordó que, con cargo al beneficio neto de 2025, de 173,4 millones de euros, repartiría el pago de un dividendo por acción de 0,226 euros, lo que asciende a 124,89 millones.

En todo caso, la ganancia de APG y Swiss Life será menor que su botín procedente de Itínere, la dueña de Audasa, debido al reparto accionarial en Brisa.

El 83% del capital del grupo luso está en manos del vehículo Rubicone Midco, participado por APG, Swiss Life, pero también por NPS, el Servicio de Pensiones Nacional de Corea del Sur. El 16,7% restante está en manos de la sociedad de inversión del grupo José Mello.

El pasado año, los beneficios operativos de Brisa se incrementaron un 13%, gasta los 1.231 millones de euros, mientras que el Ebitda se estiró un 5,3%. No obstante, el beneficio neto se redujo un 44%, de los 309 a los 173,4 millones, si bien se debió al aumento de la partida de provisiones por los efectos contables de la fusión, mediante absorción, de los activos de la sociedad Rubicone, que sirvió para “fortalecer significativamente la capacidad financiera del grupo”.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp