El botín de Audasa con la AP-9: casi 320 millones en dividendos en cinco años para su dueño, Itínere

La concesionaria de la AP-9 destinará sus 100,8 millones de euros de beneficio a pagar dividendos a su matriz, Itínere, que está controlada por el fondo de pensiones holandés APG y la empresa de seguros Swiss Life

Recorrido de la AP-9 a su paso por el Puente de Rande

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Audasa cierra un 2025 de récord. La concesionaria de la AP-9 dio carpetazo al año con un beneficio histórico de 100,8 millones de euros. Se trata de la primera vez que Autopistas del Atlántico pulveriza la barrera de los nueve dígitos y en este caso lo ha logrado tras disparar sus ganancias un 11,7% respecto a los 90,27 millones cosechados el año anterior.

La firma propiedad del grupo Itínere elevó su tráfico un 4,7% (hasta los 24.757 vehículos diarios en los diferentes tramos entre Ferrol y Tui) e incrementó sus ingresos un 12,2%, hasta los 232 millones de euros.

Las cuentas depositadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) reflejan el primer año completo de Audasa con sus nuevos dueños. Y es que el fondo de pensiones holandés Algemene Pensioen Groep (APG) se hizo con el control casi total de Itínere (matriz de Audasa) tras comprar en diciembre de 2024 el 39,65% que aún estaba en manos de Globalvia a cambio de 765 millones de euros.

Ese mismo mes, Swiss Life abonaría 495 millones a APG para hacerse con una participación del 20% que le permite ser partícipe de los beneficios generados por las cinco autopistas que están al abrigo de Itínere. El grupo despliega sus tentáculos entre Audasa (dueña de la AP-9), Aucalsa (concesionaria de la AP-66, que une León y Campomanes) y Autoestradas de Galicia, con la cual gestiona la AG-55 entre A Coruña y Carballo y la AG-57, que une Puxeiros y Val Miñor. En todas ellas posee un 100% de sus acciones.

Además, Itínere dispone de un 50% de Audenasa (concesionaria de la AP-15) y un 18,36% de la gallega Acega, responsable de la AP-53 entre Santiago de Compostela y Dozón.

El filón de Itínere con Audasa

Audasa supone 219,6 de los 524,8 kilómetros de trazado bajo gestión de Itínere (algo menos de la mitad), pero en años como 2024 aportó dos tercios de sus ingresos. El grupo saca provecho de una AP-9 que en los últimos años ha acelerado el crecimiento de su beneficio y por ende, a su dividendo.

Y es que la firma ha repartido un total de 319,1 millones de euros en los últimos cinco años. «Con fecha 29 de septiembre de 2025, el consejo de administración ha acordado la distribución de un dividendo a cuenta de los beneficios distribuibles a 31 de agosto de 2025, por importe de 64 millones de euros, equivalentes a 1,9633 euros por acción, que fue abonado el 17 de octubre de 2025», destaca la firma en su memoria anual.

En el documento, Audasa subraya que todavía tiene pendientes de distribuir los 36,81 millones de euros restantes, de modo que su payout (porcentaje de su beneficio neto destinado a dividendos) será del 100%, como ya lo fue en un 2024 en el que abonó 90,27 millones de euros a su matriz.

En 2023 repartió como dividendo 81 de sus 82,58 millones de euros de beneficios mientras que en 2022 abonó 21 de 21,45 millones y en 2021 26 de sus 26,15 millones de ganancias.

De esta forma, Audasa eleva hasta los 319,1 millones de euros la remuneración a su accionista único (Itínere) a lo largo de este último lustro. La compañía rentabiliza así una concesión de la AP-9 que se extiende hasta el año 2048 y por la cual sigue teniendo cuentas pendientes con las administraciones públicas.

Los deberes de Audasa al Gobierno

Tanto es así que Audasa ha elevado hasta los 369 millones de euros su cuenta de compensación. La cifra es 11,38 millones superior a la registrada al término de 2024 (357,6 millones de euros) ante el salto de 28,6 millones experimentado en la “actualización financiera”.

“La compensación de estas inversiones y de los gastos asociados a las mismas se calcula mediante el valor capitalizado a una tasa anual del 8% de los flujos de caja relacionados con este proyecto hasta el final del período concesional”, explica la firma.

De este modo, ya son 219,4 millones de euros los que reclama por este concepto, a los que se suman otros 231,7 millones por “inversiones compensables” en el marco del Real Decreto 1733/2011. Con él, el Gobierno central aprobó en su momento una modificación concesional en virtud de la cual, la sociedad podrá, con carácter extraordinario, incrementar sus tarifas por los gastos en los que incurrió durante las obras de ampliación de capacidad en la circunvalación de Santiago de Compostela y el acceso a Vigo, incluido el Puente de Rande.

A mayores, Audasa reclama otros 27,6 millones en concepto de gastos de mantenimiento que, a su juicio, el Estado no ha abonado todavía y, además, pide otros 36,14 millones de euros por los “tránsitos bonificados” en el marco del Real Decreto 104/2013, que incluía descuentos a los usuarios en sus viajes de retorno en el mismo día a bordo de vehículos ligeros en los tramos Pontevedra-Vigo, Pontevedra-Morrazo, Pontevedra-Vilaboa y Rande-Vigo.

Estas cantidades son compensadas, en parte, con los 79,5 millones de euros de saldo negativo que se anota en concepto de “recuperación de saldo por incremento extraordinario de tarifas” y los 66,4 millones negativos por la aportación acumulada del Ministerio de Transportes (5 millones solo en 2025) para la reducción de este saldo.

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