Bioetanol Galicia, Xenera, Ignis y Máis Enerxía Galega, afectadas por la liberación de reservas de petróleo y gas
Estas cuatro empresas figuran, al igual que Hatta o Forestal del Atlántico, en el listado de 391 empresas que financiarán al sistema Cores para hacer frente a la liberación de reservas que prepara el Gobierno para frenar la escalada del precio de los carburantes tras la guerra en Irán
El Gobierno avanza parte de su plan para frenar la escalada de los precios de los carburantes. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, reveló este miércoles que España respaldará la propuesta de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para que sus países miembros liberen parte de sus reservas estratégicas de petróleo y gas.
Los Estados que forman parte de la AIE liberarán unos 400 millones de barriles, cantidad que dobla con holgura a los 182 millones que se canalizaron hacia el mercado tras el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania a comienzos de 2022. Se trata del cuarto movimiento de este tipo que se registra en la historia de España y se articulará a través del sistema Cores (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos).
A la financiación de Cores para que este haga frente tanto a la compra de nuevas reservas como a su almacenamiento contribuirán un total de 391 firmas entre las que emergen gigantes como Iberdrola, Moeve (la antigua Cepsa), Repsol, Naturgy o Galp, así como algunos nombres propios con ADN gallego. La ley establece que tanto empresas petroleras como comercializadoras de combustibles, productores o distribuidores de biocarburantes financien y mantengan reservas equivalentes a unos 90 días de consumo en el país.
Las empresas gallegas afectadas
Dentro de este último grupo figuran cinco empresas con sede en la comunidad. Es el caso de las comercializadoras Xenera, con base de operaciones en Vigo, y la santiaguesa Máis Enerxía Galega. A ellas se suman otras empresas como Forestal del Atlántico, Biovigo Energy o Bioetanol Galicia, de acuerdo al listado de empresas afectadas que ha elaborado el diario Expansión.
La primera, con sede en Mugardos, combina producción química, almacenamiento de graneles y generación energética como principales pilares de su actividad. La compañía tramita, además, el proyecto Triskelion, con el que planea producir metanol verde en Mugardos desde 2028 a partir de hidrógeno renovable y CO2 capturado.
Biovigo Energy, por su parte, cuenta con planta propia en el polígono de Teixeiro (Curtis). En ella produce unas 30.000 toneladas anuales de biodiésel a partir de residuos orgánicos (principalmente aceites usados y grasas animales) y otras 3.000 de glicerol, que posteriormente va a parar a industrias como la farmacéutica, la cosmética o la construcción.
En el polígono de Teixeiro tiene también su base de operaciones la firma Bioetanol Galicia. La filial del grupo Vertex Bioenergy se dedica a la producción industrial de biocombustibles (bioetanol y biogás) y recientemente ha logrado la autorización ambiental integrada de la Xunta para levantar una factoría dedicada a la valorización de residuos orgánicos procedentes de las actividades ganaderas y las industrias agroalimentarias, mediante digestión anaerobia, para la producción de biometano que incorporará a la actual red de gas.
De Ignis a Sontrach y Hatta
Pero además de estas empresas con sede en Galicia, el listado de 391 compañías afectadas por la liberación de reservas incluye a otras firmas que cuentan con vínculos con esta comunidad. Es el caso de Ignis Energía. Esta es la empresa a través de la cual el grupo Ignis canaliza sus actividades de comercialización de electricidad a empresas y pymes, gestión de energía y trading en mercados eléctricos, así como de sus plantas de generación. Por su parte, Ignis EQT (la sociedad holding), que no figura en este listado, viene de sellar su aterrizaje en el complejo de Alcoa en San Cibrao tras hacerse con una participación del 25%.
Sonatrach Gas Comercializadora (filial del grupo Sonatrach, que posee un 11,7% del capital de Reganosa Holdco) es otra de las 391 firmas afectadas, al igual que una Hatta Energy que ya ha hecho las maletas rumbo a Galicia. El quinto operador principal en España en el sector de los carburantes viene de facturar 3.500 millones de euros en 2024 y suministra combustible a más de un centenar de empresas con sede en la comunidad.
La firma se encuentra a la espera de recibir la certificación de “confiable” por parte de Hacienda y pretende invertir entre 12 y 14 millones de euros para poner en marcha dos fábricas de biocombustibles en suelo gallego.