Cepyme renueva a su presidente y mantendrá al gallego César Blanco en su ejecutiva
Gerardo Cuerva renueva mandato al frente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa con César Blanco (Academia Postal, Remax) en el comité ejecutivo
Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme
La asamblea electoral de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha reelegido este martes a Gerardo Cuerva como presidente. La candidatura presentada por Cuerva ha contado con el respaldo unánime del Comité Ejecutivo y con los avales de más de la mitad de las organizaciones miembro de Cepyme.
De esta manera, se formaliza el nombramiento del presidente para los próximos cuatro años, que ya había sido respaldado por los vicepresidentes de la organización, pero hasta este martes estaba pendiente de la celebración de la asamblea general.
En la candidatura de Cuerva está el ourensano César Blanco, ocupando el quinto puesto de la lista. El empresario, con una dilatada trayectoria en Academia Postal o la inmobiliaria Remax, entre otras empresas, es vocal del comité ejecutivo y representante en Galicia de Cepyme. También es vicepresidente de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias.

Menos impuestos y menos «ideología»
En su primera intervención ante la asamblea general, Gerardo Cuerva se ha referido a la grave situación que actualmente están viviendo las empresas, especialmente las pymes y los autónomos, y al compromiso de Cepyme para mejorar la competitividad de los mismos. “Nuestro desafío es que Cepyme sea capaz de contribuir a hacer de España un país competitivo, con pequeñas empresas solventes y con empresas medianas capaces de competir en unos mercados globales”.
El presidente ha insistido en la necesidad de rebajar la presión fiscal que pesa sobre las empresas, reducir las cotizaciones, “acometer una reforma laboral que quite su foco de lo ideológico y lo ponga en la productividad y la flexibilidad, eliminar las barreras que penalizan el crecimiento de las empresas, luchar con ahínco contra la morosidad”, reducir y simplificar la burocracia y recuperar la unidad de mercado, entre otras medidas. “No hay país próspero que se haya construido orillando y despreciando a sus empresas. Una España con empresas más competitivas será una España más próspera y más justa”, sentenció.