Florentino Pérez, San José y Copasa pelearán por el mayor contrato del año de la Axencia Galega de Infraestruturas

Acciona, OHLA y Grupo Puentes también presentan ofertas para terminar la autovía entre Lugo y Sarria, la licitación más elevada que tiene en marcha la Consellería de Infraestruturas y que precederá a la prolongación de la autovía Costa da Morte

De izquierda a derecha, José Luis Suárez (Copasa), Florentino Pérez (ACS) y Jacinto Rey (San José)

De izquierda a derecha, José Luis Suárez (Copasa), Florentino Pérez (ACS) y Jacinto Rey (San José)

Un elevado número de constructoras ha levantado la mano para construir el último tramo de la autovía que unirá Lugo con Sarria, entre ellas, los tres principales grupos gallegos del sector y algunas de las grandes cotizadas españolas, como ACS o Acciona. El contrato, presupuestado en 37,3 millones, es el más elevado que tiene en licitación la Axencia Galega de Infraestruturas y precederá a otro de gran importe, 36 millones, para prolongar la autovía Costa da Morte. Es por tanto, la inversión en infraestructuras más relevante de la Xunta en lo que va de año.

Al proceso de contratación han acudido 23 empresas que han presentado 11 ofertas para ejecutar el desdoblamiento del tramo Nadela-A Pobra de San Xiao de la AG-22, un trayecto de 13,5 kilómetros que se inicia en la glorieta de Nadela y finaliza en el enlace de A Pobra de San Xiao, ya en servicio. ACS, el grupo que preside Florentino Pérez, competirá a través de la filial Vías y Construcciones, que forma UTE en el concurso con la gallega Vázquez y Reino.

Acciona, una de las habituales grandes contratistas de obra pública en Galicia –sin ir más lejos, está construyendo el nuevo edificio de la Xunta en San Caetano–, también decidió presentarse. La familia Entrecanales lo hace esta vez en alianza con Camarga, la constructora que germinó de los trabajos de extracción y fabricación de áridos alrededor de la cantera de Carral (A Coruña).

También ha sido admitida la oferta de OHLA, la tercera constructora española cotizada que compite por el contrato. El grupo de los Amodio forma alianza con XAC y Orega, que ya ganaron formando equipo varias licitaciones del Instituto Galego de Vivenda e Solo y de Vipugal, la empresa pública de vivienda.

Oportunidad para ACS, Acciona y OHLA

ACS, Acciona y OHLA han tenido escasa fortuna a la hora de pescar obras de vivienda social, que están absorbiendo una parte importante de los recursos presupuestarios por el objetivo de Alfonso Rueda de duplicar el parque público residencial. Los de Florentino Pérez consiguieron un contrato de 13,1 millones en alianza con Ramírez para urbanizar en San Paio de Navia (Vigo), mientras que Acciona obtuvo dos contratos, uno en el Ofimático y otro San Paio de Navia, por un total de 12 millones. OHLA no obtuvo nada y, de hecho, fue excluida de alguna de las licitaciones con más presupuesto.

Las últimas grandes obras de infraestructuras recayeron en empresas gallegas. Copasa ganó la primera fase de las obras de conversión en autovía del vial Brión-Noia, un contrato de 11,2 millones; y Francisco Gómez, Misturas y Vázquez y Reino se hicieron con la prolongación de la autovía AG-59 (Santiago-A Estrada) por 27,9 millones.

Las mayores constructoras gallegas

La misión de unir por vía de alta capacidad Lugo y Sarria ha congregado a las tres mayores constructoras gallegas por volumen de ingresos: San José, Copasa y Puentes. El grupo de Jacinto Rey optará al contrato en alianza con Francisco Gómez y Cia, una de las mayores adjudicatarias de obra pública de la Xunta el año pasado.

La compañía ourensana competirá por el contrato en solitario después de llevarse algunas de las obras más emblemáticas de los últimos años, como el Centro de Protonterapia de Galicia o el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga). Grupo Puentes, en cambio, lo hará en UTE con Seranco y Prace.

Todavía hay otras cinco ofertas para hacerse con el contrato: Comsa en alianza con Citanias; Civis Global, junto a Grupo Bascuas y Aldesa; Extraco con Isidro Otero; Taboada y Ramos, en alianza con Ovisa; y CRC.

La obra, en 36 meses

Los trabajos contarán con un plazo de ejecución de 36 meses y la previsión es poder iniciar las obras este mismo año, de manera que la conexión podría estar en funcionamiento en 2029. Entre las intervenciones singulares previstas están los enlaces de O Corgo y Maceda, un cruce de vía bajo la autovía A-54, la ejecución de dos viaductos en el río Chamoso y en el de Neira o la ampliación de 13 pasos superiores y siete inferiores.

La transformación del corredor en una vía de alta capacidad permitirá, considera la Xunta, acortar el tiempo de viaje y beneficiar a unos 100.000 usuarios, con una estimación de 8.000 vehículos diarios. La autovía estará limitada a 120 km/h, ofrecerá una conducción más lineal y previsible, así como adelantamientos con menor riesgo por el doble carril. Además, facilitará la conexión con grandes ejes de comunicación estatal como la A-6 y la A-54, que confluyen en el nudo de Nadela.

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