La conserva gallega pide «reglas claras» a Trump y el metal ve margen «limitado» para represalias contra España
Anfaco-Cecopesca pide "seguridad jurídica" para preservar un mercado al que la conserva exporta por valor de 300 millones de euros al año mientras que la patronal del metal ve poco probable que a Estados Unidos le interese perder parte de su cuota de mercado"
Enrique Mallón y Roberto Alonso, secretarios generales de Asime y Anfaco-Cecopesca
El sector empresarial gallego dirige su mirada hacia Donald Trump ante su amenaza de «cortar todo el comercio» con España ante la negativa del Gobierno central a permitir el uso de las bases de Rota y Morón de la Frontera para los ataques contra Irán.
En declaraciones a Europa Press, la industria conservera gallega ha lamentado el «perjuicio» que podría suponer un hipotético «bloqueo» comercial de Estados Unidos a España. Roberto Alonso, secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco-Cecopesca), ha apelado a la «prudencia», reconociendo que el país norteamericano es un mercado extracomunitario «fundamental», pero el principal destino de las conservas gallegas es Europa.
«Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y España en el ámbito de los productos de la pesca y la acuicultura han sido tradicionalmente beneficiosas para ambas partes. España exporta a este mercado partidas relevantes como pulpos, sepias y calamares, lubinas, mejillones o atún, en diversas presentaciones comerciales, con un valor conjunto cercano a los 300 millones de euros. En sentido inverso, las importaciones estadounidenses incluyen productos tan significativos como surimi, merluza o salmón, que superan las 23.000 toneladas anuales y contribuyen a mantener prácticamente equilibrada la balanza comercial en términos de volumen, con una evolución positiva en los últimos años», ha subrayado Alonso.
En este sentido, el secretario general de Anfaco-Cecopesca En declaraciones a Europa Press, Alonso ha recordado que la política comercial exige un nivel elevado de rigor técnico antes de la adopción de cualquier medida, pidiendo «seguridad jurídica» y un marco «estable» con «reglas claras».
«Cierta preocupación» en el metal gallego
Por su parte, el secretario general de la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (Asime), Enrique Mallón, ha reconocido que observa con «cierta preocupación» las nuevas amenazas arancelarias de Trump, después de que el sector del metal gallego estrechase relaciones con Estados Unidos en los últimos años.
«Teniendo en cuenta que España es parte de los acuerdos comerciales europeos, confiamos en que se desescale esta situación, como ya ocurrió en el pasado con amenazas previas de Trump a nuestro país. Y es que el margen para represalias a España en solitario es muy limitado, porque forma parte de la Unión Europea y está sujeta a los acuerdos comerciales europeos», ha indicado Mallón en declaraciones a Europa Press.
A su juicio, si Washington quiere revisar las relaciones comerciales deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Estados Unidos, por lo que «no parece un escenario muy viable a materializar». Mallón ha recordado que España importa de Estados Unidos unos 15.000 millones de euros más de lo que exporta. «Mientras nosotros exportamos sobre todo vehículos, productos agroalimentarios y médicos, a ellos le compramos fundamentalmente combustible, maquinaria, bienes industriales y, cada vez más, armas y equipamientos de seguridad y defensa. Por lo tanto, es poco probable que a Estados Unidos le interese perder ese volumen de comercio internacional», ha insistido, pidiendo que la vía diplomática desescale esta situación.