Greenalia opta a fondos europeos para instalar el primer parque eólico marino en Galicia

La compañía coruñesa presenta su candidatura a los fondos Next Generation de la UE con el proyecto para el primer parque eólico marino en las costas gallegas

Manuel García Pardo, primer accionista y presidente de Greenalia

Manuel García Pardo, primer accionista y presidente de Greenalia

Greenalia da el salto. La compañía capitaneada por Manuel García Pardo quiere promover el primer parque eólico marino flotante en aguas gallegas después de desarrollar planes similares en la costa canaria.

La empresa con sede en A Coruña ya ha presentado formalmente ante el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico el Manifiesto de Interés (MDI) en el que se recoge esta propuesta con la que optará a los fondos Next Generation que la Unión Europea (UE) impulsa para la reconstrucción económica tras el golpe del Covid-19.

La directora de Desarrollo Corporativo y Sostenibilidad de Greenalia, Beatriz Mato, destacó esta mañana en el Foro de Fondos de Recuperación organizado por Asime en A Coruña, las posibilidades que se abren a la industria para “convertirse en proveedor de referencia de servicios asociados a la eólica marina a nivel internacional, lo cual supondría una oportunidad sin precedentes para la internacionalización de nuestro sector industrial”.

Oportunidad para Galicia

En este sentido, la que fuera conselleira de Medio Ambiente y Traballo ha explicado que estos parques eólicos marinos situados en zonas de alto recurso pueden tener hasta un 60% más que los terrestres y, además, el “100% de la inversión se podría quedar en nuestro país, donde hay un tejido especializado en la fabricación de cimentaciones flotantes [liderado por Navantia-Fene] que, en la actualidad, incluso exporta sus servicios a otros países”.

De cara a dar el impulso definitivo a este sector que irrumpe con fuerza, Beatriz Mato ha abogado “simplificar la burocracia, siempre cumpliendo con la normativa, pero siendo más ágiles” para facilitar el florecimiento de un sector que ya avanza en Portugal con proyectos como el parque situado frente a la costa de Viana do Castelo, a escasos 20 kilómetros de la costa gallega.