La vida después de Alcoa: las plantas españolas de Aludium redujeron pérdidas durante la pandemia

Propiedad del fondo Atlas, Aludium Transformación de Productos, que aglutina las antiguas factorías de Alcoa en Alicante y Amorebieta, considera un “éxito” haber rebajado sus números rojos en pleno Covid

Manifestación de la industria electrointensiva, con trabajadores de Alcoa, Ferroatlántica y Celsa / CIG

Manifestación de la industria electrointensiva, con trabajadores de Alcoa, Ferroatlántica y Celsa / CIG

El futuro de la planta de aluminio primario de Alcoa en San Cibrao continúa sin despejarse a pesar de que hay muchas certezas que invitan a pensar que habrá un desenlace positivo. Existen varios interesados de perfil solvente y el aluminio vive un momento dulce con su precio disparado tras la pandemia, ayudado por las políticas de transición energética. Sin embargo, el mayor escollo en estos momentos radica en la fórmula de la venta. La ministra de Industria, Reyes Maroto, presentó la pasada semana una oferta de colaboración al CEO de la multinacional americana, Roy Harvey, aunque esta no responde a su principal demanda: que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) triangule el traspaso. En mitad de todo este proceso, el Registro Mercantil va desgranando la situación económica de los potenciales pretendientes.

En estos momentos, distintas fuentes señalan a cuatro compañías como las interesadas en la planta de Cervo. El gigante Trafigura, con destacados intereses mineros en España; la siderúrgica vasca Sidenor; Alvance, la división de aluminio de GFG Alliance, el grupo británico que negoció sin éxito con Alcoa el pasado año, y Atlas Holding, el fondo americano dueño de las plantas de Aludium en España. Este último ya sabe lo que es adquirir activos a la multinacional de Pittsburgh. En el pasado se hizo con factorías de su propiedad en Amorebieta, en Vizcaya, y Alicante, así como una tercera en Castelsarrasin, en Francia. Participó también en el proceso para hacerse con las alumineras de A Coruña y Avilés, que finalmente fueron traspasadas al fondo suizo Parter en 2019. Ahora, en manos de Grupo Industrial Riesgo, son investigadas por la Audiencia Nacional por una presunta despatrimonialización fraudulenta.

Las cuentas recientemente depositadas en el Registro Mercantil de Aludium Transformación de Productos SL revelan cómo les fue a las antiguas plantas de Alcoa en Amorebieta y Alicante el año de la pandemia. Su camino ha sido muy distinto del de las factorías de A Coruña y Avilés, ahora en una situación límite. Aunque acabaron en números rojos, la sociedad fue capaz de reducir las pérdidas el ejercicio del Covid, algo que los administradores de la misma califican como “un éxito” en la memoria que acompaña su balance financiero.

Un “éxito” a pesar de las pérdidas

El impacto del Covid fue indudable, según el balance de la sociedad. La cifra de negocio pasó de 515 a 400,7 millones de euros. A pesar de ello, las pérdidas de la sociedad que gestiona las plantas españolas de Aludium evolucionaron de unos números rojos de 19,3 millones en 2019 a 11,8 millones.

Además de haber adquirido activos a Alcoa en el pasado, Aludium es un cliente de la fábrica de Cervo. Las ventas netas de la planta de Amorebieta disminuyeron un 17% con respecto a 2019, mientras que las de Alicante lo hicieron un 13%. Los productos laminados de ambas factorías tienen como principal destino los sectores de envases y embalajes, así como la construcción, alimentación y transporte. El pasado diciembre, la sociedad española de Aludium sumaba una plantilla de 836 empleados, según los datos remitidos al Registro Mercantil. La pandemia la obligo a activar un ERTE durante varios meses que llegó a afectar a más de 500 empleados en total.

“Mejor que sus competidores”

A pesar de las pérdidas, los administradores destacan en la memoria del ejercicio que “dado el entorno de la pandemia del Covid en el que se produjo la mejoría de resultados, la sociedad lo considera un gran éxito, que se atribuye, principalmente, a la reducción de los costes del metal acompañados por reducciones en los gastos fijos y gastos estructurales, compensados por un menor volumen de ventas”.

“El volumen de ventas fue aproximadamente un 15% menor que en el año 2019, debido principalmente al impacto del Covid. Si bien es un factor negativo, la disminución de las ventas fue menor que la de sus competidores. La posición de la sociedad en ciertos mercados ayudó a compensar la dinámica negativa con una positiva, como por ejemplo, con un incremento récord en la demanda en el mercado de tapones de vino y licores, compensando así la pérdida de volumen en el mercado de la distribución”, apuntan.

Aumento del fondo de maniobra en pandemia

Explica los administradores de la sociedad que, como consecuencia de las medidas de contención, esta generó “un flujo de efectivo de las actividades de explotación durante el ejercicio de 20,8 millones de euros”. Además, la firma que gestiona las antiguas plantas de Alcoa en Amorebieta y Alicante cerró el ejercicio de la pandemia con un fondo de maniobra positivo de 18,4 millones de euros, frente a los 9,4 millones que presenta un año antes.

Explica la compañía en el informe de gestión del ejercicio 2020 que uno de los riesgos que afronta el grupo deriva del precio de la materia prima, el aluminio que fabrica Alcoa.