Los auditores de la planta de Alcoa en San Cibrao se mojan por primera vez: es inviable

PwC pone en duda el principio de empresa en funcionamiento de Aluminio Español en su auditoría de 2020, cuando no lo hizo un año antes, y pese a su patrimonio y tesorería positivos

Manifestación en Lugo para reclamar una salida industrial viable para Alcoa San Cibrao. EFE/Brais Lorenzo

Manifestación en Lugo para reclamar una salida industrial viable para Alcoa San Cibrao. EFE/Eliseo Trigo

No solo lo dice Alcoa para defender su posición. También lo advierten sus auditores, PwC (PriceWaterhouseCoopers). Y no es un informe de parte, sino la auditoría que acompaña las cuentas y el balance de Aluminio Español SL, la filial titular de la planta de aluminio primario de San Cibrao que está en proceso de venta. Son explícitos los chicos de PwC en su informe, ya que dudan que la planta cumpla el principio contable de empresa en funcionamiento. 

Los auditores se expresan así sobre las cuentas y la memoria correspondientes al ejercicio finalizado el 31 de octubre de 2020, cuando un año antes, en el 2019, habían mostrado otras discrepancias en forma de salvedades, pero no habían puesto en duda el principio de empresa en funcionamiento; es decir, su viabilidad. PwC llama la atención sobre los números rojos de 101,3 millones de la Aluminio Español en el año de la pandemia, “siendo el tercer ejercicio consecutivo en el que registra pérdidas”. 

Las razones de PwC 

“Las circunstancias actuales de la sociedad, así como otras cuestiones, son indicativas de la existencia de una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre su capacidad para continuar como empresa en funcionamiento”, dicen los auditores. “El administrador único”, aseguran en alusión a Alcoa, “ha formulado las cuentas anuales adjuntas bajo el principio de empresa en funcionamiento atendiendo a la situación del patrimonio neto de la sociedad a octubre de 2020, que asciende a 222 millones de euros, así como a la existencia de un fondo de maniobra positivo por importe de 230,7 millones”. Sin embargo, reiteran, “nuestra opinión no ha sido modificada en relación con esta cuestión”. 

PwC reconstruye en su informe de auditoría todo el conflicto que ha vivido en el último año San Cibrao, que arranca con el procedimiento de despido colectivo “debido a problemas estructurales intrínsecos y a dificultades económicas permanentes”, dice, sigue con la decisión de declararlo nulo por el TSXG y finaliza con el compromiso de explorar la venta de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI)

Más salvedades en la auditoría 

Otro detalle importante que no pasan por alto los auditores de PwC. Al cierre del 2020, Alcoa procedió a registrar un deterioro sobre la totalidad de activos asignados a la fábrica de San Cibrao, cuyo valor contable a dicha fecha era de 75,6 millones de euros. Por tanto, registró el correspondiente gasto en el epígrafe de deterioro y resultado de enajenaciones del inmovilizado de la cuenta de resultados sobre la base del análisis realizado de su valor recuperable.  

Sin embargo, la sociedad no había registrado provisión alguna de esos activos un año antes, hecho que provocó una salvedad por parte de los auditores que se mantiene en las cuentas de 2020, porque el valor recuperable de dichos activos era también nulo en 2019, dicen.