Los trabajadores de Navantia culpan al Gobierno del fiasco en las fragatas de Grecia

Desde Comisiones Obreras consideran que la falta de inversiones del Gobierno en Ferrol y el incumplimiento con la construcción del dique han provocado el enésimo fracaso de Navantia en un concurso internacional

Vista exterior del astillero de Navantia en Ferrol

Vista exterior del astillero de Navantia en Ferrol

Comisiones Obreras estalla tras el último fiasco de Navantia al ser excluida del macrocontrato para la Armada de Grecia. A través de un comunicado, el sindicato arremete contra la sequía de inversiones que viene padeciendo el astillero de Ferrol desde hace años y que, a su juicio, dilapida sus opciones de imponerse en cualquier tipo de concurso público en el que compita frente a otros astilleros.

“El principal argumento por el que las distintas armadas nos están excluyendo de los contratos internacionales de diseño y/o construcción de fragatas es, sin lugar a duda, porque ya no se percibe a Navantia-Ferrol como un centro de referencia en la construcción de estos buques, y eso es un fracaso estrepitoso de nuestra dirección con la respectiva connivencia del Gobierno”, denuncian desde el sindicato.

Según Comisiones Obreras, el limbo en el que ha quedado el plan de modernización que se impulsó durante el mandato en Navantia del mugardés Esteban García Vilasánchez y que contemplaba una inversión inicial de 395 millones de euros, así como la construcción de un dique seco condena a Navantia-Ferrol en su búsqueda de contratos fuera de España.

Sequía de inversiones

“Presentar un astillero que sigue construyendo en grada como hace medio siglo y con la misma estrategia constructiva de la última década, mientras todos los demás presentan instalaciones modernas y han innovado a lo largo de los últimos años, sencillamente nos descarta ante armadas que buscan astilleros solventes en la construcción o el diseño de sus buques, además los constantes cambios organizativos tanto a nivel corporativo como a nivel local no generan nada más que incertidumbre y desconfianza en los posibles clientes”, denuncian.

Para Comisiones Obreras, este factor ha pesado más que las posibles fricciones diplomáticas entre Grecia y España a cuenta de la postura sobre Turquía a la hora de que el Gobierno heleno haya decidido apartar a Navantia de la lista de candidatos a construir las cuatro nuevas fragatas para su Armada.

“Tal vez sea el momento de exigir responsabilidades a los encargados de desarrollar el plan industrial y acometer las inversiones”, apuntan desde Comisiones Obreras. “Si los cambios organizativos siguen premiando a los equipos de dirección en vez de exigirles que rindan cuentas por los resultados nefastos se estará evidenciando que realmente el plan del gobierno era no desarrollar lo acordado”, lamentan.

CCOO recuerda la promesa de Pedro Sánchez antes de ser presidente

Y es que desde el sindicato alertan de que “podemos estar delante de otra reconversión industrial en Ferrolterra”, al tiempo que critican la dejación de funciones del Ejecutivo central y de la dirección de Navantia con el astillero de Ferrol. “Las incorporaciones no se acaban de producir fruto de unas relaciones laborales catastróficas, no hay ninguna voluntad por reforzar los centros o áreas core que son precisamente las que contienen un conocimiento irrenunciable si queremos seguir fabricando buques, y la transformación del astillero es un tema tabú por parte de la dirección y de cualquier organismo dependiente del actual gobierno”.

Desde Comisiones Obreras concluyen su comunicado exigiendo que Pedro Sánchez cumpla con la palabra que les dio cuando aún era candidato a la presidencia del Gobierno. Para ello recuerdan que fueron precisamente los representantes sindicales los que mediaron para permitir el acceso del ahora presidente del Gobierno a sus instalaciones para reunirse con el comité pese a la oposición de la dirección de Navantia. “Que no se le olvide nunca que en esa reunión se comprometió con el futuro de Ferrolterra si algún día gobernaba”, apuntan desde el sindicato.