Metalships cambiará de manos tras perder la mitad de sus ingresos y renegociar créditos del ICO

El astillero vigués afronta su venta tras acumular pérdidas por valor de 11 millones de euros en los últimos dos años

Manuel Rodríguez, presidente de Metalships y Grupo Rodman

Manuel Rodríguez, presidente de Metalships y Grupo Rodman

Metalships busca nuevo dueño. Abada, el holding con el que Manuel Rodríguez que controla Rodman y Metalships, ha puesto el cartel de se vende al histórico astillero vigués, que encadena años en números rojos.

Y es que, según se desprende de sus cuentas anuales, Metalships se anotó unas pérdidas por valor de 4,5 millones de euros en 2021. La cifra es casi un 35% inferior a los números rojos de 6,8 millones de euros que la firma se apuntó a lo largo de un 2020 marcado por el Covid.19 pero en el que, sin embargo, facturó más.

No en vano, la cifra de negocio de Metalships se había situado en los 26,3 millones de euros en 2020, antes de desplomarse a casi la mitad (14,4 millones de euros) tan solo un año después tras culminar su gran pedido. Se trata del l velero Sea Cloud Spirit, de 126 metros de eslora, que fue encargado hace quince años a Factoría de Naval de Marín, pero que, ante su quiebra (en 2010), se acordó que el casco fuese trasladado al astillero de Teis para finalizar la construcción.

Este contrato pasó de aportar 17 millones de euros a la facturación de Metalships en 2020 a 8,7 millones en 2021. Esta caída no fue amortiguada por su división de reparaciones, que vio recortados sus ingresos de 9 a 5,4 millones de euros pese a su golpe de timón. «Como parte de la nueva estrategia en la división de reparaciones, se ha reactivado las varadas en el varadero Perez Méndez, habiéndose varado un pesquero en noviembre de 2021″, destaca la compañía en su informe de gestión.

Cuatro millones en créditos del ICO

El astillero vigués, que roza los 70 trabajadores en plantilla, revelaba en sus cuentas anuales su objetivo de que se pusiesen «en marcha proyectos de nueva construcción» para insuflar aire a sus cuentas. Tras perder más de 11 millones de euros en dos años, Metalships se vio obligada a negociar la prórroga de los préstamos que percibió del Instituto de Crédito Oficial (ICO) durante la pandemia.

La compañía percibió cuatro millones de euros mediante esta fórmula a «un tipo de interés de mercado y se han obtenido con el objetivo de garantizar la liquidez e inversión y paliar los efectos económicos de la Covid-19», según explica la firma.

Los préstamos tenían un vencimiento establecido para el ejercicios 2023 (en el caso del de 500.000 euros) y en 2025 (los 3,5 millones restantes), así como un periodo de carencia inicial de 12 meses. Sin embargo, Metalships destaca en sus cuentas que durante 2021 «ha obtenido una prórroga en el periodo de carencia inicialmente pactado por un periodo adicional de 12 meses, sin que el vencimiento de los préstamos se viese modificado». «A fecha de formulación de estas cuentas anuales, la sociedad está en negociaciones con el Banco Sabadell, para prorrogar el período de carencia del préstamo concedido por 3,5 millones de euros, hasta el ejercicio 2027″, recalca la compañía, que ha desatado las críticas de los sindicatos por sus planes de venta.

Los sindicatos piden al Puerto de Vigo que «tutele» la venta

Los representantes de Comisiones Obreras y UGT en el comité de empresa se reunieron recientemente con el presidente y la directora de la Autoridad Portuaria de Vigo, Jesús Vázquez Almuíña, y Beatriz Colunga, para pasar revista al estado de las concesiones.

Allí constataron que «la mayor parte de los 90.000 metros cuadrados que componen los terrenos del astillero son concesión pública, a la cual le quedan poco más de tres años para finalizar». Sin embargo, desde la Autoridad Portuaria de Vigo aseguraron en ese encuentro que no se había recibido hasta el momento el interés por conocer el estado de la concesión por parte de ninguna empresa.

Es por ello que tanto Comisiones Obreras como UGT denunciaron que la «venta parece que se está gestionando como si fuese una puja al mejor ofertante, sin importar el sector, el futuro y el conjunto de los trabajadores». Ante esta situación, los sindicatos han reclamado al Puerto de Vigo que «tutele con rigor cualquier proyecto para evitar la especulación y un nuevo fracaso empresarial».