La otra cara de los créditos ICO: las empresas gallegas tienen que devolver casi 6.000 millones

El plazo de dos años de carencia toca a su fin y las empresas gallegas deberán devolver estos créditos avalados por el Estado que permitieron movilizar casi 6.000 millones de euros en la comunidad

José Carlos García de Quevedo

El presidente del Instituto de Crédito Oficial, José Carlos García de Quevedo, durante la conferencia ‘El papel del ICO impulsando la recuperación y la transformación económica’ / EFE

Avalancha de deuda a la vista entre las empresas gallegas por los créditos ICO suscritos durante la pandemia. La última memoria anual del Instituto de Crédito Oficial correspondiente al recién finalizado ejercicio 2021 revela que la institución ha canalizado un total de 103.800 millones de euros mediante sus líneas de crédito Covid-19.

De esta cantidad, un 4,8% (unos 4.980 millones de euros) se corresponden a firmas con sede en la comunidad. Estas, tras aliviar las previsiones sobre su tesorería gracias a estos instrumentos se enfrentan ahora, en plena recuperación de la crisis ocasionada por la pandemia, a devoluciones milmillonarias.

Avales de hasta el 80% del importe del crédito

Y es que este mes de abril comenzó a expirar para muchas empresas el plazo de dos años de carencia que el Gobierno marcó como máximo para la devolución de estos créditos que estaban avalados hasta un 80% por el propio Estado en el caso de las pymes. Entre las empresas de mayor tamaño este porcentaje se reducía hasta una horquilla del 60-70%.

El objetivo de este respaldo público era que las condiciones de contratación de estos créditos con las entidades bancarias fuesen más ventajosos. Más atractivos eran también los intereses que ahora se ciernen sobre las empresas gallegas al afrontar estas devoluciones.

A Coruña y Pontevedra acaparan las líneas del ICO en Galicia

Según los datos del ICO, un total de 37.668 firmas con sede en la comunidad han recibido asistencia del ICO mediante estos avales desde que estalló la pandemia. Casi la mitad (15.417) están ubicadas en la provincia de A Coruña, superando así a las 13.265 de Pontevedra, las 4.058 de Lugo y las 4.100 de Ourense.

Según las estimaciones de la institución que capitanea José Carlos García de Quevedo, estos avales han permitido movilizar 5.869 millones de euros en el tejido productivo en un momento marcado por el frenazo económico como consecuencia de la pandemia.

¿Repunte de la morosidad?

El inicio de la devolución de estos créditos por parte de las empresas que con mayor rapidez acudieron a la ventanilla del ICO, se traducirá, según los expertos, en un repunte de las tasas de morosidad. No en vano, la agencia Standard & Poor’s estima que “el ratio de activos problemáticos pueda alcanzar de media para el sector entre el 8% y el 9% del crédito en 2022″. La firma estadounidense recalca que, «si bien son ratios altas, serian asumibles por los bancos españoles”.

Por su parte, la agencia Axesor apunta que “la morosidad podría aumentar entre dos y tres puntos porcentuales extra”.. En la misma línea se ha posicionado el propio Banco de España, que semanas atrás advirtió que el sector tiene un volumen de préstamos de 94.000 millones de euros en riesgo de impago, un 14% más que hace un año.