Portugal gravará los beneficios extraordinarios de los súper en plena expansión de Mercadona y Froiz

El Ejecutivo de Costa anuncia, la misma semana en la que la dueña de Pingo Doce presentó resultados, un impuesto a los beneficios extraordinarios de la distribución, una situación que, en principio, no afectaría a los de Juan Roig

Exterior de un supermercado de Mercadona en Portugal, en Canidelo (Oporto). Archivo/EFE/ Carlos García

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Más allá del impuesto a las energéticas. El Gobierno de Portugal plantea una propuesta de ley para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas registrados este 2022. Además de a las compañías eléctricas, el Ejecutivo luso abre la puerta al sector de la distribución, que engloba a firmas españolas como Mercadona o Froiz, con presencia en el país vecino.

La norma busca tributar las ganancias «no esperadas» de un conjunto de empresas «que deben pagar los beneficios que están teniendo injustificadamente por esta crisis de inflación«, explicó el primer ministro luso, António Costa, durante el debate del Presupuesto de 2023 en el Parlamento.

Pingo Doce

El borrador del Presupuesto luso para 2023 ya incluye la creación de una tasa del 33% sobre los beneficios extraordinarios de los sectores del petróleo bruto, el gas natural, el carbón y la refinación.

La intención del Ejecutivo de Costa se dio a conocer la misma semana en la que Jerónimo Martins, gran grupo de distribución en Portugal dueña de la cadena Pingo Doce, presentó sus resultados trimestrales. La firma cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 419 millones de euros, un 29% más y con un incremento de la facturación de un 21%, hasta los 18.392 millones.

Mercadona y Froiz, en pleno crecimiento

De salir adelante la iniciativa, esta podría impactar en cadenas españolas y gallegas que tienen presencia en el mercado portugués, como es el caso de Mercadona y Froiz. Ambas expanden su negocio en el territorio luso, una inversión, por otro lado, que también merma su cuenta de resultados en el país vecino.

Mercadona, con una implantación reciente en el país y en plena etapa de expansión aún no genera beneficios a los de Juan Roig, por lo que no estaría afectada por el gravamen a la distribución, a falta de conocer sus resultados de este 2022.

Según las últimas cuentas depositadas ante el Registro Mercantil por Inmo Alameda, el holding de Roig, la sociedad Irmadona Supermercados, bajo la que el grupo de distribución opera en Portugal, aportó a los resultados consolidados de la compañía el pasado año unos números rojos de 35,2 millones de euros, reduciendo considerablemente las pérdidas de 83 millones del ejercicio de la pandemia.

Las pérdidas de la mayor cadena española de supermercados se entienden teniendo en cuenta que está en pleno proceso de expansión, de cara a cumplir su objetivo de alcanzar los 150 establecimientos a un ritmo de 10 aperturas anuales.

Con una facturación de 415 millones de euros, a principio de año, el propio Roig indicó que el negocio luso podría empezar a generar beneficios este año o el siguiente.

Por su parte, Froiz continúa su crecimiento en Portugal. A principios de año, la cadena pontevedresa inauguró un nuevo supermercado en Esposende. A cierre del pasado ejercicio sumaba 17 establecimientos.

Economía Digital Galicia

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