Tino Fernández: Altia duplica facturación pero su rentabilidad se desploma

Altia roza los 130 millones de facturación tras crecer un 83% con la integración de Noesis, pero su rentabilidad cae a la mitad en el año del Covid-19

Tino Fernández

Tino Fernández, presidente de Altia Consultores

Altia resiste al golpe del Covid-19. La consultora presidida por Tino Fernández ha logrado duplicar su facturación en un 2020 marcado por la pandemia gracias al impulso que la integración de la lusa Noesis le ha dado a su cuenta de resultados.

La cifra de negocios de la compañía con sede en Oleiros se disparó un 83%, hasta alcanzar los 129,9 millones de euros en un ejercicio en el que amplió su perímetro con la compra de la empresa portuguesa, un incremento que no ha sido seguido por su beneficio neto, que se ha situado en 6,2 millones, apenas un 4% por debajo de los 6,5 millones registrados en el año anterior.

Este estancamiento en beneficios pese a disparar ventas ha tumbado el margen neto de la firma, que ha descendido del 9,7% al 4,8% en un año en el que ha inyectado más de 3,5 millones de euros en Noesis y ha desembolsado más de medio millón de euros en indemnizaciones para dimensionar «los costes de estructura de Noesis» y hacer que su filial lusa sea “más eficiente”.

Resultados «satisfactorios»

“A pesar de esta caída en el resultado y en la rentabilidad, los resultados de la actividad del grupo durante 2020 se pueden considerar satisfactorios a la vista de las adversas circunstancias derivadas de la pandemia del Covid-19 y del esfuerzo realizado en integrar a Noesis en el modelo de rentabilidad de Altia. En cualquier caso, son significativamente mejores que los obtenidos en el primer semestre del año”, recalca la compañía a través de un comunicado remitido al Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

“Las principales magnitudes del balance corroboran la buena salud financiera del Grupo, que dispone de unos recursos significativos pese a la inversión realizada a principios de año en la adquisición de Noesis, la incorporación del endeudamiento de la adquirida y la posterior puesta en marcha de políticas de financiación coordinada entre empresas del grupo, especialmente entre España y Portugal”, recalca la compañía que mantiene una posición de caja por valor de 3,5 millones de euros.

El plan para sanear Noesis

Altia desvelaba en su presentación de resultados semestrales la necesidad de limpiar Noesis para destapar todo el potencial de la compañía. A su juicio, “la estrategia de crecimiento de Noesis de estos últimos años ha penalizado sus resultados porque sus gastos de estructura se habían situado por encima de lo necesario para el nivel de ventas actual y había aumentado su dependencia de financiación ajena”, una situación que la firma capitaneada por Tino Fernández ha buscado cortar con un plan de choque que se espera que empiece a arrojar los primeros frutos en su cuenta de resultados de este 2021.

En paralelo, tras lograr mantenerse en zona de beneficios, la compañía ha propuesto un dividendo de 0,30 euros por acción. De este importe, 990.458 euros ya se abonaron el 2 de diciembre de 2020 como dividendo a cuenta del ejercicio 2020 y el resto se propondrá en la Junta general ordinaria como complemento, situando así su payout (porcentaje de beneficios que se destinan a retribuir a los accionistas) en el 33,27%.