El éxito de Ayuso debilita la influencia de Feijóo en Madrid

Sin contar con el presidente gallego en campaña y con un discurso prácticamente opuesto, Ayuso logra aplacar a Vox y acariciar la mayoría absoluta

La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata por el Partido Popular a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el alcalde madrileño José Luis Martínez-Almeida (c) y el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, hoy martes en la sede del partido en la calle Génova, tras conocer los primeros resultados electorales tras los comicios autonómicos madrileños. EFE/Mariscal

La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata por el Partido Popular a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el alcalde madrileño José Luis Martínez-Almeida (c) y el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, hoy martes en la sede del partido en la calle Génova, tras conocer los primeros resultados electorales tras los comicios autonómicos madrileños. EFE/Mariscal

Cuando Alberto Núñez Feijóo acudió a la Casa Galicia de Madrid para ensalzar a Emilia Pardo Bazán como símbolo de la “España unida y diversa” hace menos de una semana, apuntó que Isabel Díaz Ayuso “intentaría” acudir al acto, pues estaba muy atareada con la campaña electoral. En la Casa de Galicia estuvo Pablo Casado, pero no la presidenta madrileña, que tampoco llamó al dirigente gallego, el único del Partido Popular con mayoría absoluta, para participar en los mítines.

Ayuso no necesitaba a ninguno de los dos. La confrontación con el Gobierno de Pedro Sánchez y su manera particular de gestionar la pandemia, que Feijóo no veía responsable, la convirtieron en una marca más fuerte que la del propio PP, en un contrarrelato a la hegemonía del PSOE en las últimas pugnas electorales. La torpe maniobra de las mociones de censura acentuó el antagonismo entre la presidenta y el Ejecutivo central, convirtiéndola en refugio para el voto útil de Vox y de Ciudadanos. Un éxito.

La victoria de la presidenta de la Comunidad de Madrid da un vuelco a las corrientes internas del PP, agitadas durante los últimos años por la falta de empuje de Casado y los malos resultados electorales. Por un lado, consigue parar a Vox con un discurso totalmente distinto y a veces contrario al de Alberto Núñez Feijóo; por otro, se convierte en el referente político del partido, puesto que hasta ahora ocupaba el presidente gallego y sus cuatro mayorías absolutas.

Los dos elementos menoscaban la influencia que desde las elecciones gallegas había tratado de ejercer el líder del PPdeG en Génova y que derivó en varios enfrentamientos con la cúpula del partido. Sucedió primero con la elección de Cayetana Álvarez de Toledo para la portavocía en el Congreso y después con la venta de la sede de Génova y el análisis de la derrota en las elecciones catalanas.

El arranque de la campaña en Madrid frenó los choques entre el sector crítico y la dirección. El PP gallego mostró en varias ocasiones su disposición a viajar a la capital española para apoyar a Ayuso. Feijóo entró en campaña desde Galicia cada vez que le dieron oportunidad. Incluso alentó la teoría de la conspiración con las amenazas a Pablo Iglesias y miembros del Gobierno, insinuando que PSOE y Unidas Podemos utilizaban la empresa pública Correos, de la que fue alto cargo, para la campaña.

Desde la primera encuesta quedó claro que Ayuso podría arrasar y que lo más conveniente era sumarse al equipo. Lo contrario a lo que sucedió en la campaña a las elecciones catalanas.

Pablo Casado sale reforzado frente al sector crítico

La victoria de la presidenta madrileña supone la primera contienda electoral que refuerza a Pablo Casado desde que se hizo con la presidencia del PP. Ayuso fue de los pocos líderes territoriales que mostraron un apoyo constante a Casado desde su llegada al cargo, colocada por el propio presidente del partido cuando era prácticamente una desconocida más allá de la frontera madrileña. Génova hará lo posible por rentabilizar la victoria y convertirla en una impugnación al Gobierno de Pedro Sánchez. Casado incluso habló de una “moción de censura” al Ejecutivo en las elecciones de Madrid.

La victoria era imprescindible para el líder del partido y se convierte en su principal aval para optar a la presidencia del Gobierno. Al menos, mientras Díaz Ayuso decida quedarse en la Comunidad de Madrid.