El Gobierno demolerá el viaducto de la A-6 y tendrá una alternativa en agosto

Transportes presenta en el centro de control de túneles, construido también por FCC y ACS, un plan para habilitar más kilómetros de autovía en doble sentido y reducir el tiempo de desvío

El Gobierno propone un plan para agilizar el tráfico en la A-6 tras el derrumbe del viaducto de O Castro / Xunta

El Gobierno propone un plan para agilizar el tráfico en la A-6 tras el derrumbe del viaducto de O Castro / Xunta

El Ministerio de Transportes ha presentado este jueves su plan para agilizar el tráfico de la A-6 en el acceso a Galicia tras el derrumbe del viaducto de O Castro en Vega de Valcarce (León). La propuesta es habilitar más kilómetros de autovía en doble sentido, de manera que se acorten los tiempos de desvío entre 5 y 9 minutos en función del momento del día.

El secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, presentó esta alternativa en el centro de control de túneles de Pedrafita, construido por la misma UTE que se adjudicó el viaducto caído y que formaban FCC y ACS. A la reunión acudió el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, y su homóloga en Castilla y León, María González.

La propuesta del Gobierno es una solución “provisional” y tiene un doble objetivo: acortar el desvío por la N-6 de 10 a 4 kilómetros y agilizar el tránsito de vehículos lo antes posible. La solución requiere de una obra para unir las calzadas que podría entrar en funcionamiento en agosto, según los cálculos del Ministerio. También será habilitado el tránsito para los vehículos por el túnel de Pedrafita, aunque únicamente en sentido Madrid. La circulación en dirección A Coruña continuará realizándose por la travesía de Pedrafita.

Esto permitirá reducir unos cinco minutos en hora valle para los vehículos ligeros que circulen en ambos sentidos y en siete para los pesados. En hora punta, los tiempos se extenderán unos cuatro minutos más, hasta nueve menos en comparación con los tiempos de demora actuales.

Sobre la mesa también la posibilidad de acometer una obra para que el tráfico también pueda emplear el túnel de Pedrafita en sentido A Coruña, si bien esto implicaría una obra mayor para adecuar la vía por las características del terreno. Las distintas administraciones se emplazaron para una nueva reunión en dos semanas.

Demolición y reconstrucción del viaducto

El viaducto de O Castro, que construyó FCC hace poco más de dos décadas, tiene los días contados. El Ministerio de Transportes ya trabaja en  el proyecto de demolición de la parte más afectada, una medida que se daba por hecha desde hace días. Según Xavier Flores, tirar esta infraestructura requiere de un estudio pormenorizado previo para evitar impactos sobre el entorno, especialmente en un lugar con una orografía como O Castro. De este análisis de las causas partirá, como ha incidido, los pasos a seguir para la reconstrucción del viaducto, un objetivo para el que ha reivindicado que el Gobierno «no escatimará recursos económicos, materiales ni humanos».

Los fallos detectados en el sistema de cableados hace un año motivaron el cierre del viaducto para acometer una rehabilitación a la que el Gobierno destinó 24 millones de euros y que estaba a punto de finalizar en el momento del derrumbe, con la previsión de reabrir la infraestructura al final del verano. El siete de junio cayó uno de los vanos de la estructura y a la semana siguiente se derrumbó otro de los tableros.

«Nos gustaría ir más rápido», ha confesado el secretario de Infraestructuras sobre la investigación de las causas del derrumbe, que todavía se encuentra «en fase de hipótesis», centradas ahora en dos posibilidades analizadas por un equipo «de diez empresas» de distintos ámbitos bajo la dirección de técnicos del ministerio.

Las dos hipótesis de las causas del colapso se centran en el deterioro del sistema de cables del puente o que las causas del derrumbe estén en el desplazamiento de una de las pilas. Sobre este último, se analiza si el movimiento de más de dos metros fue causa o efecto del derrumbe, ya que detrás de ella podría estar un fallo en las cimentaciones que no había sido detectada.