El turismo en Galicia pasa página del Covid-19 y ya supera niveles prepandemia

Galicia supera los niveles de viajeros de 2019 y pulveriza la barrera de los nueve millones de pernoctaciones

Varios peregrinos llegan a O Cebreiro con nieve, en abril de 2022 / Europa Press

Varios peregrinos llegan a O Cebreiro con nieve, en abril de 2022 / Europa Press

El turismo recupera su ritmo en Galicia. La comunidad cerró el año 2022 con casi 4,7 millones de viajeros y 9,09 millones de pernoctaciones según los últimos datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística.

Galicia cosechó, de esta manera, cifras mejores que las de 2019, último año completo anterior a la pandemia. En total fueron 4,46 millones los viajeros que pasaron por la comunidad gallega el pasado año, lo que representa un 5,1% más que en 2019 (231.160 en cifras absolutas).

Este crecimiento se ha visto también reflejado en las pernoctaciones, toda vez que Galicia ha pulverizado la barrera de los nueve millones (9,1 millones) tras superar en un 1,1% a sus registros de 2019.

Así, en 2022 el grado de ocupación quedó en un 42,1%, 15 puntos por debajo de la media estatal, mientras que los precios subieron un 7,77%.

El turismo en España sigue por debajo de 2019

Y es que las pernoctaciones en establecimientos hoteleros en España alcanzaron la cifra de 320,7 millones en el conjunto del año 2022, lo que supone un aumento del 85,6% respecto a 2021, según datos del Instituto Nacional de Estadística que también ha registrado un aumento del 17% de los precios hoteleros el pasado año con una facturación media diaria por habitación ocupada (ADR) rondando los 105 euros.

Las pernoctaciones de residentes en España en hoteles el pasado año crecieron un 32,1%, mientras que las de los no residentes lo hicieron un 144,7%. Sin embargo, las pernoctaciones aún son un 6,5% inferiores a las registradas en 2019. El 59,1% de ellas se concentraron entre los meses de mayo a septiembre, mientras que los hoteles de Andalucía y Cataluá fueron los preferidos por los residentes, frente a los de Canarias y Baleares, los principalmente escogidos por los no residentes.