Gas ruso y procedente del ‘fracking’ acapara las descargas en Galicia, según los ecologistas

La plataforma Galiza sen Gas, formada por diferentes grupos ecologistas, asegura que 20 de los 29 metaneros que descargaron en Reganosa en 2023 procedían de Rusia

Reganosa

Imagen de archivo de la descarga de un metanero en la terminal de Reganosa

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La plataforma Galiza sen Gas, formada por diversos grupos ecologistas como Greenpeace, Ecologistas en Acción o Adega, asegura en un comunicado que la mayor parte del gas natural licuado importado por Galicia el año pasado procedía de Rusia o de Estados Unidos, donde se utiliza la técnica del fracking (fractura hidráulica) para su extracción, una práctica prohibida en España.

Según los datos trasladados por la plataforma, de los 29 metaneros que llegaron a la regasificadora de Reganosa en Mugardos, 20 procedían de Rusia, mientras que la otra parte más representativa, siete, llegó desde Estados Unidos. «El GNL ruso, extraído en Siberia, contribuyó con su venta a financiar la maquinaria de guerra rusa. Por su parte, el estadounidense se extraje sobre todo mediante la muy nociva técnica del fracking, prohibida en España por su elevado impacto social y ambiental», dicen los grupos ecologistas.

Aumento en la importación de gas

Galiza sen Gas recuerda que las importaciones gallegas de GNL de Rusia comenzaron en 2018, siguiendo desde entonces una trayectoria ascendente hasta alcanzar su máximo en 2023, en plena invasión de Ucrania. «La respuesta de la Unión Europea a la guerra derivó en una caída de las importaciones de gas ruso en la propia UE, pero las de GNL crecieron, ganando peso en la actividad de la regasificadora de Mugardos en 2023», expone.

La plataforma muestra su desaprobación ante este incremento en la entrada de gas fósil, que ve éticamente reprobable. «Resulta éticamente indecente que sigamos importando gas fósil que ayuda a financiar guerras o atenta muy gravemente contra el medio ambiente. Más aún que el propio Gobierno gallego tenga una participación económica en este sucio negocio, sin ni siquiera tener prevista una hoja de ruta para su abandono, algo imperativo en la lucha contra el cambio climático», dicen aludiendo a que la Xunta es el segundo mayor accionista de Reganosa.

Naturgy, Endesa y la industria

Los ecologistas señalan también que casi todo el gas importado por Galicia se destina al consumo interno, reexportándose una pequeña parte. Además, vinculan un retraso en la transición energética con el incremento en el consumo de gas fósil en la comunidad de un 41,5% entre 2016 y 2022. «Las centrales térmicas de gas de Sabón (Naturgy) y As Pontes (Endesa) y la industria acaparan conjuntamente el 90% de la demanda anual gallega de gas fósil», aseguran.

Para Galiza sen Gas, el próximo paso en la transición ecológica tras el abandono del carbón es prescindir del gas natural, por lo que solicitan que deje de utilizarse en la producción eléctrica en 2030 y en el resto de sectores en 2035.

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