Pedro Sánchez y Pablo Casado durante el debate electoral.

Casado aguarda al próximo movimiento de Sánchez para buscar Gobierno

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El líder del Partido Popular lleva 11 días sin realizar declaraciones en público a la espera de ver cuál es la siguiente maniobra de los socialistas

Madrid, 19 de noviembre de 2019 (10:22 CET)

"Es una broma". José María Aznar resumió en tres palabras lo que varios pesos pesados del Partido Popular llevan insinuando desde el 10-N. El expresidente del Gobierno ni siquiera contempló un pacto de gobernabilidad entre populares y socialistas con Pedro Sánchez a la cabeza. "Hay personas que han perdido totalmente su respetabilidad", dijo el también presidente de FAES. Es la última de las voces autorizadas en el seno de Génova que han pedido algún tipo de maniobra para impedir un Ejecutivo entre PSOE y Unidas Podemos, algo sobre lo que, por el momento, el líder popular, Pablo Casado, no se ha pronunciado. 

Casado solo ha hecho dos intervenciones en público desde las elecciones. La primera, la misma noche electoral, en la que se mostró satisfecho por los resultados obtenidos: recuperó 23 parlamentarios y el bloque de la derecha se quedó a escasos escaños del de la izquierda. Sin embargo, su discurso no fue el de un candidato presidenciable con opciones a liderar un Ejecutivo. "Vamos a ver qué plantea Pedro Sánchez y después ejerceremos nuestra responsabilidad", dijo ante los simpatizantes populares. 

Con la pelota en su tejado, Sánchez habló, y decidió que su primer socio para buscar la formación de un Ejecutivo fuese Unidas Podemos. La elección de Pablo Iglesias como compañero de viaje, tan solo dos días después de los comicios, ha supuesto un jarro de agua fría para los planes de Casado, que esperaba, sobre todo tras la debacle de Ciudadanos, la "gran coalición" entre PP y PSOE que pidieron, entre otros, el expresidente Mariano Rajoy

De no ser por sus redes sociales, podría pensarse que Casado ha perdido la facultad del habla. Desde la noche electoral no ha realizado ninguna declaración ante los medios de comunicación. Este lunes, participó en una reunión con representantes de las autonomías en las que gobierna el PP para hablar sobre la enseñanza concertada. Y aprovechó, en su cuenta de Twitter, para atizar a Sánchez, del que dijo que lleva "años cuestionando" ese tipo de educación, pero que en el PP "van a defenderla" como un "pilar esencial".

Mientras, el líder socialista ha optado por seguir la misma vía de comunicación que con el presidente de la Generalitat, Quim Torra: no coger el teléfono a Casado. Con la fallida alianza España Suma y el preacuerdo entre PSOE y Podemos en curso, las opciones del líder popular para formar parte del próximo Ejecutivo están diluidas casi al completo. 

De Feijóo y Álvarez de Toledo a Aznar

Además de Aznar, en la última semana, muchos pesos pesados del Partido Popular han pedido a Casado algún tipo de maniobra. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, siguió la estela de Rajoy -y del también expresidente Felipe González- y pidió un pacto entre PSOE y PP. También el presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso, que pidió exactamente lo mismo pero aseguró que sería imposible "mientras esté Sánchez". 

La portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, demandó un Gobierno "de concentración" que incluyese a Ciudadanos, mientras que la vicesecretaria de Política Social, Cuca Gamarra, explicó que "solo el PSOE" podría detener un Gobierno "Frankestein", en referencia al resto de socios que tendrá que buscar Sánchez -ahora, con Iglesias de la mano-  para llegar a formar un Ejecutivo con plenitud de funciones.

Casado, por el momento, ha optado por la inacción. Fuentes populares dijeron a El Mundo que se trata de una maniobra heredada de Rajoy: "Hemos aprendido de él, no nos toca movernos ahora". 

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