El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Les esperan juntas “movidas” en la gran patronal española. /EFE/Sergio Barrenechea/Archivo

Los críticos fuerzan a Garamendi a endurecer la postura de la CEOE

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La CEOE volverá a la mesa de negociación con el Gobierno, pero "nada será como antes"

Josep Maria Casas

Economía Digital

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Les esperan juntas “movidas” en la gran patronal española. /EFE/Sergio Barrenechea/Archivo

Barcelona, 23 de mayo de 2020 (04:55 CET)

Antonio Garamendi endurecerá el discurso de la patronal contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Garamendi no sólo pretende defender los intereses empresariales ante una posible derogación -íntegra o parcial-, sino que también intentará calmar a sus críticos dentro de la CEOE.

Fuentes patronales indican que el “patinazo del Gobierno”, en referencia al acuerdo del miércoles por la noche entre PSOE, Unidas Podemos y Bildu sobre la reforma laboral, ha dado alas a los “duros” de la CEOE, quienes llevan semanas exigiendo a Garamendi más contundencia contra el Gobierno.

Fuentes patronales señalan que entre los “duros” de la CEOE destacan dirigentes sectoriales como el gran patrón del metal, José Miguel Guerrero (Confemetal), o el de la construcción, Juan Lazcano (CNC), así como numerosos empresarios de las organizaciones territoriales.

Las territoriales que cuentan con mayor número de voces críticas contra Garamendi son la madrileña CEIM y la andaluza CEA, aunque sus respectivos presidentes, Miguel Garrido y Javier González de Lara, respectivamente, adoptan en las juntas posiciones moderadas. Precisamente, Garrido y González de Lara ocupan vicepresidencias de la CEOE a propuesta de Garamendi.

El caso del catalán Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball y vicepresidente de la CEOE, es peculiar: se erigió como el más duro contra el acuerdo de los ERTE, precisamente mediante un comunicado público que difundió pocas horas después de que Garamendi lo firmara el pacto en la Moncloa. Sin embargo, con la polémica de la derogación de la reforma laboral, ha mostrado un apoyo sin fisuras al presidente de la gran patronal española en un artículo de opinión en Economía Digital.

Críticos con las sanciones por despidos

En la última junta directiva de la CEOE, en la que precisamente se avaló el acuerdo con el Gobierno para prolongar los ERTE hasta el 30 de junio, asomaron la cabeza los duros de la patronal: no aceptaban que se sancione a las empresas que despidan a afectados por ERTE en los seis meses posteriores a la vuelta a la actividad. Garamendi no les hizo caso y firmó el acuerdo junto a los sindicatos, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Dos semanas después, a raíz del acuerdo con Bildu sobre la reforma laboral, los críticos de la CEOE se están cargado de munición contra Garamendi. En la próxima junta directiva, de nuevo le exigirán más contundencia contra Sánchez y, especialmente, contra los ministros de Podemos.

Juntas "movidas"

Las fuentes consultadas avanzan que la próxima junta será “movida”. Cuando todavía no se han apagado los rescoldos del acuerdo de los ERTE, el Gobierno les sorprendió, sin aviso previo, con un acuerdo con Bildu para la derogación de la reforma laboral de 2012. Aunque después precisaron que esta derogación no sería “integra”, la patronal lo considero un “desprecio”.

Cuando se conoció este acuerdo, la CEOE anunció que suspendían la negociación del diálogo social con el Gobierno. Desde la patronal precisaron a Economía Digital que este diálogo no estaba “roto” definitivamente sino “suspendido” provisionalmente. Po reste motivo, no acudieron a la reunión del jueves convocada por el ministro José Luis Escrivá.

Fuentes de la patronal alejadas de las posiciones más duras aseguran que la CEOE volverá a la mesa de negociación con el Gobierno, porque “no nos queda otra”, pero advierten que nada será como antes. Insisten en que “los desprecios se pagan”.

Este viernes se produjeron las primeras aproximaciones. La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, elogió la “responsabilidad y patriotismo” de Garamendi y se mostró confiada en que se retomará el diálogo social. Incluso Sánchez Llibre reconoció en TV3 que el dialogo no está “roto”, solo “suspendido” hasta que se retome porque la obligación de cualquier patronal es la de negociar.

Hace unos días, el propio Garamendi recordó en una rueda de prensa telemática que, como presidente de la CEOE, su “obligación” es la de mantener el diálogo con el ejecutivo: “Este Gobierno es el que me ha tocado y tengo que negociar con él y lo vamos a seguir haciendo porque es mi obligación, lo dice la Constitución”.

Volver a la negociación

Nadie duda en la patronal que volverán a las mesas. La duda es cuándo. Los miércoles se reúnen las comisiones tripartitas -gobierno, sindicatos y patronal- para avanzar en la prolongación de los ERTE más allá del 30 de junio en los sectores más afectados por la crisis del coronavirus. Precisamente, el 10 de junio está marcado en las agendas. Se trata de la reunión crucial sobre la prolongación de los ERTE.

Fuentes patronales indican que el Gobierno es consciente que necesita la patronal para conseguir fondos en Europa. Sin la colaboración de los empresarios, no les abrirán el grifo. La ministra de Economía, Nadia Calviño, es consciente de que el Gobierno tiene que ir a Europa de los agentes sociales, incluida la CEOE. Precisamente, fue la artífice de la nota aclaratoria sobre el acuerdo político del miércoles por la noche en el que desapareció la palabra “integra” sobre la derogación de la reforma laboral.

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