El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, (i) y el presidente de PDeCAT David Bonvehí, (d) este martes durante la firma en Bilbao de su acuerdo de colaboración postelectoral, tras haber decidido ir por separado a las elecciones europeas del 26 de mayo. EFE/L
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El Pdecat y el PNV sellan un documento para buscar en las instituciones europeas "un debate sobre el encaje de naciones sin estado"

Anna Pujol

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, (i) y el presidente de PDeCAT David Bonvehí, (d) este martes durante la firma en Bilbao de su acuerdo de colaboración postelectoral, tras haber decidido ir por separado a las elecciones europeas del 26 de mayo. EFE/L

Barcelona, 09 de abril de 2019 (17:25 CET)

El Pdecat y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) han zurcido un remiendo después de haber roto su histórica coalición de cara a las elecciones europeas. Los soberanistas vascos y catalanes han sellado un acuerdo postelectoral con el objetivo de propiciar en el Europarlamento "un debate sobre el encaje de las naciones sin estado", así como avanzar en el reconocimiento de "las naciones vasca y catalana en su derecho de autodeterminación". 

A través de este acuerdo, ambos partidos se comprometen a unir esfuerzos con el propósito de "abrir las puertas a un diálogo resolutivo" con las instituciones españolas, a las que acusan de "obtaculizar" su autogobierno y su visibilidad en la Unión Europea. De la UE esperan que les "acompañe adecuadamente" en sus proyectos soberanistas.

El PNV y la discrepancia con Puigdemont

La figura de Puigdemont ha sido letal de cara a conseguir una coalición en estas elecciones europeas, ya que el partido dirigido por Andoni Ortúzar no quería verse sometido a la línea radical del expresidente de la Generalitat, quien ha convertido en su principal eje de acción las acusaciones a la España "antidemocrática". 

El líder del Pdecat, David Bonvehí, quitó gravedad a la ruptura de la coalición con el PNV, porque el objetivo de su formación era conformar una candidatura "únicamente desde el prisma catalanista e independentista". En todo caso, seguró Bonvehí, las relaciones entre ambas formaciones "no se acaban" y se van a mantener.

El PNV evitó hurgar en la herida, pero lo cierto es que su además de considerar que una candidatura unitaria liderada por Puigdemont podía devorar a su partido, los comentarios del expresidente de la Generalitat sobre el lehendakari Íñigo Urkullu tras su testimonio ante el Tribunal Supremo acabaron de torcer la relación. Urkullu, que asumió funciones de interlocución entre el Gobierno y la Generalitat en las semanas previas al 1-O, aseguró, entre otras cosas, que Mariano Rajoy quiso evitar la aplicación del artículo 155 en Cataluña.

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