Pere Aragonès (a la izquierda) asumirá la presidencia en funciones tras la inhabilitación de Quim Torra (en el centro). Meritxell Budó

Puigdemont designa a otra 'presidenta encargada' para frenar a Aragonès

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La consellera de la Presidencia, Meritxell Budó (JxCat), ganará protagonismo en el Govern en funciones. Torra prepara un último show en el Parlament

Marcos Pardeiro

Economía Digital

Pere Aragonès (a la izquierda) asumirá la presidencia en funciones tras la inhabilitación de Quim Torra (en el centro). Meritxell Budó

Barcelona, 29 de septiembre de 2020 (04:55 CET)

La inhabilitación de Quim Torra como presidente de la Generalitat, sentenciada por unanimidad este lunes por el Tribunal Supremo, abre un nuevo episodio de la guerra entre Junts per Catalunya y ERC. Un nuevo episodio que convertirá a una actriz secundaria del procés en protagonista, puesto que la hasta ahora consellera de la Presidencia y portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó (JxCat), adquirirá una mayor proyección en el Govern por deseo de Carles Puigdemont.

Budó, aseguran las fuentes consultadas, tiene un encargo de Waterloo y es el de ganar peso político en el gobierno en funciones para evitar que el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC), concentre más focos de la cuenta como presidente en funciones.

Así que la consellera y portavoz —afín a Puigdemont, a Torra y a Jordi Turull— multiplicará su presencia mediática para contrarrestar a Aragonès, llamado a ser el candidato a la presidencia de ERC en las elecciones de principios de 2021.

Quim Torra se crea su propia agenda

Torra, en paralelo, se resiste a quedar completamente apartado de la escena pública y piensa mantener su propia agenda haciéndose llamar "el 131º presidente de la Generalitat", la misma fórmula que usaron Artur Mas ("el 129º") y el propio Puigdemont ("el 130º") una vez fueron despojados del cargo.

El president inhabilitado, de hecho, ya ha dado a conocer su agenda de actos de este martes. Por la mañana, acudirá a la prisión de Lledoners a entrevistarse con los políticos presos. Y por la tarde mantendrá una reunión virtual con los políticos fugados desde el Palau Centelles (el espacio que Puigdemont designó como sede de su despacho como expresidente de la Generalitat).

Es decir, que Torra está decidido a jugar algún papel en la política catalana y ha pactado incluso una traca final para poder decir también su última palabra en el Parlament de Cataluña. Tras un acuerdo de Junts per Catalunya y ERC, el Parlament celebrará en los próximos días un pleno monográfico centrado en la inhabilitación de Torra en el que se ofrecerá al inhabilitado la posibilidad de intervenir desde la tribuna.

Con Torra ya prácticamente fuera de circulación y con Aragonès y Budó tomándole las medidas al Palau de la Generalitat se pone ahora en marcha un largo procedimiento hasta las próximas elecciones catalanas.

Las elecciones: 7 de febrero de 2021

El Documento Oficial de la Generalitat debe publicar este mismo martes la inhabilitación de Torra y, a continuacón, el presidente del Parlament, Roger Torrent, deberá activar el plazo de diez días para buscar un candidato alternativo. Pero las cosas pueden sufrir algún contratiempo porque Ciudadanos podría ofrecer a algún aspirante aun sin tener la mayoría necesaria para su investidura.

En todo caso, los letrados de la Cámara han entregado a Torrent un informe que le ampara para no abrir un debate sobre un candidato alternativo propuesto por la oposición con el argumento de que no tiene la mayoría necesaria, lo cual bastaría para desestimar su aspiración. Ciudadanos, de todas formas, no aclaró este lunes si trabajaba en ese sentido.

Los diez días son hábiles, por lo que previsiblemente se agotará el plazo el miércoles 14 de octubre (siendo el día 12 festivo). En ese momento se abrirá el plazo de dos meses previo a la convocatoria de elecciones, antes de que automáticamente se convoquen a mediados de diciembe. Tendrán que pasar 54 días hasta los comicios y, por tanto, tendrían lugar como muy temprano el domingo 7 de febrero de 2021. Pero los letrados también han dado a Torrent la posibilidad de editar este calendario y aplazar aún más la fecha de las elecciones.

El informe de los letrados señala que Torrent no necesariamente tiene que notificar que no hay ningún candidato a la investidura después de los primeros diez días. Los letrados explican que podría retrasar ese anuncio unos días más, lo que a su vez retrasaría el resto del proceso también unos días más. El otro escenario que podría retrasar la convocatoria sería una candidatura alternativa presentada en las próximas semanas, lo que a su vez sería contrario a las demandas de la oposición de convocar los comicios cuanto antes.

El arrepentimiento de Puigdemont con las elecciones

La fecha de las elecciones (la del 7 de febrero u otra) está provocando una sorda batalla entre JxCat y ERC. Es así porque ERC parecía la gran interesada en una convocatoria urgente de las elecciones. En cambio, los últimos estudios demoscópicos que manejan los partidos soberanistas apuntan que Esquerra está sosteniendo su ventaja sobre JxCat de cara a las elecciones y hay quien incluso desliza que Puigdemont se ha equivocado no forzando a Torra a convocar elecciones.

En consecuencia, Torrent (ERC) podría querer jugar con los márgenes del calendario para desgastar a su gran adversario: Junts per Catalunya.

 

 

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