Susana Díaz, en una imagen de archivo. EFE
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La expresidenta andaluza reprocha al PSOE sus esfuerzos por conseguir el apoyo de Bildu a su paquete de decretos ley

Barcelona, 09 de abril de 2019 (11:38 CET)

Susana Díaz no pierde ocasión de enviar mensajes envenenados a Pedro Sánchez. Este martes, la expresidenta de la Junta y secretaria general del PSOE andaluz ha apuntado que ella no llamaría a EH Bildu para pedirle su apoyo. "No es un socio que me guste", ha dicho.

Y la afirmación no es baladí, porque llega después de que la formación abertzale votara la semana pasada a favor de convalidar seis decretos-ley aprobados en los llamados "viernes sociales" de Sánchez, y de que la diputada de Bildu Marian Beitialarrangoitia se jactara de haber recibido "un sinfín de llamadas" de los socialistas para recabar sus votos, lo que propició que el lunes el líder del PP, Pablo Casado, acusara a Sánchez de preferir "las manos manchadas de sangre que las manos pintadas de blanco".

Díaz calificó de "salvajada" la acusación de Casado, y dijo que afirmaciones como esas "no deberían tener cabida" y son un "síntoma de desesperación" y de que "muy mal le tiene que ir al PP", pero también dejó claro que ella no recurriría a Bildu. Y, preguntada si sí pediría apoyo a los independentistas catalanes, respondió: "Es público y notorio cómo rompen mis fotos en el Congreso, pues ya saben lo que piensan de mí".

"Lo ideal", añadió como alternativa a esos apoyos que a ella le resultan incómodos, sería que Ciudadanos apoyara al PSOE si es el partido más votado para "darle estabilidad a España".

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