El presidente de Vox, Santiago Abascal, en un mitin en Barcelona. EFE
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La centro derecha conseguiría una amplia mayoría en las elecciones con la irrupción de Vox, que obtendría entre 43 y 45 escaños

Madrid, 02 de enero de 2019 (09:20 CET)

Las cosas pintan bien para el centro derecha tras la irrupción de Vox en el panorama político. El PSOE ganaría las elecciones, pero no sería suficiente para hacer frente a PP, Ciudadanos y Vox, que juntos obtendrían una mayoría amplia. La sorpresa la daría Vox con el 13% de los votos, lo que le consigue entre 43 y 45 escaños.

El partido de Pedro Sánchez obtendría un resultado similar al de 2016: un 22,6% de los votos con entre 92 y 96 escaños. El PSOE se beneficiaría del descalabro que registran PP y Podemos y del nuevo reparto que implica, aumentando entre siete y 11 sus escaños, según una encuesta de Sigma Dos para El Mundo.

Sin embargo, no podría volver a gobernar ni aliándose con Podemos, nacionalistas y secesionistas, que hicieron que triunfara la moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy. Este bloque podría sumar un máximo de 167 escaños, con el 44,2% de los votos.

Esto se debe, en parte, a que Unidos Podemos perdería el 30% de su representación parlamentaria. El partido de Pablo Iglesias conseguiría el 15,8% de los votos, más de cinco puntos menos que en 2016. Es decir, contaría con entre 45 y 47 diputados frente a los 71 actuales. Así, como en Andalucía, el tablero se inclinaría del lado de la derecha.

Parlamento dividido

El sondeo dibuja un Parlamento más fragmentado aún que el actual, con los tres primeros partidos -PSOE, PP y Cs- a muy corta distancia unos de otros. Especialmente es mínima la diferencia entre el partido de Pablo Casado y el de Albert Rivera.

El PP obtendría el 19,2% de los votos, frente al 33% que logró con Rajoy al frente en las elecciones de 2016. Su representación en el Congreso sufriría como ninguna otra porque perdería casi la mitad de sus escaños: frente a los 137 de la actualidad pasaría a disponer sólo entre 70 y 74.

Se dejaría pues entre 63 y 67 diputados que, en su mayoría, se repartirían entre Vox y Ciudadanos. En el caso de la formación naranja, los votantes aumentarían un 6% respecto al 2016. Tendría el 18,8% de los votos con entre 66 y 70 escaños, frente a los 32 de hace dos años.

Junto con Vox, PP y Ciudadanos podrían sumar entre 179 y 189 diputados en el Congreso, por encima de los 176 que marcan la mayoría absoluta. Esto supone el 50,9% de los votos. Así, como en Andalucía, el tablero se inclinaría del lado de la derecha.

Puigdemont fracasa

Según el sondeo, las cosas le irían mejor a ERC que al Pdecat. Los republicanos catalanes sacan buen rédito de las tensiones internas que padece la fuerza heredera de la antigua CiU, dividida entre moderados y radicales y teledirigida desde Waterloo por el en presidente huido Carles Puigdemont.

Así, ERC, liderada en el Congreso por Joan Tardà, aumentaría sus votos del 2,6% al 3,6% y sus escaños pasarían de los nueve actuales a entre los 12 y los 14. Por el contrario, el Pdecat se hundiría: conseguiría sólo el 1% de los votos y tendría entre 2 y 4 diputados, con los que ni siquiera podría formar grupo parlamentario.

En el escenario vasco, el PNV mantendría intacto su porcentaje electoral y vería incrementar su espacio en el Congreso con un escaño, pasando de cinco a seis.

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