Abascal intensifica el marcaje al Gobierno de PP y Cs en Andalucía

El líder de Vox se da un baño de masas en Sevilla y mientras asegura la estabilidad de Moreno Bonilla, le advierte sobre sus socios

El presidente de Vox, Santiago Abascal, en la rueda de prensa convocada hoy en la Plaza Nueva de Sevilla, donde ha pedido al presidente de la Junta, Juanma Moreno, que "haga una reflexión seria" sobre la conveniencia de adelantar las elecciones en la comunidad y sobre "la fiabilidad" de su socio en el Gobierno, tras calificar a Cs como "puñal naranja". EFE/ Raúl Caro

El presidente de Vox, Santiago Abascal, en la rueda de prensa convocada hoy en la Plaza Nueva de Sevilla, donde ha pedido al presidente de la Junta, Juanma Moreno, que “haga una reflexión seria” sobre la conveniencia de adelantar las elecciones en la comunidad y sobre “la fiabilidad” de su socio en el Gobierno, tras calificar a Cs como “puñal naranja”. EFE/ Raúl Caro

La ola que sigue llegando a los distintos territorios tras el tsunami de la moción de censura abortada en Murcia también se ha dejado sentir en Andalucía, aunque ésta parece, de momento, tener una fuerza menos destructiva que en otras comunidades.

En concreto, la ola de ayer llevaba las siglas de VOX y un nombre propio, Santiago Abascal, que protagonizó un acto, convocado por redes sociales como una rueda de prensa al aire libre en una plaza del centro de Sevilla, que derivó en un multitudinario encuentro no autorizado por el Ayuntamiento hispalense, como ha confirmado Economía Digital.

El acto culminó con gritos de ¡libertad, libertad! y graves insultos a la prensa por parte de los más de 200 seguidores del partido de ultraderecha en Sevilla. La afluencia de fieles de VOX a esta suerte de mitin obligó al Consistorio hispalense a pedir refuerzos a la Policía Nacional que acordonó la zona y cerró varias calles del centro.

Porque, aunque disfrazado de acto de prensa, la convocatoria quería escenificar fuerza y liderazgo, como se hace en los mítines: VOX dejará vivir al Gobierno andaluz de PP y Cs pero marcará su rumbo de cerca, sobre todo, advirtiendo a los populares de lo “imprevisibles” que pueden llegar a ser los socios naranjas, de los que dijo que han pasado de ser “la veleta naranja, al puñal naranja”. “No podemos estar tranquilos con Ciudadanos”, llegó a decir el presidente de VOX.

Así, si hace una semana, Alejandro Hernández, portavoz del partido en el Parlamento, exigió un adelanto de elecciones, su líder nacional matiza ahora sus palabras presentándose ante los populares como futuro socio preferente y garantía de estabilidad. “Nosotros no somos el problema, lo es Ciudadanos”, expresó.

“En ningún caso vamos a presentar una moción de censura en Andalucía, jamás se nos ha pasado semejante cosa por la cabeza; VOX es el partido que ha dado estabilidad en Andalucía”, sentenció para añadir que si bien no han exigido nunca Consejerías sí quieren que se incorporen “ciertas políticas en función de los votos obtenidos”, caso de las exigencias al respecto del pin parental o la expulsión de los menores extranjeros no acompañados (MENA).

Cabe decir, además, que el acto ha concitado duras críticas por parte de las formaciones de izquierda en el Parlamento de Andalucía e incluso una severa censura por parte de Sergio Romero, portavoz de Ciudadanos en la cámara autonómica, que ha tildado el acto de “irresponsable”.

¿Por qué Abascal elige venir a Sevilla?

En VOX ninguna decisión es casual y ninguna escenografía, arbitraria. Sevilla es, tras las últimas elecciones generales en noviembre de 2019, uno de los feudos donde más respaldo tiene el partido ultraconservador, que logró pegar un buen bocado al tradicional electorado del PP en Sevilla, quedándose a apenas un 4% de votos de distancia.

Además, fue aquí donde el pasado 28-F, Día de Andalucía, la diputada en el Congreso, Macarena Olona, protagonizó un multitudinario acto donde anticipó su voluntad de presentarse como cabeza de lista de su partido en las próximas elecciones autonómicas.

En cuanto a la escenografía, ámbito que VOX domina a la perfección, Abascal arengó a sus fieles justo a los pies de la estatua del rey San Fernando, que pasó a la historia por expulsar a los moros tras la entrega de las llaves de la ciudad por parte del rey Axataf.

Y lo cierto es que, hoy por hoy, la llave de la estabilidad del Gobierno de PP y Cs en Andalucía la tiene el partido de Abascal. Un Gobierno que este martes escenificó, una vez más, su estabilidad ante los embates de la política nacional.

En concreto, este martes PP y Ciudadanos en Andalucía, en la figura de Elías Bendodo, portavoz y consejero de la Presidencia, y Juan Marín, vicepresidente del Gobierno, han presentado una suerte de pacto de no agresión mediante el cual ambos partidos se comprometen a no aceptar un trasvase de cargos electos o públicos con el objetivo de mantener a flote, y aislado del ruido nacional, un Ejecutivo que se autodefine como “robusto y sólido”.

Eso sí, una característica que parece circunscrita, de momento, al perímetro andaluz ya que ayer mismo el sevillano Pablo Cambronero, diputado en el Congreso y uno de los nombres propios que participaron del proyecto naranja desde los albores de Movimiento Ciudadano, anunció este martes mediante una carta compartida en Twitter su decisión de “causar baja” en la formación de Inés Arrrimadas por “estrategias o pactos” que no comparte, si bien, deserta de Ciudadanos pero se refugia en el Grupo Mixto.

Así, mientras el grupo parlamentario de Ciudadanos en el Congreso y en el Senado empieza a hacer aguas, en Andalucía su líder, convertido en hombre fuerte en el nuevo núcleo duro de Arrimadas, hace gala de la lealtad de sus diputados con las siglas del partido en virtud de este acuerdo recién rubricado con su socio en el Gobierno, un documento que sería una versión ad hoc o andaluza del Pacto Antitransfuguismo renovado en noviembre del 2020 suscrito por la gran mayoría de partidos políticos.

Esta es la manera en que el PP y Ciudadanos en Andalucía han querido construir un dique frente a la OPA hostil lanzada por el PP nacional y, en concreto, por Teodoro García Egea, animando a los cargos de Ciudadanos a dar el salto al PP tras el fichaje de Fran Hervías, ex secretario general de Albert Rivera, uno de los albañiles del proyecto que hoy se derrumba y enemigo íntimo de Juan Marín.

Esta misma semana, de hecho, el vicepresidente andaluz declaró que “hay dos PP”, uno “el del señor Egea y otro en las comunidades autónomas que están por establecer líneas de comunicación y puentes para poder gobernar juntos”.

Al fin, el tiempo dirá cuánto tiempo es capaz de sostener VOX un Gobierno en el que no cree, cuánto tiempo durará esa diferencia entre PP bueno y malo que observa Ciudadanos en Andalucía y, aún más, cuánto tiempo seguirá a flote el proyecto del partido naranja llamado, al menos en su nacimiento tal como preconizaron sus fundadores, a renovar la política española.