El Gobierno admite grietas por la imputación a Podemos

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, afirma que la investigación sobre las finanzas de Podemos "claro que preocupa" al Ejecutivo de Pedro Sánchez

“Hay que poner en valor la larga lista de resultados obtenidos”

Al menos un ministro del Gobierno de Pedro Sánchez se ha desmarcado de la defensa mediática que ha esgrimido Podemos tras haber sido imputado el partido y algunos de sus cargos por presuntas irregularidades financieras. El titular de Justicia, Juan Carlos Campo, no cree que la investigación a la formación del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, sea una maniobra para sacar a sus representantes del Ejecutivo, como aseguran los morados.

“No lo comparto, evidentemente”, ha afirmado este lunes Campo, refiriéndose a las declaraciones recientes de dirigentes de Podemos que van en la línea de sugerir la existencia de una persecución política y mediática en su contra. El propio partido lanzó este domingo un mensaje en Twitter en el que asegura que “la derecha de este país no sabe encajar bien” su participación en el Gobierno de España, por lo que la investigación “no es casualidad”, a su parecer.

El ministro de Justicia, que ha reconocido este lunes que la imputación a la formación de Iglesias “claro que preocupa”, ha afirmado que la organización política sí es respetuosa con el poder judicial, pero no ha negado que “a nivel personal” ha escuchado comentarios de dirigentes que no comparte. No obstante, los miembros del partido “tienen libertad de expresión”, y esta “no tiene por qué ser coincidente” con la suya, ha matizado, subrayando su confianza en la justicia.

“Confío plena y ciegamente en el papel de la justicia”, ha añadido Campo, que además no considera que su “papel” deba ser el de reprochar a Iglesias las opiniones de algunos de sus compañeros de filas. En todo caso, el ministro ha pedido “dejar actuar a la justicia y ver cómo avanza la investigación, que es muy primaria en el sentido de que es muy reciente en el tiempo”. “Hay que ser tremendamente respetuosos” con la actuación del juez, ha dicho.

Estas declaraciones de Campo rompen la ley del silencio que ha impuesto la facción socialista del Gobierno de coalición en torno a la última polémica de sus socios de Podemos. Hasta ahora, los ministros del PSOE y el propio presidente del Gobierno se habían limitado a trasmitir su respeto por las investigaciones judiciales y evitar a toda costa brindar declaraciones concretas acerca de las acusaciones que se han vertido sobre el partido de Iglesias.

Negociaciones con Ciudadanos

La imputación a Podemos puede suponer también un escollo para la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, que el Gobierno pretende poner en marcha en septiembre. El Ejecutivo todavía aspira a contar con el apoyo de Ciudadanos, que por su parte sigue dispuesto a buscar un acuerdo, pero reconoce que cada día que pasa “huelen peor” las sospechas sobre la financiación de Podemos, según declaraciones recogidas por La Razón este lunes.

El partido de Inés Arrimadas ha adelantado que seguirá luchando para conseguir unas cuentas “moderadas”, que no sean “bolivarianas” y que “no dependan” de Gabriel Rufián (ERC) o Arnaldo Otegi (Bildu). Por lo pronto, los naranjas celebran que “todo apunta” a que Iglesias tendrá que comparecer ante el Congreso este mes de agosto para explicar la presunta financiación ilegal de su partido, tras solicitarlo Cs y PP la semana anterior en la Diputación Permanente.