La cepa británica del coronavirus solo se puede detectar con una clase de PCR

El experto en enfermedades infecciosas José Ramón Arribas advierte sobre la falta de mecanismos para detectar la nueva mutación de la Covid-19

España ya ha confirmado el contagio de nueve personas de la nueva cepa británica del coronavirus, tras estar en contacto con otros individuos que habían viajado recientemente a Reino Unido. Sin embargo, la presencia de esta mutación en el país podría ser mucho mayor porque solo hay un tipo de prueba PCR de las que se realizan que es capaz de detectarla.

De las pruebas de diagnóstico que se utilizan habitualmente en los hospitales españoles apenas hay una clase que sea capaz de dar con esta nueva variante, que se diferencia en la codificación de la proteína espiga que el virus utiliza para acoplarse y acceder al organismo, según ha publicado Redacción Médica.

Varios expertos en salud pública han alertado sobre los riesgos que supone la falta de estos medios sanitarios para llevar a cabo la secuenciación del virus que es un 70% más transmisible que el modelo original que se instaló en Europa durante en el primer tramo del año.

“Hay que tener capacidades para secuenciar muchos más virus y, estas capacidades, en España no existen”, ha lamentado José Ramón Arribas, el jefe la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital de La Paz de Madrid.

Arribas ha explicado que cuando se hace una prueba PCR se detectan tres genes diferentes del virus. La alerta sobre la infección de la nueva mutación británica aparece precisamente al no observar la proteína espiga, conocida científicamente como spike. Así pone sobre la pista de que se trata de esta variante”, ha remarcado.

La OMS reclama a los países mayor secuenciación del virus

Los expertos españoles no son los únicos que han advertido sobre las dificultades para poder detectar la nueva cepa de la Covid-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya hizo un llamamiento público a todos los países para que incrementaran sus tareas de secuenciación del genoma para tratar de localizar la cepa en sus territorios.

La nueva variante se define por un conjunto de 14 mutaciones diferentes que han dado lugar a cambios en la estructura del virus como, por ejemplo, su composición de aminoácidos. Sin embargo, hay que realizar un análisis en profundidad para poder dar con estos matices.

“La OMS desea llamar la atención sobre el problema que supone la pérdida de eficacia de las pruebas de PCR que utilizan como diana el gen de la espiga (S) del virus”, expresó el organismo en un comunicado.

La máxima autoridad en la lucha contra la pandemia mundial instó además a los laboratorios privados que utilizan kits comerciales a revisar sus productos para tratar localizar también la nueva cepa.

La nueva cepa ya se ha expandido por España

A pesar de las limitaciones de diagnóstico, las autoridades sanitarias ya han notificado los primeros nueve casos confirmados de la nueva cepa británica del coronavirus, mientras que hay otros siete sospechosos que podrían ir engrosando la lista en los próximos días.

La mutación ya ha alcanzado a la Comunidad de Madrid y a Andalucía, aunque en todos los casos se había producido un contacto directo con algunas persona que hubiese regresado de Reino Unido, por lo que no puede hablar todavía de la existencia de una transmisión comunitaria dentro del país.

Los cuatro primeros se notificaron en la capital española. Tres de ellos formaban parte de una misma familia y contrajeron la enfermedad, después de que su hijo regresara a casa en un vuelo desde Reino Unido que aterrizó en el aeropuerto de Barajas. Otro joven que había retornado de Londres también dio positivo en las pruebas de secuenciación.

El resto de los casos confirmados pertenecen todos a Andalucía. Tres pacientes han dado positivo de la nueva mutación en Málaga, mientras que otros dos han sido notificados en Granada. En todos loa casos, la evolución médica es favorable.

La comunidad científica apunta a que la nueva cepa de la Covid-19 se transmite un 70% más rápido, lo que explica la delicada situación epidemiológica que atraviesa el sur de Inglaterra. Sin embargo, no hay ninguna evidencia que indique que provoque síntomas más graves o que tenga asociada una mayor tasa de mortalidad.

Además de España, buena parte de los países de la Unión Europea ya han confirmado la existencia de casos. Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Irlanda, Dinamarca o Noruega fueron algunos de los primeros. El virus también se ha extendido fuera del viejo continente, alcanzando a países como Japón, Canadá o Corea del Sur.