Los anticuerpos contra el coronavirus resisten hasta cinco meses

Investigadores de Nueva York encuentran que el 90% de contagiados leves tiene anticuerpos fuertes durante más tiempo del señalado por otros estudios

Una nueva investigación realizada en la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai (una red hospitalaria de Nueva York) ha encontrado que nueve de cada diez contagiados con síntomas leves o moderados de coronavirus producen anticuerpos fuertes que perduran durante al menos cinco meses.

El estudio se realizó con una muestra de más de 30.000 personas evaluadas entre marzo y octubre, y es más alentador que otros publicados en meses anteriores que más bien indicaban que la inmunidad contra la Covid-19 podría debilitarse apenas un par de meses después de superar la infección.

“Nosotros encontramos lo opuesto”, ha explicado Florian Krammer, uno de los autores del informe, publicado en la revista Science. “Más del 90% de las personas que estaban leve o moderadamente enfermas producen una respuesta de anticuerpos lo suficientemente fuerte como para neutralizar el virus, y la respuesta se mantiene durante muchos meses“.

Krammer ha hecho hincapié en que se deben seguir investigando con mayor profundida la longevidad, los efectos neutralizantes y en general la solidez de la respuesta de los anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Esta labor “es de vital importancia para permitirnos monitorear eficazmente la seroprevalencia en las comunidades y determinar la duración y los niveles de anticuerpos que nos protegen de la reinfección”, ha afirmado.

Comprender la inmunidad que producen los contagiados de coronavirus también “es esencial para el desarrollo eficaz de la vacuna”, ha ñadido Krammer. Además de este, otros estudios también han apuntado a que los anticuerpos pueden mantenerse fuertes por bastante tiempo.

Los anticuerpos tal vez “están aquí para quedarse”

Los investigadores utilizaron diferentes una prueba de anticuerpos llamada Elisa, desarrollada también por Mount Sinai y una de las primeras autorizadas para uso de emergencia en Nueva York y por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EEUU. La prueba tiene una alta sensibilidad y especificidad; es decir, es poco probable que dé falsos positivos o falsos negativos.

La mayoría de los 30.082 individuos con anticuerpos incluidos en la base de datos experimentaron síntomas leves o moderados de la Covid-19, como la mayoría de personas que se contagian. Después, aprovechando que Elisa también puede medir el nivel de anticuerpos que tiene una persona, llamaron aleatoriamente a pacientes y les hicieron pruebas de anticuerppos tres y cinco meses después.

En la mayoría de los casos, el nivel de anticuerpos mostró descensos moderados tanto tres como cinco meses después. Pero también observaron un aumento en los niveles de anticuerpos en personas que inicialmente mostraron niveles bajos, lo que sugiere que la inmunidad en los casos leves de Covid-19 “podría tardar más en desarrollarse”.

“El nivel de anticuerpos séricos que medimos en individuos inicialmente probablemente fue producido por plasmablastos, células que actúan como primera respuesta a un virus invasor y se unen para producir episodios iniciales de anticuerpos cuya fuerza pronto disminuye”, ha explicado Ania Wajnberg, primera autora del paper.

“Los niveles sostenidos de anticuerpos que observamos posteriormente probablemente sean producidos por células plasmáticas de larga vida en la médula ósea. Esto es similar a lo que vemos en otros virus y probablemente significa que están aquí para quedarse. Continuaremos siguiendo a este grupo a lo largo del tiempo para ver si estos niveles permanecen estables como sospechamos y esperamos que lo hagan”, ha añadido Wajnberg.

Desde la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai apostillan que, aunque no hay aún evidencia concluyente de que estos anticuerpos protejan de la reinfección de coronavirus, los investigadores creen que “es muy probable que los anticuerpos disminuyan las posibilidades de volver a infectarse y puedan atenuar la enfermedad en el caso de una infección irruptiva”.

“Para informar la política para la pandemia de Covid-19 y para el beneficio del desarrollo de vacunas, es imperativo realizar rápidamente estudios para investigar y establecer una correlación de protección con el SARS-CoV-2“.