Facebook cesa los filtros discriminatorios de los anuncios. EFE/ Etienne Laurent
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El plan de Mark Zuckerberg de integrar la infraestructura de Facebook Messenger, Whatsapp e Instagram despierta nuevas suspicacias

Barcelona, 27 de enero de 2019 (20:13 CET)

Las leyes antimonopolio tienen su origen en el Estados Unidos de 1890, como respuesta a la revolución industrial y como antesala al cambio de siglo. Y el derecho de competencia indiscutiblemente se transformará con la evolución de la economía moderna y la nueva revolución industrial, según el profesor de leyes de la Universidad de Arizona, Barak Orbach.

El coro de las preocupaciones antimonopolio en el siglo XXI sigue subiendo el volumen ante la omnipresencia de actores como Google, Amazon y Facebook. Esta última se volvió a meter en el ojo del huracán esta semana al trascender sus planes para fusionar los chats de Whatsapp, Instagram y Messenger (la app de mensajería de Facebook).

El gigante de Mark Zuckerberg tiene planes de integrar la infraestructura técnica de los tres servicios, mientras las apps continuarán funcionando como entes separados. La información la divulgó The New York Times y abrió la puerta a todo tipo de dudas sobre seguridad, privacidad y las prácticas monopolistas de una tecnológica que, igual que sus pares, se quiere comer al mundo.

¿Es Facebook un monopolio?

Facebook adquirió Instagram en 2012 por 1.000 millones de dólares, y Whatsapp en 2014 por 19.000 millones de dólares. Junto a Facebook constituyen lo que Zuckerberg llama "la familia de apps" de la compañía, con más de 2.500 millones de usuarios mensuales en conjunto. Pese a ello, las tres empresas han funcionado independientemente, hasta ahora.

El representante de Silicon Valley en el Congreso estadounidense, Ro Khanna, reaccionó a la noticia de la fusión de los chats diciendo que "esta es la razón por la que debería haber habido mucho más escrutiniio durante las adquisiciones de Instagram y Whatsapp por parte de Facebook".

"Ahora parecen claramente fusiones horizontales que deberían haber generado un escrutinio antimonopolio", comentó Khanna. "Imaginad cuán diferente sería el mundo si Facebook tuviera que competir contra Instagram y Whatsapp. Habría fomentado una competencia real que hubiera promovido la privacidad y beneficiado a los consumidores", agregó.

En efecto, poco se cuestionó la decisión de Facebook de hacerse con estos servicios en primer lugar. "La pregunta más importante es cómo se le permitió a Facebook poseer tres medios de comunicación en primer lugar", manifestó el profesor de derecho de la Universidad de Míchigan, Daniel Crane, en declaraciones recogidas por CNBC.

Una nueva regulación para un nuevo mundo

Las múltiples polémicas que surgieron alrededor de Facebook en 2018 llevaron a la empresa a ser un nombre familiar para congresistas de todo el mundo. Un diputado canadiense, Charlie Angus, dijo algo revelador en su momento: a su juicio, los problemas de seguridad, las fake news y la falta de privacidad de Facebook son tan solo "síntomas".

"Quizás la mejor regulación sería antimonopolio", dijo Angus. Y ante las crecientes dudas, no solo sobre Facebook, sino también sobre la posición dominante de Google en la web (que ya le valió una multa en Francia) y de Amazon en el comercio online, muchos empiezan a pensar lo mismo que el parlamentario canadiense: esto necesita regulación, y el contexto da alas a la posibilidad de nuevas leyes antimonopolio, acorde a los tiempos que corren.

Es probable que la fusión de chats de Zuckerberg (leída por muchos como un reclamo de poder en toda la familia Facebook) no lleve directamente a una nueva regulación de la competencia, pero sí que es una gota gorda en un vaso que ya se había empezado a desbordar.

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