Fotografía: Chuttersnap en Unsplash
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Según un estudio la desconfianza hacia los coches autónomos se debe a la falta de información y a la sobreabundancia de terminología difícil de entender

Madrid, 05 de julio de 2019 (11:18 CET)

Hasta un 70 por ciento de los 1.663 encuestados por la organización para la seguridad vial IAM Road Smart consideran que viajar en un coche autónomo y sin conductor al volante les haría sentir "inseguros" o "muy inseguros". Solo el 4% respondió respondió que se sentirían "muy seguro" en un coche totalmente autónomo.

Para casi la totalidad de los encuestados, el 90%, el conductor (o el viajero) siempre debería mantener la capacidad de tomar el control del vehículo en caso de necesidad.

Y aunque según Elon Musk "en el futuro estará prohibido conducir", esto es algo que de momento no parece que fuera algo bien recibido por el público: el 82% se mostró "en desacuerdo" o "muy en desacuerdo" a la pregunta de si debería prohibirse conducir a los humanos una vez que los vehículos totalmente autónomos estén disponibles.

Desinformación y terminología confusa

Para Neil Greig, director de investigación del IAM Road Smart a pesar de la inversión mil millonaria que la industria del automóvil está dedicando al desarrollo de los coches autónomos, "de los resultados de nuestra encuesta se desprende claramente que la industria del automóvil tiene un gran trabajo por delante para convencer a los conductores de las mejoras de seguridad que traerán los vehículos autopilotados."

El problema, dice Greig, puede estar en la información que llega al público respecto a los coches autónomos. Porque, aunque en teoría los coches autónomos ofrecen "ventajas significativas" para la seguridad vía, todavía existe "mucha confusión, desinformación y una sobreabundancia de terminología que ha hecho que el público desconfíe de él."

En relación a este argumento, actualmente muchos fabricantes utilizan términos que invocan la idea de que los coches son capaces de conducir por sí mismos. Sin embargo no es así, y esa creencia ha sido el origen de diversos accidentes incluso fatales.

Los conductores sobrevaloran los asistentes a la conducción

Recientemente otro estudio reciente llevado a cabo por el IIHS (Insurance Institute for Highway Safety), un organismo independiente que vela por la seguridad vía en EEUU, detectó que muchos de los conductores encuestados en aquella ocasión sobrevaloran los asistentes a la conducción disponibles actualmente, atribuyéndoles capacidades que todavía no tienen.

Esto incluye los sistemas como el aparcamiento automático, la frenada automática o el asistente de carril o el control de crucero de velocidad variable (que ajusta la velocidad del vehículo dependiendo del tráfico que le precede) que requieren que el conductor se mantenga a los mandos del vehículo en todo momento.

Para 2022 la Unión Europea quiere que algunos de estos sistemas de asistencia a la conducción se incorporen de serie y obligatoriamente en los coches nuevos. 

Hace falta un lenguaje común que el público entienda

El estudio de IIHS reveló que "el cómo" se denominan esos sistemas de asistencia a la conducción o ADAS (por sus siglas en inglés) tiene mucho que ver con los nombres utilizados por las marcas.

Algo parecido revela el estudio del IAM Road Smart: "Alrededor del 44% de los encuestados se sienten "mal" o "muy mal" informados en relación a los coches autónomos. Solo el 6% se consideró "muy bien informado".

La organización británica cree que es necesario que la industria del automóvil y las instituciones gubernamentales se pongan de acuerdo para adoptar un leguaje claro y homogéneo que garantice que el público entiende los términos que se emplean en torno a los sistemas de asistencia a la conducción y en referencia a los coches autónomos.

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