Las infraestructuras, clave para el desarrollo de la movilidad sostenible

La movilidad sostenible es uno de los grandes desafíos en la lucha contra el cambio climático y para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Al transporte de mercancías y de personas se le atribuye hasta un cuarto del total de las emisiones globales de CO2. Como también destaca por ser uno de los principales motores para el desarrollo económico y social. 

Según el Banco Mundial, en todo el mundo el tráfico de pasajeros superará los 80.000 millones de viajeros por kilómetro recorrido en 2030, con un incremento del 50%. Para el mismo año el volumen de mercancías se incrementará en un 70%. 

El transporte es un “habilitador esencial” para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo que requiere que, a largo plazo, la sostenibilidad será “un factor determinante para el futuro de la movilidad”, dicen desde el organismo. 

En este sentido, el desarrollo de tecnologías, productos, servicios y modelos de negocio capaces de responder a las necesidades de la transición y la consecución de los objetivos de la Agenda 2030 pasa por la colaboración público-privada. 

Para la consecución de la movilidad sostenible el World Economic Forum ha identificado tres ejes de actuación principales: 

  • Identificar los problemas existentes 
  • Formar y concienciar sobre la necesidad del cambio 
  • Adoptar soluciones tecnológicas 

En los últimos años se han puesto en marcha en todo el mundo iniciativas en estos tres ámbitos, en los que participan casi la totalidad de los actores implicados en la movilidad. 

Entre otros, en la movilidad sostenible y para la reducción de emisiones participan desde marcas de coches, con el desarrollo de vehículos eléctricos y de bajas emisiones; compañías de transporte, con la optimización de cargas y rutas y la adopción del transporte colaborativo; las administraciones públicas, incentivando el transporte público y los medios de transporte urbanos alternativos; y los operadores de infraestructuras, urbanas e interurbanas. 

Soluciones, tecnologías y actuaciones para el desarrollo de infraestructuras sostenibles 

Los operadores de infraestructuras son esenciales para dar solución a los problemas asociados al incremento del tráfico mundial, en dos vertientes principales: 

  • Reduciendo el impacto medioambiental de su actividad desde la fase de diseño para preservar el capital natural del entorno y equilibrar la sostenibilidad, la viabilidad económica y técnica, y la seguridad. Entre otras medidas, a través de la reducción el uso de materias primas, incluyendo el agua, recuperando residuos, adoptando combustibles alternativos, o desarrollando nuevas técnicas de construcción. 
  • Contribuyendo a reducir las emisiones de los vehículos de transporte de mercancías y pasajeros que utilizan esas infraestructuras a través de nuevas tecnologías, como los asfaltos que reducen las emisiones, las infraestructuras inteligentes que optimizan el flujo de vehículos, o con el desarrollo de nuevos modelos de explotación más eficientes, responsables y sostenibles. 

De los operadores de infraestructuras depende en gran medida la adopción de modelos de transporte más sostenibles y eficientes, como la movilidad eléctrica y autónoma 

Entre otras, los operadores de infraestructuras son esenciales para la adopción de la conducción autónoma o semiautónoma —con tecnologías como la interconexión vehículo-infraestructura (C2X) y de nuevos sistemas de señalización— impulsar el uso de combustibles alternativos y de la movilidad eléctrica —con la instalación puntos de recarga o electrolineras— o para optimizar la gestión del tráfico a través de sistemas predictivos o con sistemas de tarificación vial y de peaje electrónico para para poner fin a las colas y los atascos, como el que el puesto en marcha por la compañía de gestión de autopistas Abertis en la autopista AP-7, en el peaje de La Roca. 

Las soluciones de movilidad basadas en el peaje sin barreras permite mejorar el tráfico y reducir la siniestralidad y la contaminación. Fotografía: Abertis
Las soluciones de movilidad basadas en el peaje sin barreras permite mejorar el tráfico y reducir la siniestralidad y la contaminación. Fotografía: Abertis

Inteligencia artificial y big data para anticipar problemas de tráfico  

Además, la adopción de la inteligencia artificial y de la inteligencia de datos permite anticiparse y prevenir algunos de los problemas habituales en el tráfico, como atascos o alteraciones derivadas de la meteorología. 

También permite conocer en tiempo real el estado de las carreteras, incluso las condiciones del pavimento, para lograr un mantenimiento más eficiente de las infraestructuras. 

La adopción de estos sistemas y el compromiso de los operadores de infraestructuras ayudará a reducir el consumo de combustibles y las emisiones de CO2, posibilitará la conducción autónoma, y sentará las bases de una nueva generación de infraestructuras sostenibles en términos medioambientales, económicos, sociales y tecnológicos que perdurarán en el tiempo, y que nos transportarán a un futuro mejor para todos.