De la playa a la huerta pasando por el casco histórico, 3 rutas para descubrir Valencia en bici
200 km de carriles bici, facilidades para alquilar y un ambiente ‘bike-friendly’ están entre las razones para olvidarse de cualquier otro medio de transporte en Valencia
Tres paseos por Valencia en bici. Foto: VisitValencia.
Tamaño manejable, una orografía completamente llana y un clima templado son algunas buenas razones para animarse a recorrer una ciudad en bicicleta. Valencia sube la apuesta con una red de más de 200 km de carril bici que, además, conectan sus principales puntos de interés. El casco histórico y la Ciudad de las Artes y las Ciencias, pero también las mejores playas, la huerta y la Albufera se pueden recorrer cómodamente a golpe de pedal.
Sin horarios ni prisas, parando cuando quieras a hacer esa foto perfecta y con la tranquilidad de un entorno bike-friendly avalado por la circulación del tráfico (en el centro histórico la velocidad de los vehículos a motor está limitada a 30 km/hora) y el aval de la Red de Ciudades por la Bicicleta, de la que Valencia forma parte.

Súmale la facilidad para orientarse, para alquilar una bici por horas o por e incluso la posibilidad de contratar rutas guiadas sobre dos ruedas para convencerte de que la bici es tu mejor aliada en Valencia.
Si ya te has decidido, estas son algunas de los mejores recorridos que puedes hacer.
Del Jardín del Turia al mar
El gran eje verde de la ciudad, una de las principales rutas valencianas es la que sigue el antiguo cauce del río Turia, hoy transformado en un extenso jardín que atraviesa la ciudad de oeste a este.

Se trata de un corredor verde que permite pedalear entre zonas ajardinadas, puentes históricos y espacios culturales, conectando lugares emblemáticos como las Torres de Serranos, una de las dos antiguas puertas de acceso a Ciutat Vella que aún permanecen en pie.
A continuación, la Plaza de Manises, frente al Palau de la Generalitat, sede del gobierno autonómico, y la Plaza de la Virgen donde sí o sí hay que visitar la Basílica de la Virgen, la Catedral y su famoso campanario, El Miguelete, y el Museo arqueológico de la Almoina, que contiene restos de la urbe romana. El Palacio del Marqués de Dos Aguas con su impresionante fachada y la sede renacentista de la Universitat de València y la iglesia-museo de El Patriarca son otras dos paradas que, casi seguro, nos veremos obligados a hacer.
El recorrido continúa hacia la antigua fábrica de Tabacos, cruzando para ello el antiguo cauce por el puente de la Exposición, obra del arquitecto local Santiago Calatrava.

El colorido puente de las flores nos devuelve a la otra orilla del antiguo cauce del Turia para descubrir el mayor jardín urbano de España para pedalear a nuestras anchas. A mano izquierda en el sentido de la marcha, nos sorprenderá la silueta inconfundible del Palau de la Música. Un poco después es a la derecha hacia donde debemos girarnos para ver una gigantesca figura de un Gulliver tumbado que hace las veces de parque infantil. Más adelante, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y l’Oceanogràfic, obra póstuma de Félix Candela.
Tres km más allá, espera la Marina de Valencia, un espacio de un millón de metros cuadrados para el ocio con referentes arquitectónicos como el edificio Veles e Vents, diseñado por David Chipperfield. Y, desde aquí, el paseo marítimo que conduce a las playas de la Malvarrosa y el Cabanyal para terminar con un baño en el Mediterráneo (o un bocado en sus merenderos y chiringuitos sobre la arena).

Playas del sur y Albufera
Si prefieres dedicar un día completo a la naturaleza y la playa y exprimir las últimas semanas del verano, otro carril bici sale desde la Ciudad de las Artes y las Ciencias y conecta con los arenales del sur, atravesando Pinedo y El Saler hasta llegar al Parque Natural de l’Albufera.
De 24 kilómetros (y otros tantos de vuelta), se trata de un recorrido completamente llano en el que se suceden dunas, pinadas y playas, concretamente las de Pinedo, la del’Arbre del Gos, la de El Saler, la de la Garrofera.

El paisaje incluye también arrozales y miradores, como el de la Gola de Pujol, donde existe un embarcadero, y que también es buen punto de partida para conocer la Albufera, el mayor lago de agua dulce de España, caprichosamente situado frente al mar, del que le separa una estrecha franja de arena.
Degustar una auténtica paella valenciana en El Palmar es el broche perfecto antes de emprender la vuelta a la ciudad.

Vía Xurra: en bici por la huerta
Sobre un antiguo trazado de ferrocarril se transita ahora por la Vía Xurra, una vía verde de 15 km recuperada como senda ciclista y peatonal accesible que conecta Valencia con la comarca de L’Horta Nord.
Desde la rotonda de la Torre Miramar, en el barrio de Benimaclet, el carril va dejando atrás la ciudad para adentrarse entre olivares y campos de naranjos hasta llegar a la sección norte de La Huerta, donde se divisan las tradicionales alquerías entre campos de cultivo de hortalizas y chufa, que señala precisamente que estamos en tierra de horchata.

Se puede probar en el el Sequer lo Blanch, Panach o Daniel en Alboraya, a tan solo unos metros de la vía.
Continuando hacia el norte, la Barraca de Toni Montoliu es el lugar perfecto para degustar la paella valenciana en medio de la huerta.
Si nos desviamos mínimamente de la vía verde (no más de 5 km), podremos acceder, además, a espacios naturales protegidos como los humedales del Marjal de Rafalell y Vistabella y el Marjal dels Moros, el Paraje Natural Municipal de La Costera o el Parque Natural de La Calderona, cuyos picos de tierra rojiza y bosques de pinos y alcornoques dominan el horizonte.

El histórico Monasterio del Puig, fundado por el rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, está también en los alrededores, completando esta deliciosa excursión.